Imagen de un agente de la Policía Nacional junto a las armas intervenidas en el operativo
La Policía intercepta ocho fusiles Kalashnikov tras una persecución por Alicante y Murcia
Cuatro hombres han sido detenidos en Alicante y Sant Vicent del Raspeig acusados de transportar armas de guerra vinculadas al crimen organizado
La Policía Nacional ha detenido a cuatro hombres de entre 21 y 43 años en Alicante y Sant Vicent del Raspeig tras intervenir ocho fusiles automáticos Kalashnikov AK-47 en el interior de un vehículo que huyó de los agentes durante una persecución por la provincia alicantina y que terminó en Murcia.
Los arrestados están acusados de los delitos de depósito de armas de guerra, pertenencia a grupo criminal y atentado a agente de la autoridad, además de delitos contra la seguridad del tráfico y daños. Todos ellos contaban con antecedentes policiales por hechos graves.
La operación comenzó cuando agentes del Grupo de Crimen Organizado de la Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Alicante detectaron en la autovía que conecta Alicante y Elche un vehículo que circulaba a gran velocidad y realizaba maniobras peligrosas.
Los policías intentaron interceptarlo de forma discreta, pero el conductor advirtió la presencia policial y emprendió la huida. A partir de ese momento se inició una persecución de alto riesgo por distintas carreteras de la provincia de Alicante, con el objetivo de detener el vehículo sin poner en peligro al resto de usuarios de la vía.
Durante la fuga, el coche sospechoso llegó a circular a más de 150 kilómetros por hora y embistió de forma violenta a varios vehículos policiales para tratar de evitar su detención. En una de esas maniobras, logró sacar de la carretera a uno de los coches de la Policía Nacional, que sufrió importantes daños materiales y no pudo continuar la persecución.
Finalmente, los agentes lograron dar alcance al vehículo cuando ya se encontraba en la provincia de Murcia. Tras una nueva embestida contra los policías, el conductor perdió el control del coche, se salió de la calzada e impactó contra una zona de cultivos. Después, huyó a pie y abandonó el vehículo siniestrado, aunque en ese momento no pudo ser alcanzado.
Al inspeccionar el automóvil, los agentes encontraron ocho fusiles automáticos AK-47, con sus correspondientes cargadores. Según la Policía Nacional, se trata de armamento considerado de guerra, habitualmente vinculado a organizaciones criminales y a delitos de extrema gravedad.
Las posteriores gestiones de investigación permitieron identificar, localizar y detener a cuatro presuntos responsables en Alicante y Sant Vicent del Raspeig. Tras la práctica de las diligencias policiales, los arrestados fueron puestos a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Alicante.
La Policía Nacional ha destacado la importancia de retirar este tipo de armas del mercado ilícito, ya que su uso está relacionado con actividades propias del crimen organizado, como el tráfico de drogas o delitos violentos de gran impacto social.