Augusto Ferrer Dalmau y María Fidalgo Casares, su biógrafa y especialista en su obra
María Fidalgo, sobre Ferrer Dalmau: «Es el gran pintor español de historia militar de todos los tiempos»
Uno de los aspectos más fascinantes de la trayectoria de Ferrer Dalmau es haber logrado que la pintura histórica vuelva a ser relevante
La exposición «Imágenes de la Historia» dedicada a Augusto Ferrer Dalmau en la Sala de las Salesas de Valladolid, inaugurada hace apenas unos días ya ha superado todas las previsiones. Ferrer Dalmau abrió la muestra junto al alcalde, de la ciudad Jesús Julio Carnero, el Vicepresidente de la Fundación Ferrer-Dalmau: Ángel Soria Vaquerizo, el Director General: Alejandro Ferrer-Dalmau Socías y los Patronos: Francisco Álvarez Beleño y Lucas Molina, así como el director de Comunicación de Caja Rural de Zamora, Narciso Prieto, miembros de la Sociedad de Condueños, el comisario de la muestra César Enríquez y María Fidalgo Casares, su biógrafa y especialista en su obra.
El pintor en el acto se mostró visiblemente emocionado. «Pintar historia es una forma de honrarla, pero que la gente la haga suya, que se emocione y la viva, es el mayor reconocimiento que puede recibir un artista de mi género», declaró. Por su parte, desde el Ayuntamiento han subrayado que «Valladolid demuestra una vez más su capacidad para acoger propuestas culturales de primer nivel» y ha señalado la vinculación del artista con la ciudad en la que vivió unos años y en la que se formó como pintor ecuestre. «Sabíamos que Ferrer Dalmau tenía un público fiel y ya imaginábamos este nivel de respuesta», explica también el director de Ediciones Escultura Histórica, que enriquece la exposición con una excelsa colección de esculturas de bronce a la cera perdida, algunas de ellas basadas en bocetos y obras del artista, así como con dos espectaculares morriones de época, guiño claro a un artista que tanto se ha destacado en la pintura de los Tercios.
Augusto Ferrer Dalmau
Ferrer Dalmau se ha consolidado en la última década como el gran pintor de historia militar de nuestro país, pero para María Fidalgo Casares, su biógrafa y máxima especialista, la afirmación se queda corta. «Es el gran pintor español de historia militar de todos los tiempos», sostiene sin titubeos. Fidalgo es la voz –y la pluma– que mejor ha sabido interpretar artísticamente su obra. Doctora en Historia del Arte, y una de las especialistas más reconocidas en pintura histórica y de temática militar, con ella repasamos el lugar que ocupa Ferrer Dalmau en el arte español y el valor de esta exposición.
«Es un artista que ha hecho su carrera de forma independiente y al margen de los circuitos artísticos. Por ello, sus principales clientes son particulares, y sus obras están diseminadas por España, Europa y América. Es muy complicado poder reunir originales, y conseguir esta exposición de Valladolid ha sido toda una proeza. Aquí hay que destacar la labor del comisario César Manrique, que ha hecho un esfuerzo ímprobo junto al Ayuntamiento de Valladolid, la Fundación Municipal de Cultura, Caja Rural de Zamora y la propia Fundación Ferrer Dalmau. La exposición vallisoletana no solo ha reunido un número ingente de obras originales, sino que ha permitido observar in situ lienzos archiconocidos del artista que solo han podido verse impresas o a través de la red. Y hay mucha diferencia entre contemplarlas 'en directo'», añade Fidalgo.
