Imagen de una patrulla de la Policía Local de Castellón frente a la casa ya desalojada por los okupas en La MarjaleríaVox Castellón

Tres intentos de okupación en menos de 72 horas en Castellón: así actuaron vecinos y Policía para frustrarlos

La rápida actuación y colaboración ciudadana evitaron que los allanamientos se llevaran a término en dos zonas diferentes de la ciudad

Tres intentos de okupación en apenas tres días vuelven a poner el foco sobre un problema que preocupa desde hace tiempo en Castellón. Sin embargo, en esta ocasión todos ellos terminaron con el mismo desenlace: la rápida intervención de la Policía Local y la colaboración de los vecinos evitaron que las okupaciones llegaran a consolidarse.

Los tres casos, registrados entre el Grao y la Marjalería, evidencian la presión que sufren determinadas zonas de la capital de la Plana, donde la vigilancia ciudadana se ha convertido en un aliado clave para frenar este tipo de actuaciones. Precisamente hace apenas dos semanas, El Debate informaba de otro episodio que tuvo una gran repercusión en la ciudad, cuando un grupo de okupas se atrincheró en un chalet de la Marjalería junto a siete menores.

Los tres nuevos intentos frustrados se han producido en un intervalo de apenas 72 horas. Según ha informado el Ayuntamiento de Castellón, la actuación coordinada entre los agentes y los vecinos permitió impedir que ninguna de las okupaciones llegara a consumarse. En todos los casos, la intervención policial fue prácticamente inmediata tras recibir las llamadas de alerta de residentes de la zona que detectaron movimientos sospechosos en viviendas aparentemente deshabitadas.

Los dos primeros intentos tuvieron lugar el pasado sábado en el Grao. Sobre las 15.30 horas, la Policía Local recibió un aviso en el que se alertaba de que varias personas estaban intentando acceder de forma simultánea a dos inmuebles. Los agentes se desplazaron rápidamente hasta el lugar y consiguieron que quienes trataban de entrar ilegalmente abandonaran ambas viviendas de manera voluntaria antes de que la okupación pudiera consolidarse.

El tercer episodio se registró este mismo lunes 20 de julio, alrededor de las 11.45 horas, esta vez en la Marjalería, una de las zonas donde más preocupación existe por este fenómeno. Una nueva llamada vecinal alertó de un intento de okupación en una vivienda y, de nuevo, la Policía Local acudió con inmediatez. La presencia de los agentes impidió que los okupantes llegaran a instalarse en el inmueble y la intervención concluyó sin incidentes de consideración.

Imagen de Antonio Ortolá, responsable del área de Seguridad, junto con la Policía Local de Castellón de la PlanaVox Castellón

El concejal de Seguridad y Emergencias, Antonio Ortolá, ha destacado tanto el trabajo realizado por la Policía Local como el papel desempeñado por los vecinos. El edil ha agradecido «la extraordinaria labor que realiza cada día la Policía Local y, especialmente, la rapidez y profesionalidad demostradas en estas tres intervenciones», al tiempo que ha reconocido «la responsabilidad y el compromiso de los vecinos, cuya colaboración ha sido decisiva para que los agentes pudieran actuar con la máxima rapidez».

«Indefensión» para los propietarios

A su juicio, cuando ciudadanía y Policía colaboran, la capacidad de respuesta aumenta y se consigue proteger con mayor eficacia el interés general.

Ortolá también ha insistido en la necesidad de seguir combatiendo las okupaciones ilegales desde el ámbito municipal, aunque ha lamentado que la legislación estatal continúe generando, en su opinión, una situación de indefensión para muchos propietarios. En este sentido, ha asegurado que el Ayuntamiento seguirá utilizando todos los mecanismos legales a su alcance para defender el derecho a la propiedad y reclamando modificaciones normativas que permitan ofrecer una mayor protección a quienes cumplen la ley.

Okupas con siete menores atrincherados

Estos nuevos episodios llegan apenas dos semanas después de uno de los casos que más repercusión ha tenido recientemente en Castellón. Tal y como publicó El Debate hace unas semanas, un grupo de okupas se instaló en un chalet de la Marjalería acompañado de siete menores de edad, una circunstancia que dificultó cualquier actuación inmediata y mantuvo en vilo durante varios días a los vecinos del entorno.

La situación provocó un importante movimiento vecinal, con concentraciones y protestas para reclamar una solución, mientras la Policía mantenía un dispositivo de vigilancia permanente alrededor del inmueble.

Finalmente, la presión ejercida por los residentes, unida a la presencia continuada de los agentes y a las gestiones realizadas, acabó dando resultado. Los okupas abandonaron de forma voluntaria la vivienda, poniendo fin a un episodio que había generado una enorme preocupación en una de las zonas residenciales más sensibles de la ciudad.

Aquel desenlace reforzó la percepción entre los vecinos de que la movilización ciudadana y la actuación policial coordinada pueden resultar determinantes para impedir que este tipo de situaciones se prolonguen en el tiempo, y los tres intentos frustrados esta semana vuelven a reflejar esa misma estrategia.

En todos ellos fue una llamada vecinal la que activó el dispositivo policial antes de que la okupación pudiera consolidarse. Una actuación rápida que evitó conflictos posteriores y que confirma la importancia de actuar en los primeros momentos, cuando todavía es posible impedir el acceso ilegal a los inmuebles.