Imagen de portada del calendario del Ejército de Tierra 2026
Ejército de Tierra | Calendario 2026 «Siempre disponibles»: cuando el Ejército actúa sin uniforme
«Este calendario es un homenaje a los hombres y mujeres que cada día demuestran ser exponentes del Ejército de TIERRA: Tenaces, Implicados, Ejemplares, Responsables, Resilientes y Adaptables. Su entrega constante, silenciosa y eficaz da verdadero sentido al lema de nuestro calendario: 'Siempre disponibles'. Con estas palabras el Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), general de ejército Amador Enseñat y Berea, introduce el calendario oficial 2026 del Ejército de Tierra, bajo el lema «Siempre disponibles».
El Palacio de Buenavista, sede del Cuartel General del Ejército, fue el escenario el pasado 15 de diciembre de la presentación del calendario oficial del Ejército de Tierra para 2026. Presidido por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y acompañado por el jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), general de ejército Amador Enseñat y Berea, el acto reunió a autoridades civiles y militares y puso el foco en un mensaje claro: la disponibilidad permanente de los hombres y mujeres del Ejército al servicio de la sociedad.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, acompañada por el jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), general de ejército Amador Enseñat y Berea, en la presentación del calendario 2026 del Ejército de Tierra
Bajo el lema «Siempre disponibles», el calendario rinde homenaje a militares que han protagonizado acciones destacadas de auxilio a la población civil en situaciones de riesgo vital, la mayoría de ellas fuera de servicio. Intervenciones anónimas, lejos de cualquier misión oficial, que reflejan valores como la generosidad, el valor personal y el sentido del deber. Algunos de los protagonistas estuvieron presentes en el acto y relataron, con humildad, cómo actuaron en momentos críticos. Una de las víctimas compareció durante la presentación para mostrar su agradecimiento al militar que la ayudó.
En su intervención, la ministra de Defensa subrayó que los miembros del Ejército de Tierra, como el conjunto de las Fuerzas Armadas, están siempre preparados para servir y ayudar «en todo momento y lugar». Margarita Robles destacó la humildad y el esfuerzo de los militares y expresó su orgullo por ellos. «Donde haya un español que lo necesite, donde haya un hombre o una mujer del Ejército de Tierra, con o sin uniforme, sabemos que estamos mucho más tranquilos», afirmó.
El JEME, por su parte, trasladó su reconocimiento a quienes protagonizan las páginas del calendario y a todos aquellos que, desde cualquier unidad o destino, demuestran a diario el mismo espíritu de entrega. «Vuestro ejemplo nos honra y nos recuerda que los valores que fomentamos —vocación de servicio, espíritu de sacrificio, valor, compañerismo y disciplina— no son solo palabras, sino realidades que construyen la entidad de nuestro Ejército», señaló el general Enseñat.
La noche que dio rostro al mes de abril
Uno de esos ejemplos tiene nombre y apellidos: José Vicente González Puertas, cabo del Grupo de Regulares de Melilla Nº 52. Su fotografía ilustra el mes de abril del calendario 2026, pero la historia que hay detrás comenzó lejos de los focos, en la oscuridad de la autovía A-7 a su paso por El Ejido (Almería), la noche del 18 de mayo de 2025.
Cabo José Vicente González Puertas, del Grupo de Regulares número 52
Aquella noche, dos vehículos habían colisionado y el asfalto se convirtió en un escenario de caos. Entre los hierros retorcidos, una madre permanecía atrapada en su coche con una herida grave en la cabeza, mientras su hija adolescente sufría una crisis de ansiedad severa. En ese momento apareció Puertas, almeriense y de permiso en su tierra, que regresaba de vacaciones.
«Me pilló por sorpresa, estaba de permiso en Almería cuando me llamaron», confiesa el cabo en declaraciones a Efe. Al ver el siniestro, no dudó. Detuvo su coche y activó lo que él mismo define como su «modo sanitario». «Uno no piensa en ese momento, simplemente actúa», resume.
Durante cerca de cuarenta minutos, hasta que los bomberos lograron excarcelar a la madre, el militar se centró en la hija. Aplicó vendajes, controló su respiración y, sobre todo, la protegió del impacto emocional de ver a su madre inconsciente entre los restos del vehículo. «A toro pasado te das cuenta de lo que hiciste, de que le quitaste esa escena traumática a una niña», reflexiona ahora.
Del anonimato al reconocimiento
Esa intervención, realizada sin uniforme y fuera de servicio, es una de las doce seleccionadas por el Cuartel General del Ejército para dar contenido al calendario «Siempre disponibles». Una iniciativa que busca poner rostro a esos militares que, despojados del uniforme de combate, actúan como auténticos ángeles de la guarda en la vida civil.
Imagen de portada del calendario del Ejército de Tierra 2026
Durante la presentación del calendario, la ministra de Defensa tuvo palabras personales para Puertas y sus compañeros. El cabo recuerda especialmente un mensaje: «La ministra fue muy humana. Nos dijo algo que se me quedó grabado: que aunque mucha gente tenga los conocimientos para ayudar, no todo el mundo asume la responsabilidad de hacerlo sabiendo que algo puede salir mal».
Para José Vicente González Puertas, aparecer en el calendario no es un acto de vanidad. Lo entiende como una reivindicación profesional y un mensaje a la sociedad. «La gente tiene que saber que no estamos solo para ir al campo a pegar tiros. Somos servidores públicos las 24 horas del día, los 365 días del año», afirma con contundencia.
Una vocación que no se apaga
La historia del cabo Puertas encaja con la idea que el Ejército de Tierra ha querido trasladar con su calendario 2026: la labor militar es un continuo que va desde las misiones internacionales hasta la intervención en emergencias nacionales, la desinfección durante una pandemia, la lucha contra incendios forestales o el auxilio en un accidente de tráfico un domingo cualquiera.
Hay, además, una parte de la historia que no aparece en la reseña oficial. Cuando se apagaron las sirenas y terminó la intervención, Puertas no se marchó sin más. «Me personé en el hospital estando yo allí en Almería para ver cómo estaban», revela. Desde entonces, ha mantenido el contacto con la familia.
En 2026, la imagen del cabo Puertas colgará en paredes de cuarteles, oficinas y hogares de toda España. Para muchos será solo un soldado más. Para una familia de Almería, será siempre el hombre que apareció en la noche más difícil y demostró que el lema «Siempre disponibles» no es solo un eslogan institucional, sino una forma de vivir y de servir.