El Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), General del Aire Francisco Braco Carbó, preside el acuerdo con GMV para instalar una antena para el seguimiento de satélitesGMV

Industria de defensa | GMV  El Ejército del Aire refuerza su escudo espacial con una nueva antena en Morón para seguimiento de satélites

La infraestructura, desarrollada por GMV, permitirá al Mando del Espacio reforzar el seguimiento pasivo de satélites en banda Ku y mejorar el conocimiento del dominio espacial

El Ejército del Aire y del Espacio ha suscrito un convenio con la tecnológica GMV para instalar una antena de seguimiento pasivo de satélites en la Base Aérea de Morón de la Frontera (Sevilla). El acuerdo, firmado en representación del Ministerio de Defensa, refuerza las capacidades nacionales de vigilancia espacial y consolida la colaboración público-privada en un ámbito considerado estratégico para la seguridad y la soberanía tecnológica.

La nueva infraestructura dará soporte directo al Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial (COVE), integrado en el Mando del Espacio (MESPA), y permitirá acceder a datos avanzados del sistema Focusear, una solución desarrollada íntegramente por GMV para el seguimiento automatizado y continuo de satélites en órbita geoestacionaria.

El acto de firma estuvo presidido por el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), el general del Aire Francisco Braco Carbó, y contó con la presencia del jefe del Mando del Espacio, el general de División Isaac Manuel Crespo Zaragoza, así como de otras autoridades militares y responsables de la compañía.

Durante su intervención, el JEMA subrayó que el dominio espacial ha adquirido una relevancia crítica tanto para las operaciones militares como para los servicios esenciales que recibe la sociedad. Señaló que la firma del convenio representa «un hito más para la consolidación de las capacidades nacionales de vigilancia espacial y conocimiento del dominio espacial». Según explicó, la nueva antena proporcionará al COVE «una nueva fuente de datos críticos sobre objetos espaciales» que mejorarán la conciencia situacional espacial de España.

El concepto de conocimiento y control de la situación espacial —similar al de vigilancia aérea o marítima, pero aplicado al entorno orbital— se ha convertido en una prioridad estratégica para las Fuerzas Armadas. Satélites de comunicaciones, navegación, observación de la Tierra o alerta temprana son hoy infraestructuras críticas cuya protección depende, en gran medida, de la capacidad de monitorizar el entorno en el que operan.

El papel del Mando del Espacio

El Mando del Espacio (MESPA), creado para centralizar las capacidades espaciales militares, es el órgano responsable de planificar, dirigir y coordinar las operaciones en este dominio. Bajo su estructura se integra el COVE, encargado del seguimiento y análisis de objetos espaciales, así como de la elaboración del cuadro operativo espacial nacional.

El sistema de Conocimiento y Control de la Situación Espacial (CCSE), recientemente entregado por GMV y basado en su software Ecosstm, constituye la columna vertebral tecnológica de esa capacidad. Con la incorporación de los datos procedentes de Focusear, el COVE ampliará sus fuentes de información y aumentará la precisión en el seguimiento de satélites en órbita geoestacionaria, situada a unos 36.000 kilómetros de la Tierra.

Esta órbita es especialmente sensible desde el punto de vista estratégico, ya que alberga satélites que permanecen fijos respecto a un punto del planeta y que resultan esenciales para telecomunicaciones, televisión, transmisión de datos gubernamentales y enlaces militares.

Una antena pasiva y sin emisiones

La infraestructura que se desplegará en Morón consiste en una antena parabólica de 2,7 metros de diámetro diseñada para la recepción pasiva de radiofrecuencia. A diferencia de los radares activos, no emite señales propias ni genera interferencias electromagnéticas, lo que garantiza un funcionamiento discreto y seguro.

El sistema Focusear permite el seguimiento automatizado y continuo de todos los satélites que emiten en Europa desde la órbita geoestacionaria en banda Ku, utilizada habitualmente para televisión satelital y comunicaciones. Mediante el análisis de las señales emitidas por los propios satélites, el sistema puede determinar su posición, estado operativo y posibles anomalías.

Desde GMV, su director general, Jesús B. Serrano, destacó que el convenio refuerza las capacidades soberanas nacionales en espacio y defensa. Según afirmó, la nueva antena permitirá que el COVE disponga de «datos avanzados y fiables de seguimiento pasivo de radiofrecuencia de satélites», complementando las fuentes actuales e incrementando la capacidad de conocimiento de la situación espacial y protección de los activos nacionales.

El acuerdo refleja la creciente importancia de la colaboración entre el sector público y la industria tecnológica nacional en áreas de alto valor estratégico. España participa en iniciativas europeas de vigilancia espacial como el EU SST (European Union Space Surveillance and Tracking), que integra capacidades de varios Estados miembros para compartir datos y alertas sobre riesgos en órbita. GMV proporciona datos tanto a sistemas civiles de vigilancia como a operadores de satélite, contribuyendo a la sostenibilidad del entorno orbital.

La instalación en Morón no solo incrementa la cobertura geográfica del sistema Focusear, sino que también fortalece la autonomía nacional en un contexto internacional marcado por la creciente congestión y competencia en el espacio. El número de satélites activos y de objetos en órbita no deja de aumentar, lo que eleva el riesgo de colisiones y de interferencias intencionadas o accidentales.

El refuerzo de la vigilancia espacial se enmarca en la estrategia nacional de defensa del dominio espacial, considerado junto a tierra, mar, aire y ciberespacio como uno de los ámbitos operativos clave. La capacidad de conocer en tiempo real qué ocurre en la órbita geoestacionaria resulta esencial para anticipar amenazas, proteger infraestructuras críticas y garantizar la libertad de acción.