Imagen de la entrada a las instalaciones de Proyecto Hombre Valencia

Imagen de la entrada a las instalaciones de Proyecto Hombre ValenciaEl Debate

«Aumentan los jóvenes que requieren más apoyo especializado en salud mental»

Más de 1.000 personas atendidas y un enfoque integral ante las nuevas adicciones

Proyecto Hombre Valencia ha acompañado a 1089 personas y a 1100 familiares, que han demandado atención o asesoramiento, 824 han iniciado tratamiento, un 21% mujeres, como indican los datos de la Memoria de 2025. Más de mil personas han acudido a los programas de tratamiento, inserción, y prevención, que abarcan desde la primera acogida en los Centros de Día de Valencia, Gandia y Ontinyent, en el Área de Prevención, hasta los recursos residenciales en la Comunidad Terapéutica de Valencia y la CT del Centro Penitenciario Antonio Asunción en Picassent.

El director de Proyecto Hombre Valencia, Vicent Andrés, subraya que «la presentación de la Memoria tiene como objetivo hacer visible una realidad que, con demasiada frecuencia, permanece invisibilizada. La creciente normalización del consumo de sustancias y de las adicciones comportamentales en nuestra sociedad, unida a la escasa preocupación que generan, hace necesario analizar el impacto que tienen sobre las personas y sus familias. La Memoria nos permite, además, reclamar a los responsables políticos una legislación que establezca límites al mercado y refuerce la protección frente a unas problemáticas que afectan a miles de personas».

Por su parte, Constanza Romero, directora de PHV a partir del mes de agosto, señala que «a las adicciones vinculadas al consumo de sustancias se suman cada vez con mayor fuerza las adicciones comportamentales. Muchas personas recurren a conductas como las compras compulsivas, el juego, sexo o el uso problemático de las tecnologías para intentar aliviar el dolor o el sufrimiento, buscando una vía de escape y una satisfacción inmediata. Dar respuesta a estas nuevas formas de adicción, que ya están plenamente presentes en nuestros programas de atención, constituye uno de los grandes retos para nuestros equipos profesionales».

Projecte Jove: riesgo en adolescentes a edades cada vez más tempranas

El director de Proyecto Hombre Valencia, Vicent Andrés, destaca «la importancia de Projecte Jove, que está dirigido exclusivamente a jóvenes y adolescentes, donde hemos detectado comportamientos de riesgo a edades cada vez más tempranas, con consumos abusivos de cannabis y uso problemático de la tecnología, y a partir de ahí entran en una rueda de la que muchas veces sabemos que es difícil salir». El perfil mayoritario es de una media de edad en hombres de 18 años y mujeres de 19 años, con una edad mínima de 13 años.

Como indican los datos de la Memoria, el 69 % de los jóvenes consumen cannabis, y en ocasiones otras sustancias, como ketamina o tusi. Otro 12 % está vinculado a redes sociales, juegos de apuestas, videojuegos y acceso a contenidos pornográficos. El 8 % de las atenciones corresponden a problemas de conducta. «Son jóvenes y menores que requieren de una atención cada vez más especializada. En las adicciones confluyen factores relacionados con la salud mental, la vulnerabilidad social y la familia, y exige mayor coordinación de los recursos sociosanitarios en salud mental», explica Vicent Andrés. El pasado año Projecte Jove atendió a 188 personas, 64 jóvenes y 98 familiares. Vicent Andrés demanda que «al mercado hay que ponerle límites, al mercado del juego, al mercado del alcohol, a todo tipo de sustancias, y ahí le pedimos esa responsabilidad a los políticos, esa Ley del menor que no sé cuántas versiones lleva, tiene que salir, al menos ponerle coto para que nuestros menores estén más protegidos».

María Amor Fernández, Coordinadora de Projecte Jove, afirma que «atendemos tantas realidades como personas tenemos, con programas totalmente individualizados tanto para jóvenes como para sus familias. En la mayoría de los casos, los chicos y las chicas no identifican que exista una conducta problemática. Su primer planteamiento suele ser: “el problema no lo tengo yo, lo tienen mis padres, que no entienden que esto lo hace todo el mundo". El consumo de cannabis continúa siendo el principal motivo de atención además del alcohol, se sigue produciendo un incremento de otros problemas emergentes ya que nos están llegando cada vez más jóvenes con un uso problemático de las tecnologías (los videojuegos en los chicos y las redes sociales en las chicas). Entre los riesgos de estas conductas vemos problemas relacionados con la salud mental en ocasiones de gravedad, el acceso a contenidos inapropiados que tienen como resultado un abuso a la pornografía, abuso a juegos de apuestas o ser tanto víctimas como responsables de estafas. Además, vemos que cuando algo se normaliza, tendemos a percibirlo como menos peligroso. Por ejemplo, con el cannabis existe actualmente un debate abierto sobre su legalización, pero una mayor normalización puede hacer que disminuya esa percepción del riesgo. Lo mismo ocurre con el uso de las tecnologías, por un lado como adultos, debemos saber que somos modelo de referencia y por otro su normalización sin límites para los y las jóvenes hacen que corramos el riesgo de olvidar que no es inocuo».

