El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de ejército Amador Enseñat y Berea preside el acto que conmemora el Combate de Edchera
Ejército de Tierra
La Legión honra en Viator el Combate de Edchera y a sus veteranos con una parada militar presidida por el JEME
La Brigada «Rey Alfonso XIII» II de La Legión ha celebrado este sábado en la Base Álvarez de Sotomayor, en Viator (Almería), el acto anual de conmemoración del Combate de Edchera y el Día del Veterano de La Legión. La ceremonia ha estado presidida por el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de ejército Amador Enseñat y Berea, y ha reunido a unidades legionarias, veteranos y autoridades civiles y militares.
La jornada contó con actividades abiertas al público, orientadas a difundir la historia y la misión de La Legión. Entre ellas, se organizaron visitas a la sala museística de la base y una exposición estática de materiales, que permitieron a los asistentes conocer de primera mano los medios y tradiciones de esta fuerza del Ejército de Tierra.
Como acto central de la conmemoración, celebró una parada militar en el Patio de Armas de la base. En la formación participaron las unidades legionarias con base en Viator, acompañadas de sus guiones, banderines y escuadras de gastadores. Junto a ellas han formado los guiones del Tercio «Gran Capitán» 1º, del Tercio «Duque de Alba» 2º y del Tercio «Alejandro Farnesio» 4º, así como del Grupo de Caballería «Reyes Católicos».
La Legión conmemora el Combate de Edchera y el Día del Veterano de La Legión en un acto presidido por el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra , general de ejército Amador Enseñat y Berea
La parada contó asimismo con la presencia del guion de la XIX Bandera de Operaciones Especiales «Caballero Legionario Maderal Oleaga», acompañada por una sección de esta unidad, además de los guiones del Regimiento de Transmisiones 21 y de la XIII Bandera, unidades que participaron en el combate de Edchera. La formación se ha completado con una compañía de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios y con la Unidad de Música y la Banda de Guerra de la Brigada de La Legión. El mando de la formación ha correspondido al coronel Fernando Sánchez Pérez, jefe del Tercio «Alejandro Farnesio» 4º de La Legión.
La parada militar, presidida por el JEME Amador Enseñat y Berea, se inició con la entrada de las unidades al Patio de Armas y la entronización del Cristo de la Buena Muerte, uno de los símbolos más arraigados en la tradición legionaria. A continuación, se ha procedido a la lectura de una reseña histórica del Combate de Edchera y a la incorporación a la formación de la Enseña Nacional del 3º Tercio.
Tras los honores a la autoridad y la revista a la fuerza en formación, se llevó a cabo la imposición de condecoraciones. El acto ha continuado con la entrega del título de Legión Española a Manuel Guerrero Yuste y a Fernando Cueva Íñigo, así como con la concesión del título de Legionario de Honor al general Cyrille Youchtchenko, jefe de la Legión Extranjera francesa, y al Ayuntamiento de Viator, entre otros reconocimientos.
Posteriormente, el general de brigada Agustín Carreras Postigo, jefe de la Brigada «Rey Alfonso XIII» II de La Legión, dirigió unas palabras en las que ha subrayado la relevancia histórica y simbólica del Combate de Edchera. Definió aquella acción como un episodio en el que «legionarios y soldados fueron emboscados por el enemigo» y en el que protagonizaron «una gesta gloriosa» del Ejército español, de la que surgieron los dos últimos militares condecorados con la Cruz Laureada de San Fernando.
La Legión conmemora el Combate de Edchera y el Día del Veterano de La Legión
El general Carreras Postigo ha dedicado también parte de su intervención a los antiguos Caballeros Legionarios, de quienes ha destacado que mantienen vivo el espíritu legionario y un vínculo firme con España a través de su pertenencia a La Legión. En su alocución final, se ha dirigido a los actuales Damas y Caballeros Legionarios para recordarles su papel como depositarios de la tradición y de los valores del Ejército, como el espíritu de sacrificio, la fidelidad a la Bandera, el servicio a los ciudadanos y la lealtad al Rey.
El acto ha continuado con el homenaje a los que dieron su vida por España, uno de los momentos más solemnes de la ceremonia. A su conclusión, se ha entonado la Canción del Legionario y se han recitado los Espíritus del Credo correspondientes al Espíritu del Legionario y al Espíritu de Disciplina. Tras la retirada de la fuerza, las unidades participantes han realizado un desfile a pie ante las autoridades y el público asistente.
La conmemoración del Combate de Edchera coincide tradicionalmente con la celebración del Día del Antiguo Caballero Legionario. Con este motivo, La Legión invita cada año a las hermandades de antiguos legionarios integradas en la Hermandad Nacional, así como a asociaciones vinculadas al Coordinador Nacional de Asociaciones relacionadas con La Legión, reforzando así el vínculo entre los veteranos y las unidades en activo.
El Combate de Edchera, un episodio clave de 1958
El Combate de Edchera tuvo lugar los días 13 y 14 de enero de 1958, durante las operaciones en el entonces Sahara español. La XIII Bandera, acantonada en El Aiún, recibió la orden de desplazarse a la zona de Edchera con la misión de realizar un reconocimiento y obtener información sobre el enemigo. Durante el movimiento, la columna fue sometida a un intenso fuego por parte de fuerzas enemigas desplegadas de forma organizada en el borde de la Saguia El Hamra.
Los legionarios intentaron una maniobra de envolvimiento que no pudo prosperar debido a la posición del enemigo, situado en un terreno de difícil batida. Ante el riesgo de quedar desbordada, la unidad recibió la orden de replegarse, sufriendo un elevado número de bajas, especialmente en su flanco norte.
Durante el repliegue de la 1ª Compañía, el brigada Fadrique Castromonte, jefe de la 3ª Sección, decidió permanecer en posición junto al caballero legionario Juan Maderal Oleaga, armado con un fusil ametrallador, para proteger la retirada del resto de la fuerza. Ambos fallecieron en el combate y fueron posteriormente condecorados con la Cruz Laureada de San Fernando, la máxima distinción militar española, por su comportamiento heroico. Su recuerdo constituye hoy uno de los pilares simbólicos de la identidad y tradición de La Legión.