Imagen del párroco de Nuestra Señora de la Asunción con Xavier Molina,
 alcalde de Bocairent,

Imagen del párroco de Nuestra Señora de la Asunción con Xavier Molina, alcalde de BocairenteAyuntamiento de Bocairente

Bocairente tendrá una nueva iglesia tras más de 30 años de espera

El Ayuntamiento y la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción desbloquean el proyecto de la Santa Cruz

Un proyecto que empezó en 1995 y que ha estado parado mientras la normativa y las necesidades eclesiásticas se iban adaptando al paso del tiempo. El terreno estaba previsto, faltaba desbloquear la burocracia y eso lo han conseguido entre la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción y el Ayuntamiento de Bocairente, con el apoyo del Arzobispado de Valencia. La localidad valenciana tendrá nueva parroquia tras más de 30 años de espera.

El Ayuntamiento y la parroquia formalizaron el pasado 7 de agosto la escritura de permuta de bienes que permite desbloquear definitivamente el proyecto de construcción de la nueva iglesia del barrio de la Santa Cruz.

La firma de la escritura daba cumplimiento al acuerdo aprobado por unanimidad en el Pleno municipal del 29 de julio y suponía un paso decisivo para retomar un proyecto que se inició en 1995 y que, por diferentes circunstancias, ha sido aplazado durante más de treinta años.

Mediante esta operación, la Parroquia pasa a ser propietaria del solar situado entre las calles Dos de Mayo y José Puig, donde está prevista la construcción de la nueva iglesia de la Santa Cruz. A cambio, el Ayuntamiento pasa a ser titular de la actual capilla de la Santa Cruz, entre las calles Dos de Mayo y València, inmueble que hasta ahora era propiedad de la Parroquia.

Un cambio de propiedad que hace posible retomar el proyecto

La operación pone fin a la situación prevista en el convenio subscrito en 1995, cuando el Ayuntamiento concedió a la Parroquia la cesión de uso del solar durante un periodo de 30 años para la construcción de la nueva iglesia.

En aquel momento, se ejecutaron las primeras actuaciones, con el desmontaje del terreno y la construcción del muro perimetral, pero el proyecto no pudo continuar, puesto que la Parroquia tuvo que afrontar otras actuaciones patrimoniales de una gran envergadura, entre las que destacan la restauración de la iglesia parroquial y la adquisición del monasterio en 2007. Estas intervenciones requirieron importantes esfuerzos económicos e hicieron que el proyecto de la nueva iglesia de la Santa Cruz quedara aplazado.

Con el paso de los años, además, las condiciones para poder desarrollar el proyecto han cambiado. La normativa y los criterios actuales establecidos por la Santa Sede hacen necesario que el terreno sobre el que se construya un nuevo templo sea propiedad de la Parroquia. Por este motivo, la cesión de uso prevista en el convenio de 1995 ya no permitía desarrollar el proyecto en las condiciones actuales.

La permuta resuelve esta situación y permite que la Parroquia disponga, por primera vez, de la plena propiedad del solar donde se prevé construir la nueva iglesia de la Santa Cruz.

La permuta también garantiza la continuidad del culto

Uno de los aspectos más importantes del acuerdo es que el cambio de propiedad del actual local de la Santa Cruz no implicará la interrupción de la celebración de la Santa Misa en el barrio.

Durante el periodo de construcción del nuevo templo, la Parroquia continuará utilizando la actual capilla para la celebración de la Santa Misa y para las actividades de culto, mediante el convenio de cesión de uso con el Ayuntamiento aprobado también por unanimidad en el Pleno del pasado 11 de agosto.

De este modo, el vecindario del barrio de la Santa Cruz podrá mantener su espacio habitual de celebración mientras se desarrolla el proyecto y se ejecutan las obras de construcción del nuevo templo.

