Antonio Ortolá con los vecinos afectados por la okupación en La Marjalería de Castellón
La okupación de una casa con siete menores moviliza a los vecinos de un barrio de Castellón: «Por culpa de las leyes de Sánchez»
El concejal de Seguridad alerta que la Policía Local no puede desalojarles y «tiene las manos atadas» por la legislación estatal
Siete menores junto a varios adultos se cuelan en una casa y la okupan sin poder ser desalojados. Esta es la complicada situación que están viviendo los vecinos de la Marjalería de Castellón y que ha llevado a concentrarse a cerca de 40 personas este martes frente al inmueble para exigir soluciones.
La presencia de menores en el interior impide, por el momento, que las fuerzas de seguridad puedan proceder al desalojo inmediato, lo que ha avivado la indignación en el barrio. La situación llevó este martes a decenas de residentes a concentrarse frente a la vivienda para mostrar su rechazo a la okupación, en un ambiente de tensión que obligó a desplegar un dispositivo policial.
Imagen de uno de los okupas en una casa de la Marjalería, Castellón
Como ha podido confirmar El Debate con fuentes del Ayuntamiento de Castellón, el pasado lunes se recibió un aviso alertando de la okupación de la vivienda. Agentes de la Policía Local acudieron al lugar, pero no pudieron proceder al desalojo al detectarse la presencia de menores en el interior, una circunstancia que impide actuar de forma inmediata conforme a la normativa vigente.
Ya en la tarde del martes, alrededor de las 19:30 horas, varios vecinos se concentraron frente al inmueble para expresar su protesta. En el lugar estuvieron presentes efectivos de la Policía Local y de la Policía Nacional, así como el concejal de Seguridad, Antonio Ortolá, quien acudió para acompañar a los residentes y conocer de primera mano sus reclamaciones.
Las leyes de Sánchez
Tras la concentración, el concejal de Vox cargó contra la legislación estatal en materia de okupación: «Las leyes actuales del Gobierno de Sánchez tienen estas consecuencias, ya que permiten que unas personas puedan entrar en una vivienda y ocuparla sin que pueda procederse a su desalojo de forma inmediata. Es una situación muy injusta y que perjudica a los vecinos que cumplen la ley».
Asimismo, aseguró que «el barrio está muy enfadado» y defendió que el Ayuntamiento actúa «a través de la Policía Local, con todos los mecanismos a nuestro alcance», aunque, según señaló, existen «limitaciones derivadas de la normativa estatal».
Ortolá fue más allá en un mensaje difundido a través de sus redes sociales, donde volvió a responsabilizar al Gobierno central de la situación: «Una vez más se demuestra que las leyes de Sánchez son una vergüenza. Acaban de okupar esta casa y no se les puede tirar».
La Policía «tiene las manos atadas»
En esa misma publicación sostuvo que «la Policía Local y las fuerzas de seguridad del Estado en general tienen las manos atadas por culpa de las leyes malditas de vivienda, que no castigan al okupa, le premian perjudicando al propietario y, por tanto, a todos los vecinos, donde se ha creado un gran malestar».
Ortolá aseguró además que el Ayuntamiento prestará apoyo a los afectados para tratar de resolver la situación. «Hoy hemos estado con ellos escuchándoles y vamos a prestarles todo el apoyo jurídico necesario para desalojar a esta gentuza», afirmó.
El edil también reiteró su postura sobre la necesidad de modificar la legislación vigente y aseguró que, a su juicio, «cuando Vox llegue al Gobierno central esto cambiará». Mientras tanto, añadió, el consistorio seguirá trabajando «para evitar estas situaciones injustas» dentro de las competencias que le permite la legislación actual.