Imagen de un cartel del trasvase Tajo-Segura

Imagen de un cartel del trasvase Tajo-SeguraEP

La Generalitat culpa al Gobierno de la rotura del Tajo-Segura por falta de mantenimiento y exige salvar los envíos

Miguel Barrachina reclama al Ministerio una ampliación de los plazos legales para garantizar las aportaciones hídricas bloqueadas tras el colapso del canal

La rotura detectada en el acueducto Tajo-Segura ha abierto un nuevo frente político e institucional por la gestión de las infraestructuras hídricas. El conseller de Agua de la Generalitat Valenciana, Miguel Barrachina, ha exigido al Gobierno de España que garantice la llegada de los envíos pendientes y permita ampliar el periodo legal para materializar los trasvases paralizados por el colapso del canal. Una avería que el responsable autonómico no ha dudado en atribuir a la «falta de mantenimiento» de las instalaciones hidráulicas de titularidad estatal.

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) mantiene suspendido y cerrado el funcionamiento del trasvase tras localizar un importante hundimiento a su paso por el término municipal de Liétor (Albacete), en el segmento previo a la central hidroeléctrica de Fontanar I.

Los peores presagios se han confirmado tras la primera inspección sobre el terreno: los técnicos han constatado daños de carácter grave provocados por el colapso de parte de la solera y de los taludes que conforman la infraestructura, lo que obligará a acometer reparaciones de envergadura.

El envío de septiembre, paralizado

El incidente se ha producido en un momento especialmente inoportuno del calendario, apenas unos días después de que la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura autorizara un envío de 27 hectómetros cúbicos correspondientes al mes de septiembre. Al encontrarnos en la recta final del actual año hidrológico, que expira formalmente este 30 de septiembre, la avería amenaza con dejar sin ejecutar este volumen ya aprobado.

Ante este escenario, Barrachina ha pedido al Ministerio para la Transición Ecológica que establezca una prórroga. El objetivo es que, si la gravedad de los daños impide realizar los envíos previstos a corto plazo, se amplíe el periodo de tiempo en el que puedan materializarse para no perder el agua asignada.

El embalse de Crevillente, salvavidas para el campo

Esta reivindicación institucional del Consell ha sido secundada de forma paralela por los propios usuarios de la cuenca receptora. El presidente de Riegos de Levante, Roque Bru, ha reclamado a las autoridades competentes que los volúmenes que no logren trasvasarse antes de que finalice el presente ejercicio hidrológico puedan ser remitidos a la provincia de Alicante con posterioridad.

Pese a la severidad de la avería en tierras manchegas, desde Riegos de Levante han querido trasladar un mensaje de máxima tranquilidad a los agricultores.

Bru ha garantizado que el suministro para los cultivos no corre ningún peligro inmediato, ya que las reservas hídricas acumuladas a día de hoy en el embalse de Crevillente otorgan un colchón suficiente para mantener la normalidad en la campaña de riego mientras la CHT repara el canal siniestrado.

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