Imagen de los neumáticos del taller clandestinoOPC

La Guardia Civil clausura un taller clandestino en Valencia por carecer de licencias y medidas de seguridad

El local funcionaba sin permisos, gestionaba residuos peligrosos sin control y solo disponía de un extintor caducado

La Guardia Civil ha cerrado un taller clandestino de reparación coches y motos en la localidad valenciana de Guadassuar tras constatar que operaba sin ningún tipo de autorización administrativa ni las condiciones mínimas de seguridad y control ambiental exigidas por la normativa vigente.

La actuación se inició cuando una patrulla observó a un hombre salir con un ciclomotor de un bajo comercial cerrado al público cuyo rótulo correspondía a una ferretería. El local tenía los cristales cubiertos con plásticos negros que impedían ver el interior. El individuo explicó a los agentes que había llevado la moto para realizarle unas reparaciones.

Al acceder al interior, los guardias civiles comprobaron que el bajo albergaba un taller completamente operativo, con vehículos en distintas fases de reparación. En el local se encontraron elevadores, neumáticos nuevos y usados, aceites de motor almacenados en garrafas, aceites usados, herramientas propias de un taller mecánico, un torno, una fresadora y diverso material industrial.

Los agentes solicitaron al responsable la documentación preceptiva para el ejercicio de la actividad, entre ella la licencia ambiental o declaración responsable, proyecto técnico, certificado de compatibilidad urbanística, seguro de la actividad, número NIMA, contratos para la retirada de residuos y el mantenimiento de medios contraincendios, número de industria, alta como autónomo, identificación fiscal, libro de registro de vehículos reparados y contrato de alquiler o título de propiedad del local.

El denunciado manifestó no disponer de ninguno de los documentos requeridos y reconoció que había solicitado meses atrás el certificado de compatibilidad urbanística al Ayuntamiento de Guadassuar, que le fue denegado al no estar permitida la actividad en ese emplazamiento. Pese a ello, decidió iniciar la actividad al margen de la legalidad y sin garantías medioambientales.

Durante la inspección, los agentes observaron neumáticos fuera de uso almacenados sin gestión por empresa autorizada, así como un bidón con embudo en el que se vertían aceites quemados procedentes de los vehículos reparados. En el patio interior se localizaron piezas encharcadas en aceite que podrían estar vertiéndose a la red de alcantarillado público.

Asimismo, se hallaron tres chasis de ciclomotores cubiertos con una lona, completamente desguazados. Ante el carácter clandestino de la actividad, se procedió a comprobar la situación legal de todos los vehículos, detectándose algunos sin documentación, sin matrícula y uno de ellos sin número de bastidor. Dos chasis no figuraban en los registros de la Dirección General de Tráfico.

En materia de seguridad, los agentes constataron que el local carecía de medios adecuados de extinción de incendios pese a la acumulación de neumáticos, grasas y materiales inflamables, disponiendo únicamente de un extintor de polvo ABC de seis kilogramos que se encontraba caducado.

Por todo ello, la Guardia Civil ordenó el cierre inmediato de la actividad hasta la subsanación de las deficiencias y la obtención de las licencias correspondientes. También informó al Ayuntamiento de Guadassuar del riesgo que suponía el establecimiento para la prevención y el control ambiental.

Al responsable, un hombre de 26 años y nacionalidad española, se le ha impuesto la correspondiente denuncia administrativa por infracción de la Ley 6/2014 de prevención, calidad y control ambiental de actividades de la Generalitat y de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Carlet, y las actuaciones han sido remitidas al Ayuntamiento de Guadassuar.