El Patrullero de Vigilancia de Zona (PVZ) Tagomago (P-22)Armada Española

Fuerzas Armadas  La Armada despliega un patrullero en el estrecho de Gibraltar en una misión de soberanía

El Patrullero de Vigilancia de Zona (PVZ) Tagomago (P-22), al mando del teniente de navío Gonzalo Ruiz Gómez, ha zarpado para cumplir una nueva misión en el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán. El objetivo de este despliegue es reforzar la vigilancia marítima y contribuir a la seguridad de los espacios marítimos de soberanía e interés nacional.

La operación se desarrolla en el marco de las operaciones permanentes de presencia, vigilancia y disuasión (OPVD), con el patrullero integrado en el Mando Operativo Marítimo (MOM) y bajo el control operativo del Mando de Operaciones (MOPS), organismo responsable de la conducción de todas las operaciones de las Fuerzas Armadas.

El patrullero Tagomago bajo el puente del bicentenario en CádizArmada Española

El Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán constituyen una de las áreas marítimas más sensibles para la seguridad de España y del conjunto del Mediterráneo occidental. Por su localización, conectan el Atlántico con el Mediterráneo y soportan un intenso tráfico marítimo internacional, en el que transitan cada año decenas de miles de buques mercantes, pesqueros y embarcaciones de recreo. Se ha convertido asimismo en una zona de constante trasiego de buques rusos, y zona clave de narcotráfico. Con el envío del patrullero garantiza que áreas críticas como el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán permanezcan bajo una vigilancia constante, en coordinación con el resto de organismos de la Defensa y de la seguridad marítima del Estado.

La vigilancia permanente en esta zona resulta esencial para detectar de forma temprana amenazas híbridas, actividades ilícitas o riesgos para la seguridad marítima, como el tráfico de drogas, la inmigración irregular o posibles incidentes de navegación. La combinación de unidades modernas, como los BAM, y veteranas, como los patrulleros de la clase Anaga, permite mantener un dispositivo flexible y adaptado a cada misión.

El patrullero ejecuta Operaciones de Seguridad Marítima (Maritime Security Operations - MSO), que son las acciones específicas contra amenazas y actos ilícitos que puedan comprometer la seguridad en los espacios marítimos de soberanía o de interés nacional. Entre ellas se incluyen la vigilancia del tráfico marítimo, la protección de los intereses nacionales y el control de actividades pesqueras.

Dos cañones

El Tagomago es el segundo de los diez buques de la clase Anaga, construidos en la década de los ochenta en los astilleros españoles. Actualmente, es uno de los ocho patrulleros que dependen del Mando de las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima en Cádiz, dentro de la estructura de la Armada Española.

Dotación del Tagomago en el puente de GobiernoArmada

Aunque su tamaño y armamento son más reducidos que los de unidades de mayor porte, como los BAM (Buques de Acción Marítima), el Tagomago está específicamente diseñado para misiones de seguridad marítima, protección de intereses nacionales y control de espacios de soberanía. Su versatilidad lo convierte en un medio idóneo para operaciones costeras y de baja intensidad, donde la presencia permanente en la mar es clave. Dispone de dos cañones: Un cañón de 3"/50 MK-22; y otro cañón OERLIKON MOD. 5-TG 20/85 mm.

Ametrallamiento en el Banco Sahariano

El buque recibe su nombre de un islote situado al noreste de la isla de Ibiza. Uno de los episodios clave de su historia fue su ametrallamiento en el Banco Sahariano. El 21 de septiembre de 1985, mientras buscaba al pesquero «Junquito», recibió 48 impactos de entre 12,7 y 106 mm desde costa, sufriendo la pérdida del Cº2º Espta. D. José Manuel Castro Rodríguez.

El despliegue del Tagomago se enmarca en la labor diaria del Mando Operativo Marítimo (MOM), con sede en Cartagena y bajo el mando del Almirante de Acción Marítima (ALMART). Este órgano es responsable, a nivel estratégico, de planear, conducir y supervisar las operaciones permanentes de las Fuerzas Armadas en el entorno marítimo.

Las Operaciones Permanentes de Presencia, Vigilancia y Disuasión constituyen una de las principales herramientas de las Fuerzas Armadas para garantizar la seguridad en tiempos de paz. Su función es mantener la vigilancia continua de los espacios de soberanía e interés nacional, detectar posibles amenazas de manera anticipada y facilitar una respuesta inmediata en caso de crisis.

El Patrullero Tagomago en las inmediaciones de la isla de Perejil.Armada Española

Diariamente, miles de efectivos del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio participan en estas misiones, que se desarrollan tanto en territorio nacional como en espacios de soberanía, responsabilidad o interés estratégico.

En el caso del entorno marítimo, la presencia de buques como el Tagomago refuerza la capacidad de disuasión y asegura la protección de los intereses marítimos de España, en línea con los compromisos de defensa establecidos en la Estrategia de Seguridad Nacional.