Imagen de archivo Pilar Bernabé
La agenda imposible de Pilar Bernabé: alumna universitaria, dos campañas electorales y traslado a Madrid
APilar Bernabé le cambió la vida el día que, por orden de Pedro Sánchez, fue nombrada delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana. Ella era una concejal del Ayuntamiento de Valencia forjada a la sombra de Sandra Gómez, aunque ya en el seno socialista le veían con el liderazgo que atesora hoy en día. La última decisión del presidente Sánchez amenaza con quemar la imagen de la futura candidata del PSOE a la alcaldía de la capital del Turia, un despacho que no ocupa un representante de Ferraz desde hace 35 años.
Aunque en clave socialista ya se barruntaba desde hace un mes la posibilidad de un adelanto electoral para el 29 de noviembre, tal vez Pilar Bernabé no lo estimaba cuando se matriculó para acabar los estudios universitarios que en su currículum llegaron a constar como finalizados.
La delegada ha regresado a las aulas de la Universidad de Valencia para completar las asignaturas que le faltan en Filología Hispánica. Según ha podido saber El Debate, Pilar Bernabé acude dos tardes de forma presencial al aulario para seguir las clases previstas según su matrícula.
En tres semanas de margen Bernabé ha sido nombrada candidata del PSOE para el Ayuntamiento de Valencia, se ha matriculado en la universidad y ahora llega el 'traslado' a Madrid. La decisión de Pedro Sánchez de que la delegada encabece la lista del 29N por Valencia para el Congreso de los Diputados obliga a que dimita de su cargo en la región, ya que es incompatible.
De cumplirse el escenario planteado por las diferentes encuestas, un futuro Gobierno nacional de PP y Vox relevaría inmediatamente a Pilar Bernabé, por lo que se quedaría sin cargo para encarar la campaña electoral municipal.
Así que Pedro Sánchez le ha asegurado a Bernabé un cargo público, y también una medida exposición mediática, para no perder el hilo con el que intentar recuperar una alcaldía que el PSOE no ocupa desde hace 35 años.
Ahora Bernabé deberá dimitir como delegada del Gobierno para formar parte de la lista electoral, lo que le deparará un eventual 'traslado' a Madrid. La socialista deberá emprender la recta final de la precampaña municipal con varios viajes semanales a 400 kilómetros de distancia.
Si ya está siendo complicado el trabajo de campo en Valencia, por su unión directa a Pedro Sánchez, la empresa se antoja aún más complicada perdiendo esa presencia directa en Valencia. Los sondeos locales no auguran un buen escenario a Bernabé ya que podría acabar peleando en un mismo margen de votos con Vox, sin descartar que pudiera quedar como última fuerza municipal.
El bando de la izquierda apunta a un liderato de la procesada Mónica Oltra. Ninguna encuesta da a Pilar Bernabé con posibilidades para regresar a la Alcaldía que dejó Clementina Ródenas hace 35 años.
Y con este panorama Bernabé aspira a mantenerse este año como alumna universitaria y con dos campañas electorales que tienen objetivos muy diferentes: Madrid y Valencia. De esta forma Pedro Sánchez expone a la candidata local a sabiendas de arriesgarse a quemar el que dentro del partido consideran su principal activo regional.