Agentes de la Policía Local en el desalojo de una vivienda okupada en Castellón
La Policía Local logra desalojar una vivienda okupada durante nueve meses en Castellón
Los vecinos habían denunciado en múltiples ocasiones escándalos nocturnos, suciedad y acumulación de enseres en la calle
La okupación de viviendas sigue siendo una problemática que afecta a Castellón de la Plana y que, en determinados barrios, ha provocado las quejas de vecinos preocupados por la convivencia y el estado de los espacios públicos. Sin embargo, algunas intervenciones policiales han conseguido poner fin a estas situaciones mediante la negociación o impedir que lleguen a consolidarse.
El último caso es el de una vivienda de la calle San Cristóbal, cuyos okupantes se han marchado voluntariamente después de permanecer en el inmueble durante nueve meses.
La salida se ha producido tras las gestiones y negociaciones de la Policía Local, sin que haya sido necesario recurrir a un desalojo forzoso. El Ayuntamiento destaca esta actuación como ejemplo de la intervención policial para responder a los problemas que trasladan los residentes y evitar que las ocupaciones se prolonguen.
Quejas vecinales y suciedad
La situación había generado un creciente malestar entre los vecinos de la calle San Cristóbal, en el barrio del Raval de la Trinidad. Según denunciaron residentes al periódico Mediterráneo, las molestias no se limitaban al interior de la vivienda, sino que también afectaban al espacio público.
Los vecinos aseguraban que los okupas habían extendido su presencia a la calle, donde colgaban sábanas en el exterior y dejaban colchones, sillones y otros enseres. La acumulación de objetos y la falta de higiene eran algunos de los problemas que denunciaban, al considerar que la situación repercutía directamente en las condiciones de salubridad del entorno.
A estas quejas se sumaban, según los vecinos, las peleas y los escándalos nocturnos, que dificultaban el descanso y deterioraban la convivencia en el barrio.
Salida voluntaria
La intervención policial ha permitido cerrar el episodio sin necesidad de recurrir a otras medidas para forzar la salida de los ocupantes. Según la información facilitada por el Consistorio, las negociaciones mantenidas por los agentes acabaron dando resultado y las personas que permanecían en el inmueble decidieron abandonarlo.
El concejal de Seguridad y Emergencias y portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Castellón, Antonio Ortolá, ha puesto en valor el trabajo realizado por la Policía Local y ha defendido la actuación municipal frente a las ocupaciones ilegales.
El edil sostiene que los agentes trabajan tanto en la prevención de nuevos casos como en la resolución de aquellos que ya se han producido, utilizando los mecanismos disponibles para tratar de recuperar los inmuebles y responder a las demandas vecinales.
Ortolá también ha reconocido las dificultades que, según el Ayuntamiento, plantea la legislación vigente en determinadas intervenciones, especialmente cuando no existe una denuncia por parte del propietario del inmueble.
Diez okupaciones frenadas en cuatro meses
El caso de la calle San Cristóbal se suma a otras actuaciones desarrolladas por la Policía Local de Castellón durante este año. Los agentes consiguieron impedir o resolver hasta diez okupaciones entre mayo y agosto: seis intervenciones evitaron que se consumaran nuevos accesos a inmuebles y otras cuatro concluyeron con la salida de sus okupantes tras las gestiones policiales.
En el caso de la calle San Cristóbal, el resultado pone fin a nueve meses de conflicto vecinal. Los residentes habían reclamado una solución durante largo tiempo y la marcha de los okupantes abre ahora la puerta a recuperar la normalidad en un entorno que, según sus denuncias, se había visto afectado tanto por la suciedad como por los problemas de convivencia.