Con fuego real, el Ejército del Aire se adiestra en el uso de misiles aire-aire y defensa contra sistemas no tripuladosEjército del Air y del Espacio

Ejército del Aire y del Espacio  Eurofighter y F-18 prueban misiles aire-aire y defensa contra drones en el golfo de Cádiz

Entre los días 8 y 12 de septiembre, el Ejército del Aire y del Espacio desarrolla en el golfo de Cádiz el ejercicio Atlante 25, una actividad de instrucción con fuego real que busca reforzar la preparación de las tripulaciones en el empleo de misiles aire-aire y en tácticas de defensa frente a aeronaves simuladas y sistemas no tripulados (UAS).

El Mando Aéreo de Combate (MACOM), responsable de la instrucción, adiestramiento y evaluación de las unidades aéreas de combate, apoyo y control, es el encargado de dirigir el ejercicio. La actividad incluye el lanzamiento de misiles radáricos activos e infrarrojos contra blancos aéreos semiautónomos SCRAB II y SCRAB III, lo que permite poner a prueba en condiciones reales la eficacia del armamento y de las tácticas aplicadas.

El ejercicio Atalante 25 se centra en tácticas de defensa frente a aeronaves simuladas y sistemas no tripulados (UAS).Ejército del Air y del Espacio

El Atlante 25 tiene varios propósitos. Por un lado, se busca adiestrar a las tripulaciones en el uso de misiles reales, familiarizándolas con las fases de preparación, disparo y evaluación. Junto a ellas, también se entrena al personal especialista, incluidos mecánicos y armeros, en tareas de instalación, montaje y verificación del armamento aire-aire.

Otro de los objetivos, según ha informado el Ejército el Aire, es comprobar el estado logístico y operativo de los sistemas de armas empleados, asegurando su disponibilidad en misiones reales. El ejercicio también permite evaluar las tácticas, técnicas y procedimientos frente a escenarios que simulan tanto aeronaves tripuladas hostiles como drones, cuya proliferación se ha convertido en una de las principales amenazas en los conflictos actuales.

Para el desarrollo de la actividad se han desplegado en la Base Aérea de Morón aeronaves C-15 (F/A-18 Hornet) y C-16 (Eurofighter Typhoon), pertenecientes a las alas 11, 12, 14, 15 y 46. Estas unidades han acudido con sus respectivas tripulaciones y personal de apoyo técnico.

Al despliegue se suma personal del Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX), encargado de aportar experiencia en pruebas de armamento, así como equipos del propio MACOM. El Centro de Operaciones Aéreas (AOC), ubicado en la Base Aérea de Torrejón, actúa como puesto de mando y control durante el ejercicio, coordinando a la vez las operaciones de vigilancia, policía del aire y defensa del espacio aéreo nacional.

Estrictos protocolos

El empleo de armamento real obliga a aplicar estrictos protocolos de seguridad. Antes de cada lanzamiento, el área marítima bajo la zona de tiro es despejada de tráfico con la colaboración de medios tanto del Ejército del Aire como de la Armada Española.

Asimismo, el Grupo Central de Mando y Control (GRUCEMAC) y la Escuadrilla de Control Aéreo Operativo (ECAO Sevilla) supervisan que el espacio aéreo reservado permanezca libre de aeronaves no autorizadas. En paralelo, se movilizan unidades de búsqueda y salvamento (SAR) para dar respuesta inmediata ante cualquier contingencia.

El Ejército del Aire recuerda que, además de su misión permanente de defensa del espacio aéreo nacional, debe mantener sus unidades preparadas para integrarse en operaciones conjuntas de las Fuerzas Armadas o en misiones internacionales.

Imagen difundida por el Ministerio de Defensa de un F-18 en ele ejercicio Atalante 25Ejército del Air y del Espacio

En este contexto, la práctica con misiles reales resulta esencial. El creciente uso de drones en escenarios de combate ha impulsado la necesidad de diseñar y ensayar tácticas específicas de interceptación y neutralización de UAS, un campo en el que el Atlante 25 pone especial énfasis.

El desarrollo de Atlante 25 refleja la combinación de varios factores clave: la coordinación entre unidades aéreas de combate y de apoyo, la integración con la Armada en materia de seguridad marítima, y la supervisión de órganos de control como el AOC y el GRUCEMAC.

Con estos elementos, el Ejército del Aire busca no solo entrenar a sus pilotos en situaciones de combate realistas, sino también garantizar que todo el engranaje técnico, logístico y de mando funciona de manera eficiente.