Imagen de archivo de la exvicepresidenta valenciana Mónica Oltra
Bildu aprovecha la ventana de TVE para salir en defensa de Oltra ante su juicio por el caso de los abusos a una menor
Los socios de Sánchez atribuyen al «lafware» la causa que sentará a la candidata de Compromís en el banquillo por presunto encubrimiento
En una nueva demostración de cómo el ecosistema político que orbita en torno al Gobierno de coalición cierra filas ante las responsabilidades penales de los suyos, EH Bildu ha utilizado el altavoz de la radiotelevisión pública para blanquear el horizonte judicial de Mónica Oltra y de otros actores afines al Ejecutivo. Durante su intervención en La noche en 24 horas, el portavoz de la formación abertzale, Oskar Matute, no dudó en erigirse como defensor de la exvicepresidenta valenciana, recurriendo al ya habitual comodín del lawfare para desacreditar la inminente apertura de juicio oral contra ella.
La escena, retransmitida en el canal de noticias de TVE, resultó reveladora tanto por las respuestas del invitado como por el indisimulado planteamiento del presentador, Xabier Fortes. Lejos de incidir en la extrema gravedad de los hechos, Fortes optó por un enfoque que sirvió en bandeja la coartada perfecta.
Con su pregunta, el presentador facilitó que la formación abertzale apoyara sin cortapisas el argumento de la supuesta «persecución judicial», el mismo subterfugio que históricamente utilizaron los etarras y su entorno político para deslegitimar al Estado de Derecho, y que ahora, paradójicamente, asume sin rubor el propio Gobierno central para confrontar abiertamente con los tribunales.
«Yo creo que tan peligroso como señalar todo como lawfare, es ignorar que el lawfare funciona como una práctica sistemática y sostenida en el tiempo que primero elimina al adversario político a través de una serie de imputaciones que luego habrá que demostrar», argumentó Matute. Con estas palabras, el representante independentista trazaba una analogía directa entre las maniobras políticas y las decisiones judiciales, sugiriendo que la acusación contra Oltra y las investigaciones que cercan al entorno socialista responden a una cacería orquestada, y no a indicios racionales de criminalidad.
La sombra de la duda como estrategia
El portavoz abertzale continuó su exposición en la televisión pública detallando lo que, a su juicio, es el verdadero objetivo de los jueces: «Tú has eliminado a un rival electoral o a un rival político porque le has sometido a la sombra de la duda (...) de tal manera que pierde la credibilidad». Esta narrativa busca transformar a dirigentes investigados por casos como el de Oltra -investigada por el presunto encubrimiento institucional de los abusos sexuales continuados perpetrados por su exmarido contra una menor tutelada- y de presunta corrupción en mártires del sistema.
Para apuntalar su defensa, Matute afirmó sin ambages que no hay que tener miedo a decir que «el Estado español no tiene una barrera infranqueable para el lawfare», comparando la situación de España con la de países como Brasil.
Y, respondiendo directamente a la invitación del presentador para valorar los nombres propios, concluyó de manera tajante cerrando filas con los nacionalistas valencianos: «Y yo creo que el caso de Mónica Oltra, ya que se me piden más concreciones, es para mí, desde mi punto de vista, un caso claro de lawfare». Asimismo, restó toda credibilidad legal a los casos que afectan al entorno familiar de Pedro Sánchez, asegurando que no tienen «ni un pase».