Imagen de la exposición de los tesoros de Colombia en el MARQ

Imagen de la exposición de los tesoros de Colombia en el MARQDiputación de Alicante

La exposición de los tesoros de Colombia roza los 19.000 visitantes durante su primer mes en el MARQ de Alicante

Máscaras, pendientes, pectorales, narigueras, seres híbridos o figuras de plantas y animales destacan entre el compendio expositivo

«El oro y el universo. Saberes indígenas de Colombia» ha registrado alrededor de 19.000 visitas durante su primer mes de exposición en el Museo Arqueológico de Alicante. Del total de visitantes, más de tres mil personas han elegido realizar el pase guiado en castellano, valenciano, francés o inglés ofrecidos por la Fundación CV MARQ.

La muestra, fruto de la colaboración entre el Museo del Oro del Banco de la República de Colombia, la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, el Museo Arqueológico de Alicante y la Fundación C.V. MARQ, ofrece al visitante contemplar, en algunos casos por primera vez en España, 291 objetos arqueológicos, de los que 157 son de oro, con más de dos mil años de antigüedad, junto a creaciones de comunidades indígenas actuales.

A lo largo del recorrido por las tres salas temporales del MARQ destaca la presencia de máscaras, pendientes, narigueras y pectorales, y la de seres híbridos, como los famosos humanos-murciélago o los chamanes en vuelo. Objetos únicos y excepcionales por su diseño y por su maestría técnica, pero también por el importante papel que cumplieron para asegurar la preservación del mundo.

La concepción indígena de un universo compartido entre seres humanos y no humanos es el hilo conductor de «El oro y el universo. Saberes indígenas de Colombia». De ahí que lo que se exhibe no sean adornos o joyas, sino presencias vivas con capacidad de actuar en un mundo en el que no hay reyes ni tesoros. Un mundo en el que el oro no se acumula, ni confiere riqueza, se regala, se comparte, se devuelve, y une a las personas. Más allá de su belleza y complejidad técnica, estos seres extraordinarios evocan conocimientos milenarios sobre transformación, equilibrio y reciprocidad. La exposición plantea por un lado una combinación de ciencia arqueológica y antropológica, y por otro de biología, ingeniería y sostenibilidad.

El proyecto cuenta con una ambientación y unos contenidos que crean un espacio inmersivo, con la evocación de diversos ambientes y conceptos del mundo indígena, a partir de una arquitectura y museografía innovadora, vídeos, sonidos y olores basados en investigaciones recientes. Cuando el visitante accede a las salas temporales del MARQ, entra en una casa comunal indígena o maloca, siente el fuego de un taller metalúrgico, vive la experiencia de transitar a otras dimensiones, y participa en bailes rituales.

Además, la ambientación sonora incluye melodías grabadas en exclusiva, con flautas y ocarinas con una antigüedad de entre 600 y 1000 años, en diálogo con la naturaleza, que se combina con grabaciones de los paisajes sonoros del páramo andino y las tierras bajas del Caribe, recogidas durante investigaciones de campo, con una composición musical moderna de raíces colombianas y ecos europeos, creada especialmente por el galardonado músico alicantino Luis Ivars para esta exposición.

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