Imagen de archivo del Museo de Villena y el alcalde de la ciudad, Fulgencio Cerdán
Un Juzgado investiga una denuncia contra el alcalde socialista de Villena por el robo del Tesoro
La Asociación para la Defensa del Estado de Derecho apunta también hacia la directora del museo y la edil de Cultura de la localidad alicantina por un presunto delito de daños por imprudencia
La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Villena, plaza 2, ha acordado la incoación de diligencias previas a raíz de la denuncia presentada por la Asociación para la Defensa del Estado de Derecho y la Lucha contra la Corrupción contra el alcalde de la localidad alicantina, el socialista Fulgencio Cerdán.
La decisión judicial se produce tras la sustracción registrada el pasado 27 de agosto en la nueva sede del Museo de Villena (MUVI), espacio del que una banda especializada sustrajo el Tesoro de Villena, una pieza clave de la Edad del Bronce datada hacia el año 1.000 a.C. y considerada la colección de orfebrería prehistórica más relevante de España.
Según consta en el auto del Juzgado dictado este mismo martes, la magistrada ha incoado las diligencias previas correspondientes y ha acordado dar traslado de las actuaciones al Ministerio Fiscal. El órgano fiscalizador deberá emitir un informe sobre la procedencia de decretar el sobreseimiento de la causa o continuar con la tramitación del procedimiento.
La denuncia no se limita al primer edil, sino que se dirige asimismo contra la directora del Museo de Villena, Laura Hernández; la concejal delegada de Cultura, María Server -o quienes ostentaran dichas responsabilidades entre 2024 y agosto de 2026-, y la persona que ejerciera la función de responsable de seguridad del inmueble. A todos ellos la entidad denunciante les atribuye una supuesta posición de garante sobre el bien que podría derivar en un delito de daños por imprudencia.
El escrito remitido al Juzgado sostiene que los responsables municipales incurrieron en una «actuación precedente generadora de riesgo» al modificar de forma sustancial el esquema de protección bajo el cual el ajuar histórico permaneció custodiado durante más de seis décadas.
Entre 1963 y 2024, las piezas originales se mantuvieron en la planta baja de la Casa Consistorial de Villena, guardadas dentro de un gran cofre de hierro en una estancia blindada con rejas a la que solo se accedía atravesando un patio bajo la vigilancia presencial permanente de la Policía Local, mientras que ante el público se exhibía una réplica.
Retirada de la vigilancia presencial
Sin embargo, en 2024, coincidiendo con el traslado e inauguración de la nueva sede del Museo de Villena en el edificio de la antigua electro-harinera, la Corporación municipal alteró la dinámica de conservación.
A través de una decisión administrativa documentada en expediente y autorizada por la Dirección General competente en materia de Patrimonio Cultural de la Conselleria, el Ayuntamiento retiró las reproducciones para exhibir el conjunto original de piezas en vitrinas individuales.
Este cambio supuso pasar de una custodia cerrada con presencia humana continua a un sistema de protección «esencialmente pasivo y electrónico».
Según los datos expuestos en la denuncia, el Tesoro se exhibía dentro de una cámara acorazada de aproximadamente 25 metros cuadrados y tres metros de altura, provista de cristales blindados de alta seguridad, paredes y puerta recubiertas de chapa metálica con cerradura de cinco puntos de anclaje, y un techo reforzado con doble chapa de acero de 10 milímetros.
El sistema de alarma estaba configurado en cinco anillos concéntricos dotados de detectores de movimiento, sensores térmicos, detectores sísmicos y videovigilancia con visión nocturna conectada las 24 horas, equiparable a un nivel 3 de seguridad.
Presunta comisión por omisión
A pesar del despliegue tecnológico, la asociación denunciante subraya la falta de personal de seguridad privada o custodia humana en el interior del recinto durante las horas de cierre nocturno.
Para la entidad, el asalto de agosto no puede calificarse de hecho imprevisible o aislado, al constituir el tercer robo de características similares registrado en pocos meses en la geografía española, tras los ataques perpetrados en abril en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz y en julio en el Museo de Albacete.
La acusación argumenta que Villena congregaba los parámetros de riesgo en su grado más agudo, al tratarse del único centro museístico del país que exponía sin vigilancia física nocturna la colección de oro prehistórico más valiosa de España y la segunda de Europa.
El texto legal expone que quien incrementa voluntariamente la exposición al peligro de un bien ajeno para obtener un beneficio -en este caso, de proyección cultural y atracción turística- asume el deber legal de contención.
Por ello, la entidad concluye que la decisión de retirar la réplica, exponer las piezas auténticas y eliminar la presencia física de vigilantes durante la noche podría constituir una comisión por omisión del delito investigado.