La Dama de Elche en el Museo Arqueológico NacionalEFE

Elche blinda su reivindicación por la Dama ante el temor a un bloqueo del Ministerio de Cultura tras el robo del Tesoro de Villena

El Ayuntamiento y las entidades culturales locales rechazan que el reciente expolio en la ciudad alicantina sirva de pretexto a Ernest Urtasun para denegar el traslado del busto íbero

A menos de un año de que se cumpla el 130 aniversario de su descubrimiento por un agricultor -el 4 de agosto de 1897-, la histórica pugna por el retorno de la Dama de Elche a su tierra de origen ha recobrado la máxima intensidad política.

Sin embargo, el reciente robo del Tesoro de Villena ha introducido un elemento de tensión inesperado. En el municipio ilicitano temen que el Ministerio de Cultura utilice la falta de seguridad del centro vecino como una excusa ineludible para dar un cerrojazo definitivo a la cesión temporal de la emblemática escultura que actualmente custodia el Museo Arqueológico Nacional (MAN).

La pieza, datada entre los siglos V y IV a.C., arrastra un periplo centenario tras ser vendida en su día a Francia por 4.000 francos (unas 5.000 pesetas de la época). Tras permanecer cuatro décadas en el Museo del Louvre de París, regresó a España para integrarse en los fondos del Prado y, más tarde, del MAN en Madrid.

Desde su partida, Elche solo ha logrado acoger el busto en dos ocasiones: en 1965 y en 2006, esta última con motivo de la inauguración del Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE), cuando la obra fue tasada por el seguro en 15 millones de euros durante una estancia de seis meses que concluyó con un éxito organizativo incontestable.

El impulso político

Semanas después del robo estival -que de momento ha derivado en la apertura de diligencias previas judiciales contra el alcalde de Villena y la directora de su museo-, el Partido Popular ha decidido reactivar la ofensiva institucional.

El busto de la Dama de Elche en el Museo Arqueológico Nacional de MadridEFE

A través de una propuesta de resolución en las Cortes Valencianas tras el Debate de Política General, los 'populares' instan al Gobierno autonómico a que exija al Ejecutivo central la cesión temporal de la escultura. Se trata de un enfoque más pragmático que el defendido en 2022 por el anterior alcalde socialista, quien llegó a solicitar un retorno «definitivo».

El PP exige además que el Ministerio que dirige Ernest Urtasun haga públicos los informes técnicos que desaconsejan el traslado por la presunta fragilidad de la pieza.

El objetivo del Consistorio, liderado por Pablo Ruz, es conocer al detalle esas trabas para subsanar cualquier deficiencia espacial o de conservación. Para contrarrestar las reticencias estatales, desde Elche recuerdan que la custodia centralizada en Madrid tampoco ha sido infalible, rememorando el episodio de 2017 en el que un visitante grabó a una hormiga caminando por el interior de la vitrina de la Dama, obligando al MAN a revisar su estanqueidad.

El debate del riesgo en los museos

Tanto el Ayuntamiento como la Real Orden insisten en que la respuesta al expolio en la provincia no debe ser un centralismo punitivo que concentre las obras en la capital, sino una mayor inversión del Estado en los sistemas de protección de todos los museos.

Acceso al Museo de Villena, acordonado tras el roboEfe

En este sentido, Elche reivindica la preparación de sus instalaciones. El MAHE dispone de un sistema de alarma de grado 3 (riesgo medio-alto), videovigilancia permanente y unos sensores muy sensibles.

Aun así, la ciudad está dispuesta a asumir cualquier exigencia técnica adicional que imponga Patrimonio, ya sea para blindar el propio MAHE o para acondicionar el antiguo convento de las Clarisas, un espacio que el alcalde baraja como futura sede expositiva.

Batalla por la restitución histórica

La disputa por el busto íbero se enmarca en un contexto autonómico más amplio de reclamación patrimonial. En la misma iniciativa parlamentaria, el PP exige que la Biblioteca de Cataluña devuelva a Orihuela el Llibre dels Repartiments, el único testimonio documental del siglo XIII sobre el reparto de tierras en la Vega Baja tras la conquista cristiana de 1243.

Con todo, el mensaje desde Elche es unánime: la ciudad tiende la mano para extremar protocolos, pero se negará en rotundo a que un robo ajeno sepulte una reivindicación que lleva más de un siglo forjando su identidad.