Imagen de archivo de Rafael Rubio
Rafael Rubio, exsubdelegado de Sánchez en Valencia, niega ser el «RR» de las comisiones ilícitas y recurre su procesamiento
El histórico dirigente socialista, investigado por cohecho y blanqueo de capitales en el caso Azud, solicita el archivo de la causa en la que está a un paso del banquillo de los acusados
El exsubelegado del Gobierno de Pedro Sánchez en Valencia Rafael Rubio ha recurrido su procesamiento en al caso Azud. El histórico dirigente socialista, investigado por cohecho y blanqueo de capitales, solicita el archivo de la causa en la que está a un paso del banquillo de los acusados.
Entre los argumentos de la defensa de Rubio, que ejerce el abogado Virgilio Latorre, se incluye que las iniciales «R» o «RR» vinculadas a supuestas comisiones ilícitas que figuran como anotaciones en la documentación incautada al empresario Jaime Febrer no prueban por sí solas la entrega al investigado de 300.000 euros, tal como sostiene la instructora, «ni el pacto corrupto».
La jueza sostiene literalmente en su auto que «en relación con la letra R a la que se aplicó la cantidad de 300.000 oscilando a los 700.000 euros y después fue renombrada con la letra RR se identificó con el investigado Rafael Rubio Martínez que, en aquellos momentos, como se ha dicho, era el portavoz del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Valencia».
La defensa desliza otros nombres de personas investigadas o sospechosas en el caso Azud a quienes pudieran corresponder las iniciales de RR.
Rafael Rubio fue nombrado subdelegado del Gobierno en Valencia en julio de 2020 y permaneció en el cargo hasta mayo de 2021, cuando estalló el escándalo de la presunta trama de corrupción urbanística. El que fuera representante del Ejecutivo de Sánchez en la provincia es uno de los 38 procesados en el caso Azud, una macrocausa de presunta corrupción.
Los hechos investigados por la magistrada Pepa Tarodo se remontan a la etapa en que Rubio era portavoz del PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de Valencia.
La defensa de Rubio alega que el presunto cohecho que se le imputa estaría prescrito. Además, el escrito del letrado sostiene que la jueza instructora no «individualiza una dádiva, favor, retribución, ofrecimiento o promesa efectivamente recibida, solicitada o aceptada por él».
Por todo ello, pide el sobreseimiento libre y el archivo del procedimiento.
La representación legal de Rubio recalca que el importe de la supuesta mordida que se la atribuye al exdirigente socialista ha ido oscilando en función de la investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Finalmente, el auto de la jueza la deja en un rango de entre 300.000 y 750.000 euros.
Los agentes que investigaron el caso atribuyeron las comisiones que presuntamente habría percibido Rubio fuero a cambio de «no fiscalizar» operaciones urbanísticas y silenciar las irregularidades contables que supuestamente se produjeron cuando él era jefe de la oposición en el Ayuntamiento de Valencia.
Rubio fue detenido siendo todavía subdelegado del Gobierno en mayo de 2021. Tras su arresto fue destituido del cargo.
La defensa, en su escrito, niega las acusaciones y alude a la «absoluta seguridad» por parte del exdirigente del PSPV-PSOE de que «no existió acto de ofrecimiento ni aceptación de dádiva alguna en relación al objeto de la imputación cuya formulación se pretende autorizar».
La jueza, por contra, sostiene en su auto que «para ocultar el origen delictivo del dinero que recibió el investigado, éste junto con su mujer, la también investigada María Amelia Quintana Trenor, funcionaría publica en el Ayuntamiento de Valencia, realizaron ingresos en efectivo en las cuentas que titulaban conjuntamente, en un total de 197.256 euros en 77 imposiciones en efectivo que comenzaron en el año 2007 y terminaron en el año 2013».
«Regalos de Navidad»
La magistrada también describe también en su auto los denominados «regalos de Navidad» de Jaime Febrer, el empresario procesado como presunto cabecilla de la trama, a Rubio. La jueza también señala que el entonces dirigente socialista recibía cajas de vino y champagne francés, y que los regalos eran entregados en la sede del PSOE de la calle Blanquerías, en la capital del Turia.