El Jefe de Estado Mayor de la Defensa, Almirante General Teodoro E. López, durante su intervención en las jornadas STIC2025 del CCNCCN

XIX Jornadas STIC CCN-CERT | VII Jornadas de Ciberdefensa ESPDEF-CERT | Congreso RootedCON  El JEMAD sitúa la ciberdefensa como clave de la superioridad militar y alerta: la zona gris es más difusa que nunca

El Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Teodoro López Calderón, ha situado la ciberdefensa como uno de los factores decisivos de la seguridad nacional y de la superioridad militar en un escenario global marcado por la competencia permanente, la desinformación y la irrupción acelerada de la inteligencia artificial. Durante su intervención en las Jornadas STIC 2025 del Centro Criptológico Nacional (CCN), el JEMAD afirmó que España se enfrenta a un entorno en el que resulta cada vez más difícil distinguir entre la actividad propia de la «zona gris» y una confrontación abierta, particularmente en el dominio digital.

El JEMAD, almirante general López Calderón, participa en el panel 'Soberanía digital y autonomía tecnológica' durante las XIX Jornadas STIC CCN-CERT y VII Jornadas de Ciberdefensa ESPDEF-CERT, organizadas por el Centro Criptológico del Centro Nacional de InteligenciaCCN

Definió este nuevo marco como un escenario en el que «los recientes cambios geopolíticos a los que estamos asistiendo, con una expansión constante de los ataques en el ciberespacio», se combinan con «la irrupción de la inteligencia artificial», dando lugar a «un nuevo paradigma» marcado por una «competición internacional intensa y generalizada». En ese contexto, subrayó que el ciberespacio, más que ningún otro dominio, concentra actividades que se desarrollan de forma simultánea antes, durante y después de cualquier crisis o conflicto.

El JEMAD recordó que las Fuerzas Armadas deben ir «más lejos» que la simple prevención frente a amenazas digitales porque «el ámbito de actuación de las Fuerzas Armadas es la ciberdefensa». Para ilustrarlo, definió el entorno actual como «guerras de la era de la información», en las que el poder militar no se mide solo en municiones o plataformas, sino en «bytes, datos, algoritmos y decisiones tomadas en milisegundos».

Explicó que estas nuevas dinámicas afectan a todos los niveles operativos: desde la simulación de escenarios complejos hasta la optimización de la logística, pasando por la selección de objetivos con gran precisión, «independientemente de la distancia a la que se encuentren». En este marco, añadió, la misión principal de las Fuerzas Armadas en el ciberespacio pasa por dotarse de «capacidades de defensa, explotación y ataque que permitan llevar a cabo operaciones en el espacio cibernético, con la finalidad de preservar y ganar la libertad de acción».

En su análisis, insistió en que la superioridad digital puede modificar el equilibrio de fuerzas, incluso frente a adversarios con más medios en el resto de los ámbitos convencionales. «Cada vez resulta más evidente que en un conflicto, la superioridad en el ciberespacio de una de las partes puede desnivelar la contienda a su favor», advirtió. Y fue más explícito al recordar que, pese al enfoque defensivo propio de unas jornadas dedicadas al «escudo digital», dicha superioridad «solo puede obtenerse a través de la disposición y empleo de capacidades ofensivas».

El JEMAD destacó una característica que, a su juicio, hace del ciberespacio un entorno especialmente singular: es «el único ámbito de las operaciones que es construido por el ser humano». Esta condición permite que sea «el espacio de batalla a medida de las necesidades» de cada contendiente, pero también obliga a mantener la capacidad de adaptarlo rápidamente a cualquier exigencia operativa. De lo contrario, advirtió, «el contendiente que no está en condiciones de adaptar con rapidez el ciberespacio propio […] está condenado al fracaso».

Sin barreras temporales

A diferencia de los entornos terrestre, marítimo o aéreo, el dominio digital carece de «barreras temporales» y se extiende sobre todo el espectro de operaciones. De ahí que el mando militar considere imprescindible una vigilancia constante «desde tiempos de paz», pues en un espacio tan permeable, la frontera entre la tranquilidad y la hostilidad es prácticamente imperceptible.

