Imagen de la exvicepresidenta del Gobierno valenciano Mónica Oltra y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, en Valencia.
Oltra y Rufián demuestran en Valencia cómo es su nueva izquierda: «Mazón es un asesino» y Vox «un moco verde»
Centenares de personas se dan cita para impulsar la candidatura municipal de la exvicepresidenta procesada por encubrir, presuntamente, los abusos sexuales del que fuera su exmarido a una menor tutelada
Cualquiera diría que un acto en el que se escucha una frase como que «no hay que confundir la superioridad moral con la soberbia intelectual» puede acabar siendo un compendio de insultos y desprecios a toda aquella persona o formación con la que no se comparte espectro político. Mónica Oltra y Gabriel Rufián presentaron en Valencia su nueva izquierda en un acto que superó sus propias expectativas y que es un toque de atención, especialmente, hacia un PSOE muy debilitado como partido.
El líder de ERC, que dijo que dejaría su escaño del Congreso de los Diputados «cuando Cataluña sea independiente», y la exvicepresidenta valenciana, procesada por encubrir, presuntamente, los abusos sexuales del que fuera su exmarido a una menor tutelada, intentaron echarse la manta a la cabeza y exponer las bondades de intentar la unión de la izquierda regional a la izquierda del PSOE, fuera de las etiquetas de Sumar o Podemos. Es decir, que la izquierda española sea PSOE y la marca autonómica más nacionalista.
Mónica Oltra, por su parte, estimó que esa unión en Valencia de toda la izquierda que no es del PSOE está «casi casi», mientras que Gabriel Rufián señaló al nuevo tridente referencia: «Compromís, el BNG o ERC se tienen que poner farrukos para someter más aún al PSOE y obligarle a hacer cosas buenas».
Poco se habló cómo intentar unificar a partidos de izquierdas sin mayor conexión nacional que la oposición sistemática a un Gobierno central que no sucumba a los deseos independentistas. Eso sí, comentarios despectivos no faltaron.
Si la izquierda tiene un blanco tan fácil como pasado ese es Carlos Mazón. Obviamente fue Gabriel Rufián el que sacó el nombre del expresidente de la Generalitat Valenciana a la palestra y lo hizo para pedir a Oltra que «ayude» --y se ha mostrado convencido de que «lo hará»-- a «meter en la cárcel» al expresidente, a quien llamó «psicópata y asesino». «Por su inacción y por no estar donde tenía que estar», concretó, entre críticas también hacia quienes «compartían gobierno con él y no hicieron nada». «Por eso es un homicidio imprudente, es bastante de psicópata presentarte en el funeral de la gente que ha muerto gracias a que no estabas donde tenías que estar», expuso.
El político catalán también le pidió a Oltra alcanzar «frentes comunes» que puedan echar «no solo a una mafia y unos ladrones, sino también la gente que ha permitido que por su inacción muera gente trabajadora por la cara». «Si Valencia no consigue tumbar ni revertir lo que parece inevitable, seguramente no nos merezcamos nada más», lamentó Rufián.
Obviamente esta puesta de largo de la izquierda a la izquierda del PSOE tenía que basarse en los mantras más comunes. Tampoco faltaron referencias nacionales cuando Rufián afirmó, en su tono habitual, que si la izquierda no es capaz de ponerse de acuerdo, Vito Quiles «presentará el matinal de Televisión Española» y Bertín Osborne «el programa del sábado por la noche».
Pese a que Oltra insistió en que «no se trata de menospreciar a nadie ni de decirle que deje de ser lo que es, ni de decirle a ningún partido que deje atrás o de lado sus siglas. No se trata de eso, sino de ser inteligente, de ponerle un poco de ciencia al tema», el acto continuó con la soflamas que más encienden a este electorado.
Mónica Oltra estimó sobre su candidatura municipal, que se solapa con el juicio oral abierto a falta de fecha, que «si conseguimos que vuelva a calar en nuestras cabezas y corazones, no habrá ningún moco verde que pueda con nosotros»
A ello Rufián sumaría que no tiene «ni putas ganas» de que el líder de Vox, Santiago Abascal, sea el próximo vicepresidente del Gobierno: «Está de moda ser mala gente y acosar al débil, pero aquí estamos nosotros para decir te he ganao'».
En ese sentido, el líder de ERC elevó el tono hasta considerar que en la calle «todo el mundo dice que lo que viene es muy jodido», en alusión a un hipotético futuro gobierno del PP y Vox en España.
La guida del acto fue Rufián defendiendo que en España «mucho ratón vota al gato y mucha mosca, a la insecticida» con la excusa de ser español y ha llamado a la izquierda a la reflexión: «Si tanta razón tenemos, ¿por qué nos ganan?».