Recepción de los niños saharauis del campamento 'Vacaciones en Paz'
La Diputación de Castellón recibe a niños saharauis que participan en el programa 'Vacaciones en Paz' 2026
Marisa Torlà da la bienvenida a la provincia de Castellón a los menores de entre 11 y 12 años llegados desde el campamento de refugiados de Tinduf
La Diputación Provincial de Castellón recibe a los 12 niños y niñas saharauis que participan este verano en el programa 'Vacaciones en Paz' 2026.
La diputada de Bienestar Social, Marisa Torlà, ha dado la bienvenida a la provincia de Castellón a los menores de entre 11 y 12 años llegados desde el campamento de refugiados de Tinduf (Argelia) en un encuentro con sus familias de acogida, y han mostrado el compromiso del Gobierno Provincial con este programa que organiza la Asociación Ayuda al pueblo saharaui Smara y que cuenta con el apoyo de la Diputación de Castellón.
Así, durante el encuentro, celebrado en el Palacio Provincial, la diputada de Bienestar Social ha agradecido la solidaridad y generosidad de las familias de acogida que este año abren sus hogares en la provincia de Castellón, asegurando que «son la parte más importante de este proyecto que, cada verano, permite a los niños y niñas saharauis pasar unas vacaciones en paz».
«No hay gesto más solidario que abrir las puertas de sus casas para ofrecer cariño y nuevas oportunidades a estos niños y niñas, contribuyendo a que disfruten de unas vacaciones seguras y enriquecedoras lejos de las difíciles condiciones en las que viven durante gran parte del año», ha señalado Marisa Torlà.
El objetivo general del programa que lleva a cabo la asociación Smara es mejorar las condiciones de vida de los menores refugiados saharauis durante su estancia en la provincia. Y es que, a través de 'Vacaciones en Paz' les permite evitar las extremas temperaturas del desierto, que pueden alcanzar los 50 grados, y las duras condiciones de vida en sus campamentos.
Como ha incidido la diputada provincial, «es un programa muy interesante en el que los niños y niñas saharauis llegan a nuestra tierra para compartir momentos llenos de esperanza e ilusión con otros niños y familias, y disfrutar de unas semanas de convivencia, atención médica y actividades de ocio en un entorno afectivo».