Imagen tomada este lunes del estado de la localidad valenciana de Oliva por el paso de la dana AdamCedida a Europa Press

La izquierda mete la nueva dana de Valencia en la campaña del 29N como arma electoral contra el PP y Vox

La Comunidad Valenciana ha vuelto a ser noticia por una tragedia en forma de dana, en esta ocasión llamada Adam, al igual que sucedió el 29 de octubre de 2024. Los peores presagios se confirmaron al mediodía de este lunes cuando se supo que una mujer y un hombre habían fallecido como consecuencia de las inundaciones en la localidad de Oliva, en la provincia de Valencia.

Más allá de lo estrictamente meteorológico y a la espera del balance definitivo de daños materiales y víctimas, entre los dos episodios existen varios paralelismos en su tratamiento por parte de determinados personajes y partidos políticos.

Así, si hace casi dos años la utilización de la catástrofe llegó a los pocos días, en 2026 apenas ha tardado escasas horas por parte de una izquierda que ni siquiera ha esperado a que se desactivara la alerta roja decretada por la agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y la Generalitat Valenciana para tratar de sacar rédito electoral con la vista fijada en el próximo 29 de noviembre, fecha de las elecciones generales y cuando el Partido Popular y Vox estarían en plena disposición de conseguir una holgadísima mayoría absoluta, según todas las encuestas a excepción del CIS que preside el socialista José Félix Tezanos.

Tuit a las 9:35 horas

Y cuando se trata de azuzar a las bases y apelar a las vísceras, la avanzadilla no puede encarnarla otro representante público que no sea Óscar Puente. El ministro tuitero de Transportes no dudó desde primera hora de la mañana, todavía en el citado nivel rojo de emergencia, en arrimar el ascua a su sardina para cargar de forma deliberada y calculada contra los de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.

Le corría prisa, por lo visto. Por eso, a las 9:35 horas, con los vecinos angustiados y desesperados con el agua literalmente al cuello escribió en su perfil oficial de la red social X: «Lo que está sucediendo en toda la vertiente mediterránea desde hace un mes, de forma casi continua, es la cara visible de la emergencia climática. Otra evidencia que niegan los mismos que ven el sistema de pensiones quebrado, pero no ven las consecuencias del cambio climático, ni están dispuestos a ponerle remedio».

De nuevo, una dana y su posterior tragedia convertidas en arma electoral. Algo más comedida se ha mostrado la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y candidata socialista a la presidencia de la Generalitat, Diana Morant, que pidió extremar las precauciones y apoyó a los efectivos encargados de las labores de rescate. A este rol de 'poli bueno' también se sumó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que habló de situación «muy complicada» bajo un barniz institucional. Esta vez no tocaba asaltar Radiotelevisión Española como en 2024, con los cadáveres todavía flotando en Valencia.

Si Puente es único en el manejo de la propaganda y la agitación, Compromís ni mucho menos se queda atrás. De hecho, los nacionalistas tuitearon una hora antes que el ministro. Tan pronto como las 8:20 horas y con un mensaje en evidente clave electoral, no solo para el 29N, sino también para los comicios municipales y autonómicos del 23 de mayo de 2027: «No nos podemos permitir ni un minuto más este Gobierno negacionista».

Ninguno de los anteriores puso en valor el envío de varios mensajes masivos Es-Alert con días de antelación sobre el temporal en los que se detallaban los consejos y recomendaciones ante el peligro. Tampoco han ensalzado la coordinación entre la Administración autonómica y la central, con reuniones y comparecencias conjuntas del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, y la delegada del Gobierno en la Comunidad, Pilar Bernabé.

Tocaba lo que tocaba, es decir, hacer todo lo posible para intentar que el debate político en la región sea única y exclusivamente el de la dana, una estrategia que la izquierda ha hecho durante la actual legislatura en aras de echar las culpas de las 233 víctimas mortales a Carlos Mazón y cuyo máximo exponente tuvo lugar durante el funeral de Estado con motivo del primer aniversario de las riadas. Tendría que haber sido un acto solemne e institucional, pero la realidad es que fue toda una encerrona para forzar la dimisión del entonces jefe del Consell y seguir estirando el chicle del relato.

Feijóo, a «disposición» de Pérez Llorca

Esa hoja de ruta la han llevado a la práctica durante los últimos 24 meses obviando, a la par, la gestión del Gobierno durante las horas más criticas del episodio y que el propio Sánchez no ha vuelto a pisar ninguno del casi centenar de municipios afectados por la furia del agua desde que huyó de Paiporta dejando solos a los Reyes y a Mazón.

Aun con todo, no parece que hayan conseguido poner nervioso a Feijóo, quien, lejos de entrar al trapo de las provocaciones de Puente y Compromís y sabedor totalmente de sus oscuras intenciones, ha estado en contacto en diversas ocasiones con Pérez Llorca y se ha puesto a su «disposición», trasladándole también el «apoyo del Partido Popular».