Janina White, nacida en la antigua Unión Soviética, en una imagen cedida a The Telegraph por Janina White

Janina White, nacida en la antigua Unión Soviética, en una imagen cedida a The Telegraph por Janina WhiteThe Telegraph / Janina White

Revelaciones de The Telegraph  La relación de un comandante español de la OTAN con una mujer de origen ruso en Tinder desata una alerta de seguridad

El periódico británico The Telegraph desvela que el oficial español estaba destinado en el cuartel general de Marcom, una instalación desde la que la OTAN supervisa, entre otras actividades, los movimientos de submarinos y buques de guerra rusos

Una relación sentimental iniciada en Tinder entre un comandante naval español destinado en el Mando Marítimo Aliado de la OTAN (Marcom), en Northwood, Reino Unido, y una mujer británica de origen ruso provocó una alerta de seguridad en la base ante el temor de que ella pudiera estar vinculada a los servicios de inteligencia de Rusia. Así lo revela The Telegraph, que ha tenido acceso a documentos judiciales y ha reconstruido los acontecimientos que terminaron con la suspensión de la autorización de seguridad del militar y su salida de Northwood.

El oficial español, cuyo nombre no ha sido revelado por el periódico británico, estaba destinado en el cuartel general de Marcom, una instalación desde la que la OTAN supervisa, entre otras actividades, los movimientos de submarinos y buques de guerra rusos en aguas próximas al Reino Unido y el seguimiento de petroleros vinculados a la denominada flota fantasma de Vladimir Putin.

El militar, casado y padre de dos hijos, se había separado de su esposa poco antes de comenzar su relación con Janina White, una mujer de 49 años, con doble nacionalidad británica y polaca, nacida en la antigua Rusia soviética. Según la reconstrucción publicada por The Telegraph, ambos comenzaron su relación en octubre de 2024. Apenas dos semanas después, White se trasladó al apartamento de dos dormitorios del comandante en Ruislip, al oeste de Londres.

Cuenta bancaria conjunta

La relación avanzó rápidamente. La mujer asegura que ambos abrieron una cuenta bancaria conjunta, comenzaron a planificar vacaciones y llegaron incluso a plantearse tener hijos. Las primeras sospechas aparecieron en diciembre de 2024, cuando White acompañó al oficial español a una fiesta de Navidad celebrada en las instalaciones de Northwood.

Según los documentos judiciales consultados por The Telegraph, el comandante obtuvo para ella un pase de visitante acompañado para acceder a la base el 12 de diciembre de 2024 y asistir al evento social celebrado en el comedor de suboficiales y sargentos. Durante la primera mitad de 2025 comenzaron a surgir, sin embargo, «preocupaciones de seguridad en Marcom» relacionadas con el comandante y su relación con White. La mujer, que practica el tiro deportivo y frecuenta un campo de tiro en Basildon, Essex, fue objeto de sospechas por parte de los servicios de seguridad españoles y de la OTAN.

Reproducción de la información publicada por The Telegraph

Reproducción de la información publicada por The TelegraphThe Telegraph

«Se inició una investigación de seguridad de la OTAN, así como una investigación de seguridad española», señalan los documentos judiciales citados por el periódico. El Reino Unido, según esa documentación, no participó directamente en esas investigaciones, que terminaron con la decisión española de suspender la autorización de seguridad nacional del oficial. El comandante de Northwood fue informado de la investigación el 19 de junio de 2025 y decidió revocar el pase de acceso del militar «en espera del resultado de las investigaciones de seguridad». Posteriormente, el oficial español fue expulsado de la base y su destino en Marcom quedó rescindido el 29 de julio de 2025, regresando después a España.

El caso tuvo además un episodio relacionado con Portugal. White afirma que acompañó a su entonces pareja al cuartel general marítimo de alta disponibilidad de la OTAN en Oeiras mientras el militar participaba en un acto de defensa. Según su versión, permaneció en la zona de la piscina y nunca tuvo acceso a información o instalaciones restringidas. «Entramos en la base y, mientras él tenía acceso a todos esos ordenadores y datos de máxima seguridad, yo estaba sentada en la piscina tomando café y té», declaró a The Telegraph. «Nunca tuve acceso a ninguna instalación ultrasecreta». White sostiene que aquella experiencia demuestra que las autoridades portuguesas no la consideraban una amenaza. «Pasé dos días en la que probablemente sea la base de la OTAN más segura de Europa», afirmó.

