Imagen de la exconsellera de Emergencias Salomé Pradas

Imagen de la exconsellera de Emergencias Salomé PradasEP

El chófer de Salomé Pradas declara que vieron «un tornado y techos volar» el día de la dana

El trabajador relata ante la jueza los trayectos del vehículo oficial y asegura no recordar ninguna conversación con la exconsellera durante aquella trágica jornada

El conductor que acompañó a la entonces consellera de Interior de la Generalitat Valenciana, Salomé Pradas, durante la trágica jornada de la dana del 29 de octubre de 2024, ha comparecido este lunes ante la jueza de Catarroja que instruye la causa. En su declaración testifical, el chófer ha manifestado no recordar las conversaciones mantenidas en el interior del vehículo oficial, limitándose a detallar los horarios y las rutas de los traslados que realizó junto a la mandataria, entre los que destacó el avistamiento de «un tornado».

Según ha trascendido sobre su testimonio, el empleado de la Administración autonómica, que cuenta con 16 años de trayectoria profesional, coincidió por primera vez con Pradas precisamente en aquella jornada. Durante su comparecencia, el conductor subrayó que su vínculo con la exconsellera -actualmente investigada en el procedimiento al igual que su entonces 'número dos', Emilio Argüeso- es de carácter estrictamente profesional. Asimismo, puntualizó que tanto a Argüeso como al expresidente de la Generalitat Carlos Mazón únicamente los conoce a través de los medios de comunicación.

El relato cronológico ofrecido en los juzgados arrancó entre las 08:15 y las 08:30 horas, momento en el que recogió a Pradas para trasladarla al Palau de la Generalitat con motivo de la celebración de un pleno del Consell. En aquel trayecto inicial viajaban solos y el chófer asegura no recordar si se produjeron llamadas telefónicas, insistiendo en que no prestaba atención a lo que ocurría en la parte trasera del habitáculo.

Hacia el mediodía, el vehículo se dirigió a la sede del Centro de Coordinación de Emergencias (112) en l'Eliana, donde el conductor aguardó en el aparcamiento durante unas dos horas. Alrededor de las 14:00 horas, partieron hacia la localidad de Carlet con la consellera y su jefa de gabinete a bordo, mientras que Emilio Argüeso viajó con otro conductor del 112.

Una vez en Carlet, tras un viaje que transcurrió con normalidad, la comitiva se dirigió presumiblemente «directamente» al Ayuntamiento. Allí, Pradas mantuvo diversas reuniones mientras el chófer aguardó otras dos horas en las inmediaciones, donde observó una gran afluencia de policías locales, conductores y un camión que no supo precisar si pertenecía a la UME o a Bomberos. Posteriormente, siguiendo a un vehículo de bomberos, se acercaron a inspeccionar el barranco del municipio, un desplazamiento de unos 20 minutos en el que cree que viajó únicamente la jefa de gabinete y donde pudo constatar que el cauce ya llevaba abundante caudal.

Trayecto de regreso «más complicado»

Fue el viaje de vuelta a la sede de Emergencias en l'Eliana el que presentó las primeras incidencias meteorológicas de gravedad. El chófer ha expuesto ante la jueza que el trayecto fue «más complicado», coincidiendo en la ruta con la Guardia Civil al constatar que acababa de pasar «un tornado». De acuerdo con la literalidad de su relato, durante la marcha vieron «techos volar o algo extraño», aunque no lo consideró una situación del todo excepcional ya que no se vieron obligados a parar el coche.

La llegada al centro de coordinación de l'Eliana se produjo en torno a las 16:40 horas, dejando claro en sede judicial que fue «seguro que era antes de las 17:00 horas». En el interior del coche, y a pesar del escenario adverso, insistió en que «no escuchó nada» sobre las posibles conversaciones de sus ocupantes, y tampoco recuerda que Pradas le mencionara una supuesta intención de visitar la población de Utiel. Al no realizar ninguna parada para almorzar, el chófer comió en el propio 112.

A partir de ese momento, el conductor permaneció esperando en los exteriores de Emergencias mientras se desarrollaba la gestión de la crisis en el interior, sin llegar a ver en ningún momento la llegada de Carlos Mazón a las instalaciones. El trabajador aguardó hasta la salida de Pradas, que se demoró hasta la 01:15 o 01:30 de la madrugada aproximadamente.

El cierre de la jornada se produjo cuando trasladó a la exconsellera a un hotel para pasar la noche, un matiz reseñable después de que se le recordara en la sala que, en declaraciones anteriores, se había apuntado que la mandataria se dirigió a casa de su asesor.

Durante las horas de espera, el chófer intentó seguir la evolución de la catástrofe a través de la radio, una situación que vivió con especial angustia personal dado que tiene familiares en Paiporta y comenzó a recibir mensajes a partir de las 19:00 horas. Al finalizar su servicio, le resultó imposible regresar a este municipio. Finalmente, el testigo aseguró que no había comentado con otros conductores los detalles de aquella jornada, ni siquiera a raíz de recibir la citación para declarar.

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