Imagen de archivo de un conductor
Un conductor despedido se queda sin cobrar las horas extras y otros trabajos tras denunciar a su empresa
Lo relativo a las horas extras trabajadas y a su cobro es un tema del todo polémico. Tanto es así que excede del mero debate público y hay no pocos casos sobre ello en los juzgados. Uno de los que estaban pendiente de sentencia ya ha concluido y no precisamente de la mejor manera para el empleado.
Es que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha desestimado el recurso de un conductor que reclamaba determinados complementos salariales en base, según su criterio, a tiempos de trabajo, horas extraordinarias y otros periodos vinculados a su actividad profesional.
Por todo ello, el hombre denunció tanto a su empresa como a otra que ésta tenía como cliente y que era la que le encargaba labores como la recogida y transporte de palets para su reparación y suministro. La relación laboral con ambas terminó en despido disciplinario en diciembre de 2020.
Doble revés judicial
Sin embargo, el Juzgado de lo Social número 1 de Elche desestimó la demanda y absolvió a las dos mercantiles y al FOGASA, por lo que el extrabajador interpuso un recurso de suplicación ante el TSJCV en el que, entre otros aspectos, pedía la modificación de los hechos probados.
Así, buscaba demostrar que estando en activo participaba o colaboraba en determinadas tareas de carga y descarga, realizaba tareas administrativas y de supervisión; existían tiempos de trabajo adicionales a la conducción, los horarios y desplazamientos debían ser considerados para determinar la jornada efectiva y que el informe pericial de la empresa no demostraba correctamente los tiempos reales de trabajo.
Pero de nuevo, ha obtenido un revés judicial. La sentencia del 27 de mayo de este mismo año a la que ha tenido acceso El Debate subraya que en el mecanismo de recurso utilizado por el denunciante no puede utilizarse la revisión de hechos probados para realizar una nueva valoración global de la prueba.
Además, la Justicia señala en su escrito que no cumplía los requisitos para cobrar las cantidades reclamadas a sus exempleadores. Entre otros motivos, el TSJCV argumenta que en realidad lo que el hombre buscaba era sustituir la valoración de la prueba realizada por el juzgado por su «propia valoración», algo que no permite el recurso de suplicación. De este modo, vuelve a absolver a las empresas porque no se ha podido poner de manifiesto mediante documentos que haya habido un error patente.