La fragata Blas de Lezo pone rumbo a EE.UU. para participar en un ejercicio con un grupo de combate de la US NavyArmada Española

Armada española  La fragata Blas de Lezo se integra en un grupo de combate de Estados Unidos

La fragata Blas de Lezo (F-103) de la Armada Española ha zarpado desde su base en Ferrol con destino a Estados Unidos para participar en el ejercicio Composite Training Unit Exercise (COMPUTEX), uno de los procesos de certificación operativa más exigentes a nivel mundial. Este adiestramiento, integrado en un grupo de combate liderado por un portaaviones de la US Navy, permitirá evaluar durante dos meses la capacidad real de respuesta de las unidades participantes en escenarios de media y alta intensidad, al tiempo que refuerza la interoperabilidad con marinas aliadas.

Según ha informado la Armada, el buque realizó una escala técnica previa en la Base Naval de Rota (Cádiz) antes de hacerse a la mar rumbo al Atlántico Norte. Desde allí se incorporará al grupo de combate estadounidense para iniciar un ciclo de adiestramiento avanzado que incluye operaciones navales complejas, guerra antiaérea, antisubmarina y de superficie, así como la integración con aviación embarcada y fuerzas anfibias.

Kindelán

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El COMPUTEX es un ejercicio diseñado para certificar de manera integral a un grupo de combate naval antes de su despliegue operativo. En él participan portaaviones, escoltas, submarinos, buques anfibios y aeronaves embarcadas, sometidos a un entorno de alta exigencia que simula situaciones realistas de combate. La Armada destaca que este tipo de adiestramiento permite comprobar no solo la preparación técnica de los buques, sino también su capacidad para operar de forma sostenida en escenarios multinacionales y bajo estándares comunes.

Certificación de máxima exigencia

La participación de la Blas de Lezo en el COMPUTEX supone un reto operativo de primer nivel. La Armada subraya que se trata de uno de los procesos de evaluación «más exigentes del mundo», tanto por su duración como por la intensidad de los escenarios planteados. Durante el ejercicio, las unidades son sometidas a situaciones cambiantes y amenazas múltiples que ponen a prueba la toma de decisiones, la coordinación entre plataformas y la eficacia de los sistemas de combate.

El comandante de la Blas de Lezo, el capitán de fragata Pedro Ramos, ha señalado que la participación en este ejercicio constituye un «hito de gran relevancia» para la dotación y para la Armada en su conjunto. En su opinión, el adiestramiento permitirá elevar el nivel operativo del buque y extraer lecciones que podrán incorporarse posteriormente a los procedimientos habituales de la Fuerza Naval.

Ramos ha destacado además el valor añadido de operar de manera continuada con unidades estadounidenses, ya que ello permite emplear procedimientos comunes, compartir estándares de planeamiento y comprobar en la práctica la plena interoperabilidad entre marinas aliadas. Este aspecto resulta clave en el actual contexto estratégico, marcado por la necesidad de actuar de forma conjunta en el marco de la OTAN y de otras coaliciones internacionales.

Esta es la segunda vez que la Blas de Lezo participa en un ejercicio de estas características con la Marina de Estados Unidos. La primera tuvo lugar en 2012, lo que permite a la Armada comparar la evolución de sus capacidades y la modernización de sus procedimientos a lo largo de más de una década. Desde entonces, tanto los sistemas de combate como los métodos de adiestramiento han experimentado una notable evolución, en línea con los estándares aliados.

La fragata Blas de Lezo pertenece a la serie F-100 de la Armada Española, una de las clases de escoltas más avanzadas del entorno europeo. Estas fragatas están diseñadas para operar como escoltas de alta capacidad, especialmente en misiones de defensa aérea, y constituyen un elemento clave en la protección de fuerzas navales de alto valor, como portaaviones o buques anfibios. Su participación en un grupo de combate liderado por un portaaviones estadounidense, el USS George H. W. Bush (CVN-77) refuerza precisamente ese papel como escolta principal en entornos de alta amenaza.

El portaaviones norteamericano George H. W. BushKindelán

Para la Armada, la certificación de la Blas de Lezo en el marco del COMPUTEX lanza un mensaje claro sobre el nivel de preparación de las unidades navales españolas. Según ha subrayado el comandante del buque, este tipo de ejercicios demuestra que la Armada está preparada «al más alto nivel para garantizar la libertad y la seguridad de los ciudadanos», tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

Sistemas de mando y control

La interoperabilidad con la Marina de Estados Unidos es uno de los pilares de la cooperación naval española, especialmente en el marco de la OTAN. Ejercicios como el COMPUTEX permiten consolidar esa relación y asegurar que las unidades españolas pueden integrarse sin dificultades en grupos de combate aliados, compartiendo doctrinas, procedimientos y sistemas de mando y control.

La Armada destaca que la experiencia adquirida durante estos dos meses de adiestramiento tendrá un impacto directo en la preparación futura de la Flota. Las lecciones aprendidas se incorporarán a los ciclos de instrucción y servirán para mejorar la eficacia operativa de otras unidades, reforzando así la contribución de España a la seguridad marítima internacional.