Playa de la Devesa, el Palmar, Valencia

Playa de la Devesa, el Palmar, ValenciaBruno Almela / Turismo Comunidad Valenciana

La playa más larga de Valencia: un arenal salvaje de casi cinco kilómetros en pleno Parque Natural de La Albufera

La Devesa es uno de los arenales más largos de la Comunidad Valenciana y conserva un extraordinario entorno natural de dunas, malladas y vegetación mediterránea

Valencia tiene playas urbanas, paseos marítimos llenos de vida y arenales conocidos por miles de visitantes. Pero también conserva un rincón donde el Mediterráneo muestra su cara más natural. Es la playa de La Devesa, un enclave de casi cinco kilómetros de longitud situado en el Parque Natural de La Albufera y considerado uno de los arenales continuos más largos de la Comunidad Valenciana.

A diferencia de otras playas de la capital, La Devesa no se entiende por sus edificios, sus terrazas o su ambiente urbano, sino por todo lo contrario. Su gran atractivo está en el paisaje que la rodea: arena fina y dorada, dunas litorales, vegetación mediterránea y una sensación de aislamiento difícil de encontrar a pocos kilómetros del centro de Valencia.

Imagen de la playa de La Devesa, Valencia

Imagen de la playa de La Devesa, ValenciaBruno Almela - Turismo Comunidad Valenciana

La playa se encuentra en la Dehesa del Saler, la franja natural que separa La Albufera del mar Mediterráneo. Ese emplazamiento la convierte en un espacio especialmente singular, donde el visitante tiene a un lado el mar y, al otro, uno de los humedales más importantes de la Comunidad Valenciana. Entre ambos paisajes se abre un largo arenal que mantiene todavía el carácter salvaje de la costa valenciana.

La Devesa está situada entre la Gola de Puchol y la Gola del Perellonet, dos canales que comunican La Albufera con el mar. Al norte limita con la playa del Saler y al sur con El Perellonet, mientras que al oeste queda separada de La Albufera por la carretera CV-500. Esta ubicación explica buena parte de su valor ambiental y también su imagen: una playa extensa, abierta y protegida, lejos de la presión urbana que marca otros tramos del litoral.

Uno de los elementos más característicos de La Devesa son sus dunas. Estas formaciones no solo dibujan el paisaje de la playa, sino que cumplen una función esencial: protegen el ecosistema litoral y sirven de refugio a numerosas especies. Junto a ellas aparecen malladas, pequeñas depresiones interdunares, y una vegetación formada por pinos, palmitos, coscojas, lentisco y madreselva, entre otras especies propias del entorno mediterráneo.

La historia reciente de este espacio también explica su importancia. Durante los años 60 y 70, parte del sistema dunar fue destruido por un proyecto de urbanización que pretendía transformar la zona. La oposición vecinal frenó aquella actuación y, desde finales de los años 80, se han desarrollado distintas campañas de regeneración para recuperar las dunas y las malladas. Hoy, ese proceso permite disfrutar de una de las playas naturales más valiosas de Valencia.

Imagen de una nena jugando en la playa de La Devesa, Valencia

Imagen de una nena jugando en la playa de La Devesa, ValenciaTurismo Comunidad Valenciana

Por su tamaño y su entorno, La Devesa es una playa perfecta para quienes buscan pasear, desconectar y disfrutar del Mediterráneo sin el bullicio de los grandes arenales urbanos. No es una playa pensada únicamente para tumbarse al sol, sino para mirar alrededor: observar las dunas, escuchar el viento entre la vegetación, caminar junto al mar y comprender por qué este tramo de costa forma parte de un espacio protegido.

El acceso puede hacerse en coche por la CV-500, con desvío hacia la avenida Gola del Puchol y zonas de aparcamiento no vigiladas en el entorno. También se puede llegar en autobús desde Valencia, aunque la parada no deja directamente sobre la arena y es necesario caminar unos minutos hasta la playa. Esa pequeña distancia forma parte, en cierto modo, de su encanto: La Devesa exige alejarse un poco del asfalto antes de encontrarse con el mar.

En temporada estival, algunos tramos cuentan con servicios como vigilancia, salvamento, pasarelas, duchas, zonas de baño delimitadas y espacios para la práctica de deportes náuticos. En el entorno también existen opciones para comer cerca de la playa, especialmente arrocerías y restaurantes vinculados al paisaje de La Albufera, donde la visita puede completarse con una paella, un paseo por El Saler o una escapada hasta El Palmar.

La Devesa es, en definitiva, una de las joyas naturales del litoral valenciano. Una playa larga, tranquila y diferente, donde Valencia cambia de ritmo y deja paso a un paisaje de dunas, pinos, aves y arena dorada. Casi cinco kilómetros de costa que recuerdan que, más allá de la ciudad y de sus playas más conocidas, la capital conserva todavía un Mediterráneo salvaje.

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