Wyoming ha entrevistado a Pedro Sánchez este lunes en El Intermedio
Televisión
Wyoming recibe a Sánchez con falso griterío y hace campaña por él en su entrevista: «Aquí ya tiene 40 votos»
El presidente del Gobierno ha completado en El Intermedio, de La Sexta, su trilogía de entrevistas a medida en medios amigos
Primero se pasó (y paseó) por el programa de la Cadena Ser Hoy por Hoy, ya con Aimar Bretos como sustituto de Àngels Barceló; después por TVE para responder las preguntas inanes de Jesús Cintora y Esther Palomera en Mañaneros 360; y este lunes se ha acercado al plató de El Intermedio para su entrevista en La Sexta con Wyoming y Sandra Sabatés. Pedro Sánchez ha completado este lunes su trilogía de apariciones en medios amigos como si de una precampaña adelantada se tratase y en su peor momento como presidente del Gobierno. Y, como en las anteriores, se ha sentido como Pedro por su casa y ha salido indemne.
Que Sánchez iba a utilizar El Intermedio como tribuna para dar un mitin es algo que, a la vista de los precedentes y de la naturaleza del presentador y de su entrevistado, se daba por descontado. Pero es que ni siquiera ha habido que esperar a que comenzase la entrevista para comprobarlo. Wyoming recibía a su invitado más admirado entre un aluvión de aplausos que resonaban con estrépito y gritos al más puro estilo José Luis Moreno cuando presentaba las actuaciones de los artistas en sus programas de los sábados por la noche.
A juzgar por la intensidad de esos gritos de elogio a Sánchez y por la intensidad de los aplausos, diríase que el público asistente podía contarse por centenares de personas. Sin embargo, el plano general del plató de El Intermedio terminaba por desmontar el circo.
Apenas se divisaban, entre las cámaras, unas poco filas con contados asientos cada una. La primera, con mujeres de edad avanzada que aplaudían pero no proferían gritos a lo José Luis Moreno. Sánchez, acostumbrado a los gritos de la calle por su gestión nefasta y por los escándalos que envuelven a su partido y a su propia familia, sonreía de oreja a oreja ante tamaño recibimiento sonoro, que en realidad invitaba al engaño. Ahí no había, como parecía, cientos de personas aclamando a su líder, sino muchas menos en número y entusiasmo.
Wyoming, entregado a diario a la causa sanchista, terminaba por delatar el montaje en su afán por hacer campaña por Pedro Sánchez desde el minuto uno. «Aquí ya tiene 40 votos», presumía orgulloso el presentador de El Intermedio. Wyoming no es que pida el voto para Sánchez con todo descaro. Es que, quizás sabedor de su dificultad para continuar como presidente del Gobierno en cuanto haya elecciones generales, ya pide los votos de 40 en 40.