La fragata ‘Almirante Juan de Borbón, buque de mando de la Agrupación Naval Permanente número 1 de la OTAN (SNMG1)Estado Mayor de la Defensa

Armada española

El rasgo distintivo que convierte a una fragata española en cuartel general flotante de la OTAN

La fragata Almirante Juan de Borbón, integrada en la Standing NATO Maritime Group 1 de la OTAN, continúa su despliegue como buque de mando de la agrupación naval aliada en el flanco norte. Desde esta posición, España ejerce el liderazgo táctico de una de las fuerzas navales permanentes de mayor disponibilidad de la Alianza.

¿Cómo llega esta fragata ha convertirse en un cuartel general flotante? La cuestión clave es que no es solo «la fragata que manda», sino que dispone de un sistema que permite que mande. En el caso de la Almirante Juan de Borbón, el detalle diferencial es que combina tres elementos poco visibles pero decisivos:

El sistema de combate AEGIS actúa como un «nodo» de mando. No solo sirve para defensa aérea. Su radar SPY-1 y su sistema de combate permiten fusionar información aérea y de superficie en tiempo real y compartirla con otras unidades. Eso convierte al buque en un centro de mando flotante, capaz de coordinar sensores y armas de varias marinas a la vez.

Fragata «Almirante Juan de Borbón» (F-102) de la Armada españolaArmada Española

Por otra parte, destacan los enlaces de datos tácticos. A través de redes como Link-11 y Link-16, la fragata puede intercambiar la misma imagen táctica con buques alemanes, franceses o aeronaves aliadas. Esto permite que todos «vean lo mismo al mismo tiempo».

Cuando España lidera la SNMG1, no solo navega la fragata: embarca un staff multinacional de planificación y control, que trabaja dentro del Centro de Información y Combate. Es, literalmente, un cuartel general OTAN sobre el mar. Por tanto, su verdadera capacidad no está solo en el moderno armamento del que dispone, sino en la capacidad de integrar sensores, datos y decisiones de varios países en segundos.

Buque de aprovisionamiento

Junto a la fragata opera el Buque de Aprovisionamiento en Combate Patiño, que garantiza la sostenibilidad logística del grupo naval mediante reabastecimientos en la mar de combustible, víveres y pertrechos. La presencia del Patiño multiplica la autonomía operativa de la agrupación, permitiendo mantener una presencia prolongada sin necesidad de escalas frecuentes en puerto.

El contingente se completa con la fragata alemana Sachsen, perteneciente a la clase F-124 y especializada también en defensa aérea de área, y la fragata francesa Commandant Blaison, que aporta capacidades de guerra antisubmarina y control del tráfico marítimo. La combinación de estos buques configura una fuerza equilibrada, preparada para operar en escenarios de alta intensidad y en misiones de presencia y vigilancia.

Durante el despliegue, las unidades desarrollan ejercicios avanzados de guerra antisubmarina, defensa aérea, guerra de superficie y maniobras tácticas complejas. Estos adiestramientos permiten validar procedimientos comunes, intercambiar lecciones aprendidas y consolidar la plena interoperabilidad entre marinas aliadas, un elemento esencial en el actual contexto estratégico.

La fuerza cuenta además con helicópteros embarcados aliados, entre los que destaca el SH-60B de la 10ª Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves de la Armada Española. Este helicóptero multipropósito amplía significativamente el radio de acción de la fragata, proporcionando capacidades de guerra antisubmarina, vigilancia marítima y apoyo a operaciones de interdicción.

Equipado con sensores de superficie y submarinos, sonar calable y sistemas de enlace de datos, el SH-60B permite detectar, identificar y seguir contactos a gran distancia del buque nodriza, aumentando la conciencia situacional del grupo naval. Su integración con los sistemas de combate de las fragatas aliadas es un ejemplo práctico del alto grado de coordinación alcanzado en el seno de la SNMG1.