Reparto de pulseras de la campaña 'Stop Submissió Química' de la Diputación de Castellón
La Diputación de Castellón lleva su campaña contra la sumisión química a 40 municipios durante las fiestas de verano
Los ayuntamientos repartirán material preventivo y pulseras reactivas para detectar sustancias en bebidas y reforzar la seguridad en los espacios festivos
La campaña piloto de la Diputación de Castellón para blindar las fiestas de verano contra la sumisión química llega a 40 municipios de la provincia.
El área de Bienestar Social e Igualdad de la institución provincial ha puesto en marcha ‘Stop Submissió Química! Que ningú amargue la festa’, una iniciativa piloto que tiene como objetivo que todas las personas puedan disfrutar de las fiestas sin sentirse vulnerables. «Impulsamos esta campaña informativa y preventiva porque queremos que en las fiestas de nuestros municipios sean protagonistas la diversión y la buena convivencia y que nadie se pueda sentir vulnerable», ha explicado la diputada responsable de Igualdad y Bienestar Social, Marisa Torlà.
La sumisión química consiste en la administración de sustancias psicoactivas a una persona sin su consentimiento con el objetivo de anular su voluntad, facilitar un robo o cometer una agresión sexual.
Aunque puede afectar a cualquier persona, su incidencia resulta especialmente preocupante entre mujeres jóvenes y adultas en entornos de ocio nocturno y reuniones sociales. El desconocimiento sobre sus riesgos, señales de alerta y medidas de prevención incrementa la vulnerabilidad de las posibles víctimas y dificulta tanto la denuncia como el acceso a la protección y atención necesarias.
A través de la campaña piloto, la Diputación de Castellón se marca como objetivos sensibilizar a la población sobre los riesgos y consecuencias de la sumisión química, promover hábitos de autocuidado y prevención, fomentar la denuncia y el apoyo a las víctimas, y contribuir a la creación de entornos festivos más seguros.
La campaña se está desarrollando durante la temporada estival, con carácter piloto, en 40 municipios de la provincia: 37 de ellos con una población comprendida entre 1.000 y 10.000 habitantes, y otros 3 que, pese a no cumplir este criterio demográfico, experimentan un notable incremento poblacional durante el periodo estival.
La acción preventiva consiste en la distribución de materiales informativos dirigidos la ciudadanía con información clara y accesible sobre qué es la sumisión química, cuáles son sus principales señales de alerta, las medidas de prevención recomendadas y los recursos de ayuda y denuncia disponibles.
Asimismo, se distribuyen pulseras reactivas para la detección de determinadas sustancias en bebidas, una herramienta complementaria de sensibilización y prevención que permitirá identificar de forma rápida la posible presencia de sustancias químicas y reforzar la concienciación sobre la importancia de la autoprotección.
Todo el material de esta campaña piloto se ha puesto a disposición de los ayuntamientos, quienes se encargan de escoger los espacios para su distribución.