Montaje de las obras del centro oncológico de Valencia y la imagen de Amancio Ortega
El legado de Amancio Ortega en Valencia que salvará vidas a partir de 2027
El centro de protonterapia financiado por el empresario español fundador de Inditex ya espera a sus primeros pacientes con tumores complejos
Antes de que termine 2027 Valencia incorporará una de las infraestructuras sanitarias más avanzadas de España para la lucha contra el cáncer. El nuevo Centro de Protonterapia, construido junto al Hospital La Fe gracias al legado millonario de la Fundación Amancio Ortega, está llamado a salvar vidas mediante una tecnología de máxima precisión que hasta ahora solo estaba disponible en muy pocos centros.
Aunque todavía no existe un paciente con nombre y apellidos confirmado para inaugurar sus instalaciones, sí se conoce el perfil de quien podría convertirse en el primer tratado: un paciente con un tumor especialmente complejo, probablemente pediátrico o con una lesión situada en una zona de difícil acceso, donde la protonterapia ofrece claras ventajas frente a la radioterapia convencional al reducir la irradiación sobre los tejidos sanos.
El proyecto continúa avanzando conforme al calendario previsto para que los primeros tratamientos puedan comenzar durante el segundo semestre de 2027, una vez concluya la construcción, se instale el acelerador de protones, se complete su calibración y se obtengan todas las autorizaciones necesarias.
La Generalitat Valenciana mantiene como objetivo que el centro entre en funcionamiento antes de que finalice 2027, convirtiéndose en una referencia para pacientes de toda la Comunidad Valenciana e incluso de otras autonomías.
El futuro centro supone una inversión global superior a los 50 millones de euros. La Fundación Amancio Ortega ha donado el equipo de protonterapia, valorado en 29,04 millones de euros, mientras que la Generalitat financia la construcción del edificio y toda la infraestructura necesaria, con una inversión cercana a los 21,5 millones.
Esta colaboración público-privada permitirá que la tecnología forme parte de la sanidad pública valenciana sin coste para los pacientes.
Un búnker para el acelerador de protones
Las obras presentan un importante grado de ejecución. El edificio principal ya tiene levantada su estructura y el búnker donde se alojará el acelerador de protones cuenta con la cimentación y los muros ejecutados, quedando pendiente la introducción del complejo equipamiento a través de la cubierta y el desarrollo de la compartimentación interior, los cerramientos y las instalaciones técnicas.
Paralelamente, ya ha comenzado la formación específica de los profesionales que trabajarán en la nueva unidad para que el equipo humano esté preparado cuando el centro abra sus puertas.
Imagen del avance en las obras del centro de protonterapia
El complejo ocupará alrededor de 5.500 metros cuadrados y estará organizado en tres niveles perfectamente diferenciados para optimizar tanto la atención clínica como el funcionamiento técnico del centro. La planta principal concentrará la actividad asistencial, con consultas, boxes de preparación, salas de espera adaptadas para pacientes pediátricos, adolescentes y adultos, además del gran búnker que albergará el acelerador de protones y las dependencias de dosimetría.
El sótano estará destinado a las instalaciones técnicas indispensables para el funcionamiento del sistema, mientras que la planta superior acogerá diferentes espacios de apoyo, oficinas y áreas logísticas. Todo el edificio estará conectado mediante un túnel con el Hospital La Fe para facilitar la coordinación asistencial y el traslado de pacientes.
El avance de la protonterapia
La protonterapia representa una evolución de la radioterapia convencional porque utiliza protones en lugar de fotones para destruir las células tumorales. Su principal ventaja consiste en depositar la máxima dosis de radiación directamente sobre el tumor, reduciendo significativamente el impacto sobre los órganos y tejidos sanos que lo rodean.
Recreación del futuro Centro de Protonterapia de la Comunidad Valenciana
Gracias a esta precisión milimétrica resulta especialmente indicada para tumores infantiles, lesiones del sistema nervioso central, tumores de cabeza y cuello, de la base del cráneo, oculares, medulares y otros cánceres situados en zonas especialmente delicadas, donde minimizar los efectos secundarios resulta determinante para la calidad de vida del paciente.
Las previsiones iniciales apuntan a que el centro podrá atender alrededor de 200 pacientes al año, una cifra que permitirá evitar numerosos desplazamientos a otras comunidades autónomas o incluso al extranjero para recibir este tratamiento altamente especializado. La nueva unidad también reforzará el papel del Hospital La Fe como uno de los grandes referentes nacionales en oncología radioterápica y medicina de alta tecnología.
Cuando el primer paciente atraviese sus puertas en 2027, probablemente nadie conocerá todavía su historia. Sin embargo, simbolizará el verdadero objetivo de una infraestructura concebida para ofrecer nuevas oportunidades terapéuticas allí donde hasta ahora existían menos alternativas.