Kitín Muñoz y Terencio Pérez se reunieron en Irak con el general Karim Aboud Al-Tamini, Jefe del Servicio Antiterrorista de Irak. En la foto les acompaña el coronel Theodore Unbenhagen, boina verde estadounidense
Entrevista con Kitín Muñoz y Terencio Pérez «No son relatos de Rambo»: Boinas verdes de los tres ejércitos y fuerzas iraquíes narran sus combates
Un libro inédito del veterano boina verde Kitín Muñoz y el comandante en la reserva Terencio Pérez desvela 35 relatos reales de combate de los boinas verdes españoles y fuerzas iraquíes contra Daesh
Combates cuerpo a cuerpo contra terroristas del Daesh, reconocimientos en poblados hostiles de las montañas afganas y extracciones críticas de personal en Irak son algunos de los episodios reales que se narran en el libro «Boinas Verdes españoles, misión Oriente Medio». El explorador y embajador de la Marca Ejército Kitín Muñoz y el comandante en la reserva Terencio Pérez están trabajando en un libro que, por sugerencia del Jefe de Estado Mayor de la Defensa, unifica por primera vez vivencias sobre el terreno contadas por sus protagonistas: militares pertenecientes a la Fuerza de Guerra Naval Especial, el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas, el Mando de Operaciones Especiales y testimonios inéditos del Servicio de Contraterrorismo iraquí. Una serie de 35 relatos sobre operaciones especiales que verá la luz en los próximos meses, sobre los que preguntamos a sus dos editores.
Kitín Muñoz presentó la maqueta del libro al Jemad Teodoro López Calderón
Kitín Muñoz junto a los Jefes de Estado Mayor de los dos Ejércitos y la Armada en la IV Jornada de Defensa de El Debate
—¿El libro es una continuidad del anterior?
—Kitín Muñoz (K. M.): Los boinas verdes de las Fuerzas Armadas españolas pertenecen a los tres ejércitos. Empezamos con el libro de MOE de Boinas Verdes de Tierra por una razón lógica: yo soy de la COE 31 de Alicante. Mi comandante Terencio Pérez ha sido mi instructor y me llamó para que colaborase en este proyecto. El almirante Teodoro López Calderón, JEMAD, me dijo: «Os sugiero que hagáis un libro de las tres unidades». Me pareció tan oportuno e importante... la idea brillante es de él y así nos pusimos inmediatamente en marcha.
—¿Qué descubrirá el lector en este libro?
—K. M.: Vamos a descubrir lo más importante: las tres unidades y como las tres unidades juntas son muy operativas, porque tienen dos cosas en común: la boina verde y España. El JEMAD nos envió a Irak, al comandante Terencio y a mí, para compartir experiencia in situ en zona de conflicto con las tres unidades que estaban en Irak. Allí pasamos unos días con ellos conviviendo. Antes del viaje, el JEME nos dio la autorización y fui a Jaca, a la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE). Pasé un entrenamiento durante una semana más o menos para prepararme para ir a Irak y nos fuimos. Cuando estás en el terreno allí en Irak, tan lejos de casa, lo ves: eran una familia. Yo hago una introducción, pero el libro son relatos y vivencias reales contados por los boinas verdes. Además, es el primer libro de este tipo que incluye relatos escalofriantes, en español y árabe, de las unidades de antiterrorismo de Irak, contado por ellos mismos. Aunque todavía está en maquetación, le hemos pedido al general Karim Aboud Al-Tamimi, director del Servicio de Contraterrorismo iraquí (ICTS) que nos hiciera un prólogo.
—Cada capítulo lo escriben militares con nombres de guerra como Espía, Killer, Mofeta, Indio, Martillo, Tapón, etc., hasta completar 35, ¿qué tipo de relatos les contaron?
—Terencio Pérez (T. P.): Todos los relatos están escritos por quienes los vivieron en primera persona, nosotros nos hemos limitado, en algunos casos, a reescribirlos, prepararlos y ordenarlos para su edición.
Entrenamiento de tiro de presión a los miembros del Servicio de Contraterrorismo iraquí (ICTS) a cargo de Magnesio, nombre guerrillero de un militar de la FGNE
—K. M: Los relatos están firmados por el nombre de guerra. No aparece el nombre de ellos. Son los relatos de ellos y operaciones reales muy importantes que ha habido en Irak y en Afganistán también.
—T. P.: En todos ellos nos cuentan sus vivencias cuando han caído en emboscadas, cuando hacen el reconocimiento en un poblado de las montañas afganas, cuando un helicóptero se precipita y cae a tierra con personal e inmediatamente se ven rodeados por islamistas y lo pasan realmente mal para sobrevivir, cuando colaboran con fuerzas iraquíes en la preparación de operaciones contra el Daesh, la actuación de francotiradores españoles en alguna operación, la instrucción a tropas especiales iraquíes, también los hay de sentimientos, sensaciones y recuerdos de sus vivencias cuando hicieron su «mili» en los Boinas Verdes, haciendo hincapié en los valores que adquirieron durante ