Imagen de archivo de una 'estelada' portada por las juventudes de las CUP durante una manifestación en Valencia
Illa despilfarra más de medio millón de euros en promocionar el catalán en Valencia mientras el Gobierno le prepara una financiación a la carta
El Ejecutivo regional socialista utiliza la Oficina de Apoyo a la Iniciativa Cultural para mantener a las principales entidades que defienden la inmersión en los utópicos 'países catalanes'
El Gobierno de Cataluña es el principal pulmón económico para las entidades que, pese a tener sede social en Valencia, defienden la inmersión de la Comunidad Valenciana dentro de la entelequia de los 'países catalanes'. En el último año natural se computan más de una veintena de subvenciones, algunas de ellas sin concurrencia competitiva, para con dinero público del Ejecutivo de Salvador Illa sostener con vida el catalanismo valenciano, una factura que asciende hasta los 762.347,35 euros. Justo mientras el Gobierno de Pedro Sánchez le prepara una financiación autonómica a la carta.
En el último año natural el Gobierno de Cataluña ha concedido cerca de una veintena de subvenciones a entidades valencianas, algunas de ellas reconocidas por promocionar el catalán. El montante total es de 762.347,35 euros, tal y como se puede consultar en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas, una base de datos perteneciente a la Intervención General de la Administración del Estado, órgano dependiente del Ministerio de Hacienda.
Los brazos administrativos para que el dinero público catalán acabe en organizaciones valencianas son la Oficina de Apoyo a la Iniciativa Cultural (OSIC, por sus siglas en catalán) y el Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC). El salvavidas económico ya llegan en función de la entidad.
Por una parte está la suprema Acció Cultural del País Valencià (ACPV), el gran colectivo del catalanismo en Valencia. Las administraciones locales han reducido al máximo legal las aportaciones de dinero público de todos los valencianos, ya que defienden la inmersión dentro de la utopía de los 'países catalanes', sin respetar las Señas de Identidad de Valencia, Alicante y Castellón.
Esta entidad recibe anualmente casi 300.000 euros desde la OSIC. En junio de este año han recibido la concesión de los 270.000 euros de su «subvención excluida de concurrencia pública», tal y como consta en la Resolución del Gobierno de Cataluña. En junio de hace un año recibieron 265.000 euros del mismo Gobierno de Illa, que es el organismo que mayor sustento económico aporta para potenciar el catalanismo en Valencia.
De la misma OSIC hace unas semanas recibió 110.000 euros Escola Valenciana, otra subvención con dinero público de los catalanes para sostener la «promoción» del la lengua de la región dentro de la Comunidad Valenciana.
El Gobierno de Salvador Illa ha reconocido a seis entidades de Valencia por su promoción del catalán, en ese listado además de ACPV estaba Bromera, que en este caso 'araña' dinero público tanto a través de su Fundación como desde su Editorial. Hasta la sede social de Alzira llegaron en octubre de 2025 un total 5.484,80 euros desde la OSIC para «promocional actividades literarias». La palma se la lleva la editorial.
Editorial Bromera ha recibido en el último año un total de 141.975 euros, según consta en el registro de subvenciones del Gobierno de España, desde el Gobierno de Cataluña. Para ello han percibido aportaciones tanto de la citada OSIC como desde el Instituto Ramón Llull y del Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC).
Prácticamente reciben una ayuda al mes, destacando justificaciones como «traducción de obras al catalán o occitano», «elaboración de materiales promocionales para obras en catalán» o para la «promoción exterior de la literatura catalana». Así constan ayudas con dinero público catalán que llegan a Valencia con cantidades como 19.890,71 euros o la más alta de 46.213,9 euros.
Resulta sumamente llamativo como Edicions Diari La Veu, un pequeño medio de comunicación catalanista de Valencia, recibió en diciembre de 2025 un total de 23.887,19 euros directamente desde la Presidencia de la Generalitat de Cataluña, subvención que no falla cada año.
Desde que el Gobierno valenciano cerró el grifo, estas entidades catalanistas han basado su supervivencia en que el socialista Illa, y el que presida el Ejecutivo regional, abonen el montante necesario para 'agradecer' los servicios prestados desde Valencia en la entelequia de alcanzar, algún día, el ansiado dorado de los 'países catalanes'.
Y todo este despilfarro de dinero público catalán que se destina a Valencia bien podría servir para que el propio Salvador Illa reforzara ciertos servicios regionales, pero para ello y buscar la «autodeterminación» ya tiene al Gobierno de Pedro Sánchez, quien no ha dudado en impulsar un nuevo modelo de financiación. Éste ha sido acordado con Cataluña y aún se quiere que todas las autonomías asuman indirectamente el poder de una clase política regional que un día, de no hace mucho tiempo, declaró la independencia ilegal de España.