Consumo normalizado de cocaína, alcohol y benzodiacepinas

Vicent Andrés, indica que «persiste una baja percepción del riesgo en el consumo abusivo de alcohol, benzodiacepinas, cannabis y juegos de apuestas. Pero además, desde hace más de diez años detectamos en el 74 % de las personas adultas atendidas, el consumo generalizado de cocaína como un consumo normalizado y accesible, y un 60 % que presentan trastorno por consumo de alcohol, como una droga legal integrada en nuestra vida cotidiana», afirma.

La Memoria destaca que el 53 % de las personas adultas llega con deudas y en desempleo, pero también que el 43% de las personas que acceden a tratamiento se encuentra en situación laboral activa. La Presidenta de la FAMR–Proyecto Hombre Valencia, Aurora Aranda, destaca que «esto es un dato interesante hacia el ámbito laboral con una mirada preventiva: ya no son solamente personas que están en la calle, hay muchas personas con una vida normalizada, que encuentran en las adicciones salidas al momento vital que están pasando. Estos datos nos ayudan a detectar nuevas tendencias y a dar formación dirigida a empresas y organizaciones, para fomentar la prevención y el bienestar de las personas trabajadoras».

Según la Memoria de PHV, el 77 % de las personas que comienzan tratamiento con Proyecto Hombre Valencia, tanto adultas como jóvenes, tiene poliadicción a sustancias y comportamentales (ludopatía, videojuegos,…). En un 43% se suman la cocaína y alcohol. En el 29 % es el cannabis como adicción principal o combinado con otras adicciones, en un 13 % la ludopatía o apuestas deportivas, y en un 4 % a las benzodiacepinas. En adultos el perfil es mayoritariamente hombre de origen español, con una edad media de 41 años -que va creciendo respecto a años anteriores- consumidor con doble adicción a cocaína y alcohol, soltero, con estudios obligatorios y en paro, aunque un 43 % mantiene el trabajo.

Desde Proyecto Hombre destacan que solo el 21 % de las personas atendidas son mujeres, que llegan con una edad media de 44 años. «Seguimos atendiendo a un número muy pequeño de mujeres, las acciones preventivas, ofrecen puertas y vías de entrada para que la mujer se pueda acercar a nosotros, pero es necesario introducir más medidas que faciliten el acceso de las mujeres a tratamiento y su adherencia al mismo de manera más temprana. En mujeres, vemos que ese juicio social o ese estigma es mayor, el hecho de que nuestros programas se hayan ido adaptando a atender esa especificidad de la mujer adicta, va facilitando que pueda llegar a los tratamientos, aunque todavía no es suficiente, cuando llega lo hace con una mayor severidad, así que no nos conformamos, queremos poder hacer este trabajo mejor».

También destacan que las personas más vulnerables a nivel socio económico y la patología dual (adicción y psicopatología psiquiátrica) «determinan una mayor complejidad, por lo que es necesario mejorar la coordinación entre los sistemas sanitario, de salud mental y de servicios sociales».

Dentro del trabajo de inserción social en personas privadas de libertad, la Memoria 2025 destaca que gracias a este trabajo, 52 personas se han beneficiado de medidas penitenciarias que han facilitado su reinserción sociolaboral. «La acción de la Iglesia siempre está cercana a las realidades que menos respuestas tienen hoy en día, por ejemplo, en el centro penitenciario, atendiendo personas en situación de extrema fragilidad y vulnerabilidad», destaca Aurora Aranda. «Proyecto Hombre es hoy un latido de esperanza en una sociedad que está necesitada de testimonios de que es posible una vida mejor».

Más coordinación entre los sistemas sanitario, de salud mental y servicios sociales

Desde Proyecto Hombre destacan que «es necesario reforzar el Sistema Valenciano de Atención a las Adicciones y la Salud Mental, darle un mayor impulso a las medidas contempladas en el Plan Valenciano de Salud Mental y Adicciones 2024-2027 de la Generalitat, ampliando los equipos de la Unidades de Conductas Adictivas, aumentando las plazas de tratamiento en unidades de desintoxicación hospitalaria, centros de día, comunidades terapéuticas, servicios especializados en la atención a jóvenes y menores y servicios que atiendan la cronicidad».

El problema mundial de las drogas

Por último, la entidad destaca la Campaña que acaba de celebrar Naciones Unidas bajo el lema ‘El problema mundial de las drogas: problemas recurrentes, nuevos retos y respuestas innovadoras’, que muestra cómo la comunidad internacional, los gobiernos y la sociedad civil están trabajando juntos para reducir la demanda y el suministro de drogas, abordar la vulnerabilidad específicamente de los jóvenes, ofrecer respuestas innovadoras y reclamar nuevos esfuerzos de prevención.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas