Tramo II del Canal Tajo-SeguraCHT

Rotura en el trasvase Tajo-Segura: qué consecuencias tiene y hasta cuándo hay agua garantizada

Una avería en Liétor (Albacete) obliga a suspender temporalmente los envíos al sureste

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha suspendido de forma temporal el flujo de agua a través del acueducto Tajo-Segura tras la detección de una rotura en el tramo 2 de la infraestructura. La avería, localizada en el término municipal de Liétor (Albacete) -en el segmento previo a la Central Hidroeléctrica de Fontanar I-, obligó a decretar el cierre inmediato del canal para proceder a su vaciado, inspección detallada y evaluación precisa de los daños estructurales.

A pesar del impacto inicial de la noticia, la calma predomina entre los sectores dependientes de esta conducción. La incidencia se ha producido a escasos días de que concluya el actual ejercicio hidrológico, fijado para el 30 de septiembre, y coincide con un periodo de estabilidad y reservas suficientes tanto en la cabecera como en los embalses receptores del sureste.

En declaraciones a El Debate, los máximos representantes de los regantes y agricultores de la zona han descartado cualquier escenario de alarma. Tanto Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), como José Vicente Andreu, presidente de la organización agraria Asaja, coinciden en que la logística hídrica y el marco normativo actual garantizan la continuidad del suministro sin contratiempos.

Sin impacto en los envíos

Desde el Sindicato Central de Regantes, Lucas Jiménez ha enviado un mensaje explícito de «tranquilidad» ante el cierre temporal de la infraestructura. Según detalla el dirigente tras recabar la información técnica de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), el origen del fallo «se sitúa en el terraplén y habrá que esperar a que se seque para actuar». Como consecuencia inevitable, «los trasvases se han acabado en el presente año hidrológico», aunque en la práctica este cierre anticipado carece de repercusión negativa.

A la izquierda, José Vicente Andreu, presidente de Asaja Alicante, a la izquierda, Lucas Jiménez, presidente de ScratsEl Debate

Jiménez recuerda que la pluviometría reciente ha jugado a favor del sistema: al haber sido «un año bastante generoso de agua en el Alto Tajo, los envíos permiten afrontar esta situación con solvencia, sin grandes problemas». Además, la reglamentación del acueducto contempla mecanismos de flexibilidad para estos supuestos.

Durante el primer trimestre del nuevo año hidrológico -que abarca entre octubre y diciembre- «se podrán trasvasar los volúmenes restantes aprobados que están en los embalses de cabecera, Entrepeñas y Buendía, pendientes». Para efectuar esos trasvases pendientes, concluye, «tendremos tiempo más que suficiente».

Reservas para seis meses

Por su parte, el presidente de Asaja, José Vicente Andreu, confirma a El Debate que tras contactar directamente con el organismo de cuenca la conclusión es rotunda: «la avería no compromete el abastecimiento del campo ni de los municipios».

Andreu precisa que el fallo se localiza en la arteria principal que conduce el agua desde Castilla-La Mancha, pero la red de distribución interior y los embalses receptores disponen de capacidad de respuesta inmediata. «Aquí tenemos reserva de agua para meses y no nos va a afectar», asevera.

Imagen de la canalización del trasvase Tajo-SeguraEP

El responsable de Asaja subraya además el contraste entre la situación presente y otros ciclos de escasez. Si un contratiempo técnico de esta envergadura hubiese acontecido hace año y medio, «esto es una catástrofe porque no había agua en la cuenca».

Sin embargo, en el contexto actual, embalses como el de Camarillas y otros depósitos del sistema cuentan con caudal suficiente «para aguantar seis meses», por lo que existe «un margen de juego» adecuado mientras la CHT ejecuta las obras de reparación tras la evaluación sobre el terreno de los técnicos de la CHS.

A la expectativa del nuevo ciclo

De cara al inicio del próximo año hidrológico a partir de octubre, Andreu avanza que la cuenca arranca en una posición de «normalidad», complementada por la reasignación habitual de los volúmenes sobrantes que no hayan sido consumidos por algunas comunidades de regantes durante los meses precedentes.

No obstante, más allá del incidente en el terraplén de Liétor, el sector mantiene la vista puesta en las decisiones políticas del Gobierno de Pedro Sánchez.

Según advierte el presidente de Asaja, la verdadera inquietud de los agricultores no procede de esta avería fortuita, sino de la eventual aplicación de las nuevas reglas de explotación del trasvase, una modificación normativa que sí situaría a los regantes del sureste en un escenario «muy, muy, muy preocupante».