Alumnos de la ACINF durante el ejercicio militar Hispania 2026Ejército de Tierra

Fuerzas Armadas  Mil alumnos del Ejército de Tierra se despliegan en combate de alta intensidad con fuego real

Cerca de un millón de militares, en su mayoría alumnos de las Academias de Infantería, Artillería y Aviación del Ejército de Tierra, han participado en el ejercicio Hispania 26, desarrollado entre el 22 y el 27 de abril en el Centro de Adiestramiento «Chinchilla» , en Albacete. El despliegue, según ha informado el Ejército de Tierra , ha contado además con el apoyo de personal de distintas unidades, en un despliegue que ha movilizado numerosos medios móviles y capacidades operativas.

El objetivo central del ejercicio ha sido reforzar la integración entre promociones de alumnos destinadas a convertirse en futuros oficiales y suboficiales, así como poner en práctica el ejercicio del mando en entornos complejos. Para ello, los participantes han aplicado procedimientos propios de sus respectivas especialidades, al tiempo que desarrollaban capacidades de liderazgo y ampliaban su formación interarmas.

Alumnos de la ACART durante maniobras en Hispania 2026Ejército de Tierra

El escenario planteado ha simulado un conflicto convencional de alta intensidad frente a un adversario tecnológicamente avanzado, un contexto que refleja las tendencias actuales en el contexto estratégico internacional. En este marco, los alumnos han debido enfrentarse a duras situaciones que combinaban maniobra, fuegos, coordinación aérea y toma de decisiones en tiempo real.

Ejercicio en dos fases

El ejercicio se ha estructurado en dos fases diferenciadas. En la primera, los participantes llevaron a cabo actividades de «cross training», orientadas a fomentar el conocimiento mutuo entre las distintas armas. Este intercambio ha permitido a los alumnos comprender mejor las capacidades y limitaciones de otras especialidades, un aspecto clave para la conducción de operaciones conjuntas.

Durante la segunda fase, el adiestramiento adquirió un carácter más operativo. Las unidades de Infantería se organizaron en torno a un Grupo Táctico, mientras que la Artillería constituyó un Grupo de Artillería Mixto. Este último integró una Unidad de Apoyo de Fuegos y una Unidad de Defensa Antiaérea, ambas con sus correspondientes puestos de mando y elementos de enlace, desplegados junto a las unidades de maniobra.

Las unidades de Infantería desarrollaron una amplia variedad de ejercicios, entre los que se incluyeron la defensa de zona, patrullas, escoltas de convoyes y combate en población. Estas actividades se completaron con múltiples ejercicios con fuego real, lo que incrementa el realismo y la exigencia del adiestramiento.

Por su parte, las unidades de Artillería practicaron los procedimientos de apoyo de fuegos y defensa antiaérea a nivel brigada, reforzando su capacidad para integrarse en operaciones complejas. En paralelo, los alumnos de Aviación participaron en la integración de medios aéreos, estableciendo estructuras de mando y control para coordinar el espacio aéreo compartido con las unidades terrestres.

Además de estas tareas, los medios aéreos asumieron misiones específicas dentro del ejercicio, como operaciones de reconocimiento y ataque, contribuyendo a generar un entorno operativo en el que se combinaban capacidades terrestres y aéreas.

El ejercicio Hispania 26 pone de relieve la importancia del adiestramiento conjunto en la formación de los futuros mandos del Ejército de Tierra. La integración de diferentes armas y especialidades, junto con la simulación de escenarios de alta intensidad, permite preparar a los alumnos para los desafíos operativos actuales, donde la coordinación, la flexibilidad y el liderazgo resultan determinantes.

El Centro de Adiestramiento «Chinchilla», uno de los principales campos de maniobras del Ejército de Tierra, ha vuelto a servir como escenario para este tipo de ejercicios de gran envergadura, que combinan instrucción, evaluación y desarrollo de capacidades en un entorno lo más cercano posible a la realidad del combate moderno.