Imagen de la acampada de la vivienda de ValenciaEP

La acampada por la vivienda en Valencia se mantiene «indefinida» tras un mes de protesta

Los activistas condicionan su retirada a la creación de una mesa de diálogo efectiva con las administraciones y exigen la declaración de la ciudad como zona tensionada

La acampada por el derecho a la vivienda instalada en el centro de Valencia mantendrá su protesta de forma «indefinida». Así lo han ratificado los portavoces del movimiento, quienes condicionan la levantada del campamento a que la mesa de diálogo institucional «se respete» y «se pueda hablar con todos los organismos y entidades» implicados en la crisis habitacional.

«Queremos que se nos escuche y, una vez que se nos escuche, se prometa que se va a trabajar sobre esto y no sea una ley que se aprueba y luego se queda abandonada. Queremos irnos sabiendo que hemos hecho algo decente por la gente, por la población y por todos», ha manifestado este lunes Dan, uno de los responsables de la coordinación de prensa y redes del colectivo.

Las declaraciones se producen en un momento de reorganización del movimiento a nivel estatal. Este pasado fin de semana, varias comisiones de la acampada situada en la Puerta del Sol de Madrid decidieron disolver su protesta en la plaza para trasladar el foco de acción «a los barrios».

A este respecto, el portavoz ha aclarado que cada asamblea autonómica cuenta con su propia organización interna. Según ha detallado, en la capital del Estado la decisión responde a la necesidad de «aunar fuerzas» de cara a la preparación de la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre, remarcando que «todo sigue en pie» y que la coordinación entre colectivos se mantiene intacta.

Cansancio tras un mes de movilización

La firmeza en las demandas contrasta con el desgaste físico y mental de los manifestantes. Al cumplir casi un mes de permanencia en la vía pública, el colectivo admite que existe un «bastante agotamiento» entre los participantes.

«Hay gente que está más cansada. Trabajamos y estudiamos, por mucho que se diga que no; yo vengo de trabajar ahora corriendo y me voy otra vez. Mañana hacemos un mes y se nota mucho el cansancio porque es agotador», ha confesado Dan sobre la rutina diaria de compaginar la protesta con las obligaciones personales.

Exigencia de zona tensionada

En cuanto a la hoja de ruta inmediata, la asamblea ultima la redacción de un manifiesto unitario que prevén hacer público a lo largo de esta semana. El documento recogerá las principales reclamaciones de los vecinos y colectivos sociales, situando en el centro la exigencia prioritaria de declarar la ciudad de Valencia como zona de mercado residencial tensionado al considerar que la situación actual es «insostenible».

Impacto en el comercio local

Desde la acampada advierten de que la presión inmobiliaria ya no solo impacta en el acceso al hogar, sino que se está extendiendo al tejido productivo tradicional de la capital valenciana.

Según denuncian los activistas, el comercio local está viéndose obligado a bajar la persiana al no poder asumir las rentas exigidas por los propietarios, lo que está provocando una progresiva sustitución del tejido empresarial tradicional en favor de grandes franquicias internacionales.