Papeletas de unas elecciones generales en EspañaEfe

Encuestas electorales para el 29N: resultados del PP, PSOE, Vox y Compromís por provincias

El electorado de Valencia, Alicante y Castellón acudirá a las urnas en medio de una marcada tensión por el impacto de las emergencias y la falta de financiación

A poco más de un mes de que las urnas dicten sentencia en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, la fotografía política de la Comunidad Valenciana augura una holgada hegemonía del bloque de centro-derecha.

La encuesta elaborada por Sigma Dos entre el 1 y el 14 de octubre y publicada este lunes ratifica la hegemonía del Partido Popular en el territorio, y constata el enérgico empuje de Vox, cuya ascendente progresión se consolida como la llave imprescindible para decantar la mayoría de los 33 escaños en liza.

El análisis de las estimaciones sitúa al Partido Popular como primera fuerza autonómica con una horquilla de entre 11 y 12 diputados, al tiempo que la formación de Santiago Abascal firma el mayor salto del tablero al sumar tres representantes adicionales y alzarse con 8 escaños.

Esta combinación otorga a Alberto Núñez Feijóo un margen holgado sobre un bloque de izquierdas que acusa el desgaste de la coyuntura.

El PSOE cede un representante respecto a los comicios de 2023 y se queda en 10 parlamentarios -con unas listas donde la ya exdelegada del Gobierno, Pilar Bernabé, encabeza la papeleta por Valencia-, mientras que la confluencia articulada en torno a Compromís junto a otras fuerzas progresistas obtendría entre 3 y 4 asientos.

El falta de inversión impulsa al PP en Alicante

Más allá del reparto aritmético, los datos reflejan las profundas fracturas sociales y territoriales que convulsionan la región. En la provincia de Alicante, el descontento de importantes sectores sociales y económicos se ha convertido en un catalizador determinante del voto.

Imagen de archivo del aeropuerto de Alicante-ElcheCCOO

El malestar es palpable tras una legislatura en la que el Gobierno de Pedro Sánchez no ha logrado aprobar ni un solo Presupuesto General del Estado, manteniendo prorrogadas unas cuentas aprobadas en 2022 que relegaron a Alicante a la posición 52 de 52 provincias en inversión estatal por habitante.

A este agravio inversor se suma la negativa del ministro de Transportes, Óscar Puente, a proyectar la tan demandada segunda pista para el aeropuerto de Alicante-Elche, una infraestructura clave para el desarrollo turístico y económico de la zona.

Para colmo, en el sector primario la indignación se ha disparado tras los tijeretazos aplicados por el Ejecutivo al trasvase Tajo-Segura y el aumento de los caudales ecológicos.

A este recorte sistemático de recursos hídricos se suma la indignación de las comunidades de regantes integradas en el SCRATS por la parálisis en la reparación del canal tras la avería de Liétor, una demora que achacan a una persistente «animadversión» institucional y que amenaza con privar al sureste de 100 hectómetros cúbicos de agua vitales para el campo y el consumo.

Este clima de desatención e indignación fertilizaría el triunfo del Partido Popular, que, según el sondeo, logra en tierras alicantinas su resultado más contundente con entre 4 y 5 escaños, seguido del PSOE con 3, Vox con otros 3 y la confluencia de izquierdas Frente Amplio con una horquilla de 1 a 2.

La sombra de las emergencias

Por su parte, la provincia de Valencia arroja un tenso pulso que se salda con un empate técnico a 5 escaños entre 'populares' y socialistas, en un entorno político inevitablemente mediatizado por el recuerdo y la gestión de los temporales que han sacudido la zona.

Los Reyes de España junto a Pedro Sánchez y Carlos Mazón durante su visita a PaiportaCasa de S.M. El Rey / José Jiménez

En la memoria valenciana pesa aún de forma determinante la actuación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras la trágica dana del 29 de octubre de 2024, que se cobró la devastadora cifra de 231 víctimas mortales.

Su polémica declaración aduciendo que «si necesitan más recursos, que los pidan», unida a la convulsa visita a la golpeada localidad de Paiporta -donde Sánchez abandonó el lugar mientras Don Felipe, Doña Letizia y el entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, permanecieron a pie de calle escuchando la indignación de los vecinos-, dejó una profunda bajada de popularidad del presidente del Gobierno.

Un malestar que se reaviva con la reciente gestión de la dana Adam, salpicada por el choque dialéctico promovido por Óscar Puente y por la sonada ausencia de Pilar Bernabé en reuniones clave de coordinación por acudir a un acto de partido en Madrid.

La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, en el mítin del PSOE en Fuenlabrada (Madrid)Pilar Bernabé, vía red social X

En este complejo contexto, Valencia se completa con 4 diputados para Vox y 2 para Compromís, convirtiendo a la formación de Abascal en el actor indispensable para inclinar la balanza hacia el centroderecha.

Un esquema que se calca casi con precisión de cirujano en la circunscripción de Castellón, donde PP y PSOE se reparten 2 representantes cada uno, quedando el quinto y último escaño del territorio en manos de Vox, que vuelve a sellar la ventaja del bloque conservador a nivel autonómico.