Imagen de los Bomberos realizando tareas de rescate tras las inundaciones por la dana Adam e Oliva (Valencia).
La última dana de Valencia evidencia la necesidad de actualizar los umbrales para los avisos de Aemet
Oficialmente no ha habido ningún cambio en el protocolo pero la agencia sí ha actuado de forma diferente con respecto a otros temporales
La meteorología no es una ciencia exacta. Ese es un principio básico a tener en cuenta en cualquier previsión e indicación del tiempo. Es por ello que intentar aplicar protocolos y reglas exactas a una serie de probabilidades es sumamente complejo y más cuando, por el motivo que sea, fallan o no coinciden con el escenario previsto. Aemet, que no ha cambiado ningún protocolo con respecto a los umbrales, sí activó el aviso rojo por la dana Adam con la indicación de que se podrían registrar «más de 400 litros».
La población aún no ha olvidado que Aemet preveía «más de 180 litros acumulados» en la dana del 29 de octubre de 2024. Acabaron dándose más de 770 litros. Y es que una parte es el umbral técnico y otra la consideración del meteorólogo en cuestión. Así se puede resumir la explicación razonada que aportó José Ángel Nuñez a El Debate el 6 de febrero de 2026.
La Comunidad Valenciana tiene los umbrales más rígidos para activar los avisos de Aemet. Mientras en otras regiones, como por ejemplo Andalucía, el aviso rojo por lluvias se activa a partir de los 60 litros en una hora, en Valencia debe haber una previsión de 90 litros en 60 minutos para que se pueda elevar la máxima alerta establecida por el sistema.
Y eso ocurre en el nivel rojo, pero también con el naranja y con el amarillo. En Valencia, Alicante y Castellón, como en el resto del área mediterránea, deben preverse acumulados superiores al resto del territorio español para la activación de los correspondientes avisos.
Ni la dana del 29 de octubre de 2024 ni los sucesivos temporales han servido para cambiar los umbrales. Es más, a finales de septiembre la agencia nacional descartó solicitar una revisión de los límites, que corresponde finalmente a Protección Civil.
Otra cosa bien diferente es la anotación extra que puede hacer cada meteorólogo de la agencia que supervisa la previsión. Defendía por aquel entonces el jefe de Climatología de Aemet en la Comunidad Valenciana que el apunte es la indicación puntual del profesional. Si bien es cierto, en ningún caso se acercan a las estimaciones que realizan los diferentes modelos.
En este caso mientras el modelo suizo, por ejemplo, acertaba con los 700 litros de la dana Adam, Aemet se limitaba a contemplar lluvias de «más de 300 litros» en las dos zonas de aviso. Eso ya con el temporal en ciernes, aunque los diferentes sistemas preveían con mayor antelación el potencial peligroso de la depresión aislada.
Es decir, que queda en el ambiente que Aemet, seguramente por cautela, realiza estimaciones más asentadas, en tiempo y forma, sin entrar en el juego de los diversos modelos. El problema es cuando se combinan todos los factores, como suele ocurrir en los grandes temporales.
Por ejemplo, Aemet anticipó el aviso rojo por la dana Adam con doce horas de antelación de su entrada en vigor, mientras que en la dana del 29 de octubre de 2024 la revisión de las alertas se hacía ya con el cielo descargando con furia sobre la provincia de Valencia.
En esta dana, Aemet ha actuado con anticipación, contemplando incluso desde varios días antes que llegaba el temporal, pero de nuevo sus indicaciones se han vuelto a quedar cortas con el escenario que finalmente ha acontecido.
El aviso rojo contemplaba lluvias de 90 litros en una hora y Oliva registró 131,9 litros, y también acumulados de «más de 300 litros», registro que finalmente fue de más de 700 litros en l'Atzúbia.
Los nuevos temporales mediterráneos elevan la necesidad de que, al igual que los protocolos de emergencias, se deban adaptar los indicadores meteorológicos, dando que siguen sin ningún cambio desde hace cerca de 20 años. Especialmente necesario que Aemet pueda prever y concretar cuando se adviertan fenómenos tan excesivos como el vivido el 29 de octubre de 2024 y ahora el 19 de octubre de 2026.