Imagen de la entrada ilegal a nado en Ceuta de migrantes marroquíes y argelinos el pasado juevesEFE/ Reduan Dris

La Generalitat reprocha al Gobierno que solo financie tres meses a los menores que llegarán desde Ceuta: «¿Después ya no comen?»

El Gobierno valenciano evaluará la decisión final ante el «colapso» de sus centros

La Generalitat Valenciana ha reclamado al Gobierno central que aclare si habrá un nuevo reparto de menores migrantes no acompañados procedentes de Ceuta, cuándo se produciría y cuántos jóvenes corresponderían a cada autonomía. La consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, asegura que el Ejecutivo valenciano todavía no ha recibido ninguna comunicación oficial.

«Nadie del Gobierno se ha puesto en contacto con nosotros», ha afirmado Albalat, quien ha criticado la «improvisación» con la que, a su juicio, el Ejecutivo de Pedro Sánchez está gestionando esta situación. La Generalitat no rechaza estudiar una posible acogida, pero exige disponer previamente de datos concretos, planificación y financiación suficiente.

La responsable autonómica ha advertido de que los centros valencianos de acogida están colapsados y presentan una sobreocupación que sitúa en el 160 %. Según ha denunciado, las comunidades reciben instrucciones para hacerse cargo de los menores sin contar siempre con los medios y recursos necesarios para atenderlos.

Albalat ha pedido que el Gobierno informe de cómo se organizará el reparto, en qué fechas llegarán los jóvenes y qué financiación recibirá cada comunidad. «Cuando tengamos toda la información, valoraremos la situación», ha señalado la consellera, que insiste en que cualquier decisión debe acordarse mediante un diálogo previo con las autonomías.

Uno de los principales reproches de la Generalitat se refiere a la duración de las ayudas estatales. Según Albalat, el Ejecutivo central solo financia los tres primeros meses de estancia de los menores trasladados dentro de estos repartos, mientras que, a partir de entonces, el coste pasa a recaer íntegramente sobre la Administración autonómica.

«¿Qué ocurre cuando cumplen tres meses y un día? ¿Ya no comen?», ha cuestionado la consellera, antes de asegurar que la Generalitat está pagando posteriormente la atención «a pulmón». Por este motivo, reclama una financiación estable que cubra todo el periodo durante el cual los menores permanecen bajo la tutela de la comunidad.

Albalat también ha recordado que la Comunidad Valenciana no solo recibe jóvenes mediante los repartos acordados por el Estado. La costa alicantina registra llegadas frecuentes de pateras, cuyos ocupantes deben ser atendidos por los servicios autonómicos y se suman a las personas derivadas desde otros territorios españoles.

«Nosotros recibimos pateras todas las semanas, sobre todo por la provincia de Alicante», ha señalado la consellera, quien ha defendido que la Comunidad Valenciana ya es «una comunidad acogedora». A su juicio, esta doble vía de entrada contribuye a la saturación de los centros y debe tenerse en cuenta antes de asignar nuevas plazas.

La Generalitat sostiene que el problema de los menores migrantes no acompañados requiere una respuesta nacional coordinada, pero rechaza que las decisiones se comuniquen a las comunidades sin previsión. Albalat exige al Gobierno que abandone la «improvisación» y garantice recursos, financiación y capacidad asistencial antes de ejecutar un nuevo reparto.