Exposición de Augusto Ferrer Dalmau
También destaca que es muy llamativo que los visitantes expresen cuál es su cuadro favorito y que raramente coincidan, porque todas las obras tienen «algo especial». Señala que la que preside la muestra, «El Cardenal Cisneros en Orán», propiedad de los Condueños de Alcalá de Henares, impacta al espectador nada más entrar en la sala con una «sacudida de color» e inmersión en la Historia. Menciona «El Saludo» y «No me dejes solo»; el primero, el más emotivo sobre la Guardia Civil, y el segundo, una vertiente militar pocas veces pintada en la Benemérita. Subraya además la relevancia de «José I ante Cádiz», significativo en la Historia de España, con uniformes asesorados por Luis Sorando, así como la mediática Carga de Alcántara, de la que se muestra convencida de que ayudó a la concesión de la Laureada al Regimiento. Añade el cuadro del Cid, portada de Sidi, el inédito «Isabel la Católica en La Mota» y, para los amantes de las marinas, «El Malagueño».
'El Cardenal Cisneros en Orán' de Augusto Ferrer Dalmau
Fidalgo afirma que tampoco dejan indiferente los dos cuadros de América Hispánica: el de Alonso de Ojeda descubriendo Venezuela, con colores inimaginables, y «La Línea de la Gloria», sobre Los Trece de la Fama de Pizarro, que se expone por primera vez al público y que, aunque representa una escena muy tratada, se plasma con rigor histórico gracias a la asesoría de David Nievas. Sobre este último, señala que es especial para ella porque su análisis le valió el Premio de Obra Pía de Los Pizarro y que, al ser novedad, ha sido elegido para el cartel.
Considera que uno de los aspectos más fascinantes de la trayectoria de Ferrer Dalmau es haber logrado que la pintura histórica vuelva a ser relevante. Sus obras circulan masivamente en redes, «se convierten en iconos visuales e inspiran a ilustradores, recreadores, modelistas y divulgadores»; el público las reconoce, las comparte y las comenta, algo poco habitual en la pintura española contemporánea. Atribuye este fenómeno a su conexión con la memoria, la épica y la emoción, desde una honestidad absoluta y sin complejos, y afirma que es un patriota y no lo oculta.
Sobre el secreto de su éxito, sostiene que no es fácil copiar su fórmula: para pintar con solvencia una carga de caballería se necesita una técnica sobresaliente y un equilibrio entre rigor y sensibilidad que no se puede imitar. Cada detalle está documentado con precisión científica y, al mismo tiempo, hay una emoción narrativa que envuelve al espectador. No se limita a reproducir escenas, las revive. Destaca también su capacidad para componer, contextualizar en el espacio y dotar de organicidad a las figuras y a las atmósferas –la luz, el polvo, el movimiento– en un realismo que no cae en la frialdad documental ni en el hiperrealismo.
Exposición de Augusto Ferrer Dalmau
En cuanto a su proyección internacional, afirma que Ferrer Dalmau tiene «un lenguaje pictórico que trasciende fronteras» y que en Estados Unidos, Europa Central, Rusia o Hispanoamérica su pintura se recibe con enorme interés. Añade que su colaboración con instituciones y ejércitos de otros países ha reforzado esa presencia y que actualmente hay una exposición itinerante en Letonia que está batiendo récords de visitantes, además de una próxima obra para Estados Unidos.
Como historiadora del arte, explica que, aunque desde el primer momento atrajo a especialistas en Historia militar, se había pasado por alto su valor artístico. Señala que su obra solo puede entenderse desde una «tradición iconográfica» y desde su impacto en la cultura visual contemporánea, y que su labor consiste en situarlo en ese mapa y demostrar que su aportación es estructural, no transitoria. Tras años de investigación, asegura que no deja de sorprenderle y destaca el valor añadido de poder compartir su ascensión y conversión en fenómeno sociológico.
Finalmente, afirma que es un artista en «plena madurez», con una energía creativa que no se agota y que cada nuevo proyecto abre una línea de investigación. Considera que queda por contar cómo su obra seguirá influyendo en la difusión de la Historia y que, cuando falte, su taller continuará su legado. Señala que aún quedan muchos capítulos, héroes y soldados anónimos por pintar en la Historia de España y aconseja no perderse la exposición de Valladolid, abierta hasta el 8 de marzo, ya que será difícil repetir una muestra tan representativa como «Imágenes para la Historia».