La solución permite, por lo tanto, compatibilizar los dos objetivos de la operación: por un lado, poner a disposición de la Parroquia el solar necesario para construir la nueva iglesia y, por otro, garantizar la continuidad de la vida parroquial al barrio durante todo el proceso.

Una iglesia necesaria para una parte importante de la población

La construcción de la nueva iglesia de la Santa Cruz responde también a una necesidad vinculada a la realidad actual de Bocairente y a la distribución de su población.

La mayor parte de la población de Bocairente vive actualmente en el barrio de la Santa Cruz y en su entorno, mientras que la iglesia parroquial se encuentra situada en el corazón del Barrio Medieval, en un emplazamiento que presenta dificultades de accesibilidad para una parte de la población, especialmente para las personas con movilidad reducida o con dificultades para desplazarse.

En este contexto, la nueva iglesia de la Santa Cruz nace con una clara vocación de servicio a la comunidad. Su ubicación permitirá acercar la celebración del culto y la vida parroquial a una parte muy importante de la población y facilitar el acceso a las celebraciones religiosas a personas que actualmente tienen dificultades para llegar a la iglesia parroquial.

Por lo tanto, el proyecto no responde únicamente a la necesidad de disponer de un nuevo espacio de culto, sino también a la voluntad de adaptar la presencia y los servicios de la Parroquia a la realidad actual del pueblo, favoreciendo una mayor accesibilidad y proximidad para el conjunto de la comunidad.

Un proyecto que entra ahora en una nueva fase

Con la formalización de la permuta, la Parroquia puede iniciar una nueva etapa de trabajo centrada en la redacción del proyecto arquitectónico de la nueva iglesia de la Santa Cruz.

La voluntad es retomar los trabajos de definición del proyecto y, una vez este esté bastante avanzado, presentarlo públicamente para que el vecindario y la feligresía puedan conocer la propuesta y las características que tendrá el nuevo templo.

La firma de la escritura representa así el paso de la fase administrativa a una nueva fase de trabajo concreto para hacer realidad la construcción.

El compromiso del Arzobispado, un apoyo fundamental

El proyecto cuenta también con el compromiso del Arzobispado de Valencia de ayudar la Parroquia a afrontar la financiación necesaria para la ejecución de las obras.

Este apoyo permitirá disponer de los recursos necesarios para iniciar la construcción, con el compromiso de la Parroquia de devolver progresivamente las cantidades aportadas.

Esta implicación del Arzobispado, junto con la permuta formalizada con el Ayuntamiento, constituye una base importante para afrontar un proyecto de la dimensión de la nueva iglesia de la Santa Cruz.

Para Vicent Femenia Ribes, «esta operación de permuta es un gran paso que permite ponernos a trabajar en el proyecto de la nueva iglesia de la Santa Cruz, un espacio para la comunidad cristiana que es necesario por la distribución de la población en el pueblo y por las dificultades de acceso tanto en la iglesia parroquial como la del monasterio».

Para el cura de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, la construcción del nuevo templo «es un proyecto apasionante que esperamos ver realizado muy pronto». Además, añade: «Contamos con la ilusión de la comunidad cristiana que, por fin, podrá ver cumplido este sueño después de tantos años y también contamos con el apoyo del Ayuntamiento de Bocairente y del Arzobispado de Valencia, a los que agradecemos su implicación».

A su vez, el alcalde de la localidad también destaca la suma de esfuerzos para hacer viable el proyecto: «Parroquia, Arzobispado y Ayuntamiento hemos trabajado intensamente en los últimos meses para desbloquear un proyecto que se inició hace tres décadas y que ahora, por fin, podrá convertirse en realidad, cosa que es una buena noticia para Bocairente».

Igualmente, Xavi Molina Martí señala que «la permuta es positiva para las dos partes, porque hace posible que la Parroquia pueda llevar a cabo la construcción del templo en una parcela destinada a uso religioso en el planeamiento urbanístico y a la vez el Ayuntamiento suma un inmueble para dar respuesta a futuras necesidades municipales».

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