Durante su intervención, el JEMAD detalló algunos de los programas y capacidades que el Ministerio de Defensa impulsa para fortalecer la postura de ciberdefensa de España. Entre ellos subrayó el sistema de combate para operaciones en el ciberespacio, conocido como Escondite, el Centro de Ciberdefensa de Tecnología 5G, el Centro de Referencia de Inteligencia Artificial y el Centro de Adiestramiento y Simulación Virtual de Ciberdefensa, también denominado «campo de maniobras cibernético».

Un momento del panel en el que participaron la directora del CNI, Esperanza Casteleiro, y el JEMAD, Teodoro López CalderónCCN

Este último tendrá un papel especialmente relevante, ya que «prestará sus servicios a la OTAN» y será una pieza clave en la integración del ciberespacio dentro del concepto de operaciones multidominio. Todos estos proyectos, recalcó, forman parte de «las herramientas nacionales que proporcionarán autonomía y soberanía estratégica para operar en el ciberespacio».

La importancia del talento

El JEMAD dedicó una parte central de su discurso al papel de las personas en este nuevo escenario. «La mejor tecnología, los objetivos más ambiciosos, no son nada sin las personas, que siempre son lo más importante», afirmó. Con este planteamiento defendió la necesidad de unificar la formación y el adiestramiento de todo el personal que participa en operaciones de ciberdefensa.

En esta línea situó la reciente creación de la Escuela Militar de Ciberoperaciones, que garantiza que los especialistas trabajen con un método común. Según explicó, esta escuela permitirá que todos los militares que actúen en el ciberespacio «no solo hablen el mismo lenguaje, sino que operen de la misma forma y con las mejores prácticas conocidas».

Soberanía estratégica

El avance tecnológico y la creciente dependencia de sistemas críticos impulsaron al JEMAD a defender una apuesta estratégica por la soberanía nacional en ámbitos clave. «En el actual entorno de permanente persistencia competitiva e incertidumbre geopolítica, es más necesario que nunca la soberanía tecnológica nacional de determinados componentes y capacidades críticas», afirmó. Entre ellas citó los sistemas de mando y control, las capacidades del espectro electromagnético, los algoritmos de cifrado y los sensores estratégicos.

Incluyó también la inteligencia artificial, de la que aseguró que será imposible concebir la vida cotidiana y los conflictos armados sin su presencia. De ahí que España necesite, dijo, «una inteligencia artificial soberana, auditable, segura y alineada con nuestros valores». Del mismo modo, situó las tecnologías cuánticas como un área esencial en comunicaciones seguras, criptografía avanzada y sensores.

Las Jornadas STIC2025 desbordan todas las expectativas de asistentes este añoCCN

No obstante, el JEMAD recalcó que la búsqueda de autonomía no es incompatible con la cooperación multinacional. España, sostuvo, debe seguir participando en programas internacionales para garantizar la interoperabilidad, optimizar recursos y acceder a tecnologías compartidas.

Planificación y compromiso

El JEMAD transmitió también un mensaje de confianza en el potencial nacional, tanto en talento especializado como en la capacidad de la industria. «No tengo dudas de que nuestro país cuenta con un tejido empresarial competitivo y con talento especializado de alto nivel», señaló. Sin embargo, advirtió de que para aprovechar plenamente ese potencial es imprescindible una acción conjunta y sostenida por parte de los poderes públicos.

Según explicó, esta acción debe combinar herramientas de política industrial, económica y científica con «una planificación estratégica que identifique con precisión las áreas prioritarias de intervención». Pero advirtió de que los objetivos no podrán alcanzarse sin «un compromiso inversor sostenido y sostenible» que permita generar «impacto estructural» y fortalecer la autonomía tecnológica en el largo plazo.

Apuesta por la industria española

Antes de cerrar su intervención, el JEMAD lanzó un mensaje final que buscó sintetizar su diagnóstico y sus prioridades: «Creo firmemente en la capacidad de España y en la necesidad de apostar de una manera decidida por la industria española». Una afirmación que acompañó de la reivindicación del talento de los profesionales del ámbito militar y civil, así como de la necesidad de «avanzar hacia una mayor independencia estratégica» en sectores críticos como las tecnologías de la información y la ciberdefensa.