Imagen de archivo de la crecida del río Magro tomada el 29 de octubre de 2024
La jueza de la dana pide al jefe de los bomberos forestales que entregue el libro con las escalas de medición del 29 de octubre
La jueza de Catarroja que investiga la gestión de la dana ha reclamado este martes nueva información en aras de avanzar en un procedimiento que alargará, al menos, hasta el próximo 30 de abril tras serle aprobada la prórroga.
En este sentido, Nuria Ruiz Tobarra ha pedido al jefe de Unidad de los Bomberos Forestales de Buñol que aporte a la causa, en un plazo de cinco días, el libro al que hizo referencia en su declaración como testigo de este lunes, en el que constan las escalas de medición y cada una de las unidades de bomberos forestales a la que corresponde la medición en el ámbito de su competencia.
Así consta en una providencia de la instructora en la que, a la vista de las declaraciones testificales del lunes de los bomberos forestales de la Unidad de Alzira, pide la citación, también como testigo, del coordinador forestal que estuvo con esos efectivos en el área de Carlet el 29 de octubre de 2024 y al jefe de dotaciones de la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias (SGISE) en esa fecha.
De igual modo, ha pedido que se oficie a la SGISE a fin de que identifiquen y sea posteriormente citado como testigo al cámara que acudió a Carlet y que efectuó las grabaciones, con motivo de la riada, a los dos investigados: la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, y a su éxnúmero dos, Emilio Argüeso, así como a los bomberos forestales de la Unidad de Alzira.
Asimismo, tras el oficio de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE) en el que se hacen constar los trabajadores de Illunion Emergencias S.A. que intervinieron en las comunicaciones del 29 de octubre de 2024, ha pedido a esta última empresa que recabe su consentimiento para aportar las grabaciones de las comunicaciones en las que intervinieron en una serie de casos.
En su declaración de este lunes, un bombero forestal de Alzira afirmó que cuando les llegó el Es Alert el día de la riada «ya llevaban tiempo» haciendo rescates. El testigo manifestó que les movilizaron sobre las 13 horas para ver la escala del Río Seco, en el puente de Benimodo. Al llegar allí, vieron que el caudal había subido mucho pero empezaba a descender.
Camionero desaparecido
Se encontraron entonces, ha continuado, un camión con la puerta abierta y pensaron que el conductor habría salido por su propio pie. Posteriormente se enteraron por parte de Pradas de que el conductor estaba desaparecido. La exconsellera y Argüeso llegaron al lugar sobre las 14 horas, y la ella se subió al coche de los bomberos para observar cómo estaba la situación abajo. Luego fueron al Ayuntamiento de Carlet, donde recuerda que la exdirigente comentaba «lo de la persona desaparecida y lo que ocurría en Utiel».
Cuando salieron de allí, los efectivos regresaron río abajo a ver si encontraban al camionero desaparecido, pero no lo vieron, ha dicho. Sobre las 17-17:45 horas, ha añadido, observaron que el caudal estaba subiendo aunque los desmovilizaron a las 18:30 horas. El testigo, quien ha señalado que no vio a agentes medioambientales controlando el cauce, ha indicado que cuando les llegó el Es Alert, estaban rescatando a un chico y a su madre y «ya llevaban tiempo» haciendo rescates esa tarde.
Por su parte, el bombero forestal de Buñol señaló que se encargó el día de la dana, junto a otros compañeros, de hacer la medición de la escala del barranco del Poyo y dentro de la población de Chiva. Ha explicado que a mediodía fueron a un supermercado a comprar comida y luego volvieron a medir el Poyo y había caído por debajo de la primera línea, a unos 40 centímetros. Así, pidió instrucciones y les dijeron que se retirasen a la base de Yátova. Esto sería sobre las 14:30 horas.
«A todos les extrañó que nos retiraran a base. De hecho, fuimos a comprar comida pensando que tendríamos que estar toda la tarde allí, pues habría que estar pendiente de la medición». Estuvieron en Yátova hasta su salida de turno, a las 20 horas, y no recibieron ninguna otra instrucción, ha señalado. A esa hora no podía salir de la base.