Pase suspendido

La situación se agravó el 26 de agosto de 2025, cuando el comandante, White y una tercera persona intentaron acceder de nuevo a Northwood, supuestamente para recoger pertenencias y almorzar. El pase del militar ya había sido suspendido. Los documentos judiciales sostienen que el español afirmó haber perdido su propio pase y solicitó pases de visitante para White y la tercera persona, aunque esa explicación «no era cierta». El personal de seguridad les denegó la entrada y les ordenó abandonar el recinto. White se negó inicialmente a hacerlo y posteriormente fue avisada la policía. Finalmente, los tres abandonaron la instalación y no se produjeron detenciones.

La mujer ha negado reiteradamente haber trabajado para Rusia o haber realizado actividades de espionaje. Nunca fue detenida y, según la información publicada por The Telegraph, ninguna investigación ha demostrado que sea una agente extranjera. «Sé con toda seguridad que no soy una espía rusa. La última vez que lo comprobé, no lo era», declaró. White asegura, además, que durante un reciente viaje a San Petersburgo para visitar a su padre enfermo fue interrogada durante dos horas por un hombre que se identificó como Andrei y que, según ella, pertenecía al Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB). El supuesto agente habría querido conocer detalles sobre su relación con el comandante español y sobre la investigación de seguridad.

«Me preguntaron si sabía algo sobre el trabajo de [mi expareja]. Dije que no. En casa teníamos la regla de que él no hablaba de su trabajo», relató. «Sabía que estaba tratando con la flota y los submarinos rusos clandestinos. Pero estaba totalmente prohibido hablar de ningún detalle al respecto en casa». White ha presentado varias quejas y reclama una revisión judicial de la decisión por la que fue considerada un «riesgo adverso para la seguridad». También acusa al Ministerio de Defensa británico de discriminación por su lugar de nacimiento. «Todo el aparato estatal me trató como a un enemigo», afirmó. «Quiero saber por qué se tomó esta decisión, quién la tomó y quiero que se revoque. Quiero que se purifique toda la cadena», declara en la información elaborada por The Telegraph.

Aislamiento social y profesional

El comandante español también ha denunciado el impacto del caso sobre su carrera y su familia después de 35 años de servicio. En un correo electrónico dirigido al vicealmirante Mike Utley, comandante de la Marina británica, afirmó estar sometido a un «proceso gradual y calculado de aislamiento social y profesional». Según su escrito, sus hijos y su familia fueron progresivamente apartados de las relaciones sociales de la comunidad española en Northwood. El militar aseguró que sus compañeros lo trataron «no como un igual, sino como un extraño indeseado».

White sostiene que su expareja regresó a España y que ya no trabaja activamente para la Armada. También afirmó que en septiembre de 2025 intentó quitarse la vida y atribuyó su situación al sentimiento de haber sido abandonado por las instituciones a las que había servido. Mientras White mantiene sus acusaciones de discriminación y reclama explicaciones, las autoridades británicas han evitado pronunciarse sobre el fondo del caso debido a los procedimientos judiciales en curso. Un portavoz del Ministerio de Defensa contactado por The Telegraph declaró que «sería inapropiado comentar asuntos que están sujetos a procedimientos legales en curso».

Por su parte, el comandante Tim Pietrack, portavoz de Marcom, señaló que la OTAN no comenta cuestiones relacionadas con su personal, aunque reafirmó el compromiso de la Alianza con la protección de sus efectivos, la información clasificada y la seguridad de sus instalaciones. El caso, según la reconstrucción de The Telegraph, pone de manifiesto las estrictas medidas de seguridad que rodean a uno de los principales centros de mando naval de la OTAN en Europa, pero también deja abiertas importantes incógnitas sobre las pruebas que llevaron a considerar a White un posible riesgo para la seguridad y sobre el alcance de las investigaciones realizadas por las autoridades españolas y de la Alianza.

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