Imagen de Daniel Gutiérrez, concejal de Vox que se ha pasado al grupo de no adscritos

Imagen de Daniel Gutiérrez, concejal de Vox que se ha pasado al grupo de no adscritosAyuntamiento de Burriana

Vox se enfrenta a la fuga de concejales a nueve meses de las elecciones

Un edil pasa al grupo de no adscritos en la localidad castellonense de Burriana y la formación le pide el acta sin éxito

Vox afronta un nuevo revés a nueve meses de las próximas elecciones municipales. El concejal Daniel Gutiérrez ha pedido formalmente abandonar el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Burriana, en la provincia de Castellón, y pasar a formar parte de los ediles no adscritos, una decisión que deja a la formación con solo dos representantes en el Consistorio y vuelve a poner sobre la mesa la inestabilidad de su grupo municipal.

La formación ha reclamado a Gutiérrez que entregue su acta de concejal al considerar que obtuvo la representación bajo las siglas de Vox y que, por tanto, debería renunciar a ella si deja de formar parte del proyecto político con el que concurrió a las elecciones.

Con el cambio, la corporación municipal de Borriana queda integrada por ocho concejales del PP, siete del PSPV-PSOE, cuatro no adscritos y dos de Vox. La salida de Gutiérrez supone así un nuevo movimiento en un Ayuntamiento que ya había vivido una crisis interna en el grupo de Vox durante el actual mandato.

Vox considera que conservar el acta después de abandonar el grupo municipal supone romper la confianza depositada por los votantes en la candidatura. La formación sostiene que los concejales que concurren bajo sus siglas representan un proyecto colectivo y no una opción individual.

En un comunicado, el partido defiende que mantener el acta como edil no adscrito después de desvincularse de Vox supone, a su juicio, desvirtuar el mandato recibido en las urnas.

La formación califica a Gutiérrez de tránsfuga y reclama que dé un paso atrás para que otra persona pueda continuar con el trabajo de Vox en el Ayuntamiento de Burriana.

El partido insiste además en que su proyecto está por encima de sus representantes y asegura que continuará defendiendo sus posiciones en el municipio pese a la salida del concejal.

Un nuevo conflicto interno

La salida de Daniel Gutiérrez no es el primer episodio de tensión que afecta al grupo municipal de Vox durante esta legislatura.

Gutiérrez se incorporó al Ayuntamiento el pasado año para ocupar el puesto de uno de los concejales de Vox que fue cesado por el alcalde de Burriana después de votar en contra de una bajada de impuestos incluida en el pacto de gobierno. Aquel edil terminó renunciando posteriormente a su acta.

Ahora, Gutiérrez, que anteriormente había ejercido como coordinador local de Vox en Burriana, ha decidido desvincularse del grupo municipal y solicitar su incorporación al grupo de no adscritos.

La decisión vuelve a reducir el peso de Vox en el Consistorio y deja a la formación con dos concejales, frente a los cuatro ediles que llegaron a integrar su grupo municipal al comienzo del mandato.

La formación también ha anunciado la apertura de un expediente interno a Gutiérrez por cuestiones relacionadas con su etapa anterior dentro de la organización en Burriana.

Vox señala que analizará las actuaciones vinculadas al periodo en el que el ahora concejal no adscrito desempeñó responsabilidades orgánicas en el municipio. El partido asegura que el procedimiento se desarrollará siguiendo sus normas internas y con las correspondientes garantías.

La formación no ha detallado públicamente el contenido concreto de las cuestiones que motivan el expediente, aunque ha avanzado que revisará la actividad y las responsabilidades que Gutiérrez asumió durante su etapa como coordinador local.

Cuatro no adscritos en Burriana

El movimiento de Gutiérrez tiene además consecuencias en el equilibrio político del Ayuntamiento de Burriana. Con cuatro concejales no adscritos, este grupo pasa a tener una presencia significativa dentro de la corporación.

La composición queda ahora con PP y PSPV-PSOE como principales grupos municipales, mientras Vox reduce su representación y los no adscritos aumentan su peso.

El nuevo escenario se produce cuando restan aproximadamente nueve meses para las próximas elecciones municipales, una etapa en la que las formaciones políticas comienzan a definir estrategias y candidaturas de cara a los comicios.

Para Vox, la salida de Gutiérrez supone otro capítulo complicado en Burriana, donde el partido ya había sufrido la ruptura de su grupo municipal durante la legislatura. La formación trata ahora de cerrar filas y asegura que continuará trabajando en el municipio con independencia de las decisiones individuales de sus representantes.

Vox ha defendido que sus siglas pertenecen a sus votantes y ha reiterado que su prioridad será mantener el proyecto político con el que concurrió a las elecciones, por encima de las decisiones personales de sus concejales.

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