Imagen de una patrulla de la Policía Local de Castellón frente a la casa ya desalojada por los okupas en La Marjalería
Unos okupas con siete menores desalojan una casa en Castellón gracias a la presión vecinal y policial
Los ocupantes abandonaron voluntariamente la vivienda tras más de una semana de protestas donde se han reunido hasta 40 personas
Los vecinos de la Marjalería de Castellón respiran por fin aliviados después de varios días de angustia, tensión y protestas por la okupación de una vivienda del Camino Primera Travesera por un grupo formado por varios adultos y siete menores. La presión ejercida por los residentes, que no dejaron de denunciar la situación desde el primer momento, unida al seguimiento y las gestiones realizadas por la Policía Local, ha resultado decisiva para que los okupas hayan abandonado finalmente el inmueble de forma voluntaria.
La okupación, como contó hace una semana El Debate, se produjo a finales de junio, cuando los vecinos alertaron de que varias personas habían accedido ilegalmente a una vivienda que, al parecer, se encontraba en venta. Agentes de la Policía Local acudieron de inmediato tras recibir el aviso, pero comprobaron que en el interior se encontraban siete menores junto a varios adultos, una circunstancia que impedía ejecutar un desalojo inmediato conforme a la legislación vigente.
Imagen de uno de los okupas en una casa de La Marjalería, Castellón
Desde ese momento se activó el protocolo previsto para estos casos, mientras el barrio asistía con creciente inquietud a una situación que se prolongó durante varios días. La indignación vecinal fue en aumento y un día después de la okupación, alrededor de 40 residentes se concentraron frente a la vivienda para exigir una solución y reclamar una mayor protección frente a este tipo de situaciones.
La protesta contó con presencia de efectivos de la Policía Local y de la Policía Nacional para garantizar la seguridad, además del concejal de Seguridad y Emergencias, Antonio Ortolá, que acudió para escuchar las reivindicaciones de los afectados y trasladarles el compromiso del Ayuntamiento de trabajar dentro de los límites que marca la ley para recuperar la vivienda.
Imagen de Antonio Ortolá junto a uno de los agentes de Policía en la zona de la okupación
Durante los días posteriores, la Policía Local mantuvo un seguimiento permanente del caso y desarrolló labores de mediación con los okupantes con el objetivo de lograr que abandonaran el inmueble de manera voluntaria. Paralelamente, los vecinos continuaron denunciando la situación y mantuvieron la presión social para reclamar el fin de la okupación, una movilización que el propio Ayuntamiento considera determinante en la resolución del conflicto.
El desenlace ha llegado este viernes, 10 de julio, cuando los propios okupas comunicaron a la Policía Local su decisión de marcharse de la vivienda. Los agentes comprobaron durante la mañana que el inmueble había quedado completamente desalojado, recuperándose así la propiedad y poniendo fin a un episodio que había alterado la convivencia en la Marjalería.
«La Marjalería tiene unos vecinos valientes»
Tras conocerse el abandono de la vivienda, Ortolá, agradeció expresamente la implicación de los residentes durante todo el proceso. «La Marjalería tiene unos vecinos valientes que han demostrado una vez más su compromiso con la defensa de la convivencia y de la propiedad privada. Su colaboración ha sido fundamental para que, junto al trabajo de la Policía Local, hoy podamos anunciar que esta vivienda ha sido recuperada. Siempre van a contar con el respaldo de este gobierno municipal frente a una lacra como la ocupación ilegal», ha afirmado.
El edil también puso en valor la actuación de la Policía Local, destacando «la profesionalidad y la perseverancia» de los agentes, que desde el primer momento trabajaron con todos los mecanismos legales disponibles para tratar de resolver el conflicto.
Según ha explicado, durante estos días se mantuvieron negociaciones constantes con los okupas para conseguir que abandonaran voluntariamente el inmueble, unas gestiones que finalmente han dado resultado gracias también a la colaboración vecinal.
Junto al balance de la actuación, el concejal ha vuelto a cargar contra la legislación estatal en materia de okupación ilegal, al considerar que limita la capacidad de actuación de las fuerzas de seguridad: «Tenemos una legislación nacional absolutamente nefasta, que premia al okupa y castiga al propietario y a los vecinos honrados. En muchos casos, las fuerzas y cuerpos de seguridad tienen las manos atadas, pero nosotros trabajamos con todos los mecanismos que tenemos a nuestro alcance para evitar este tipo de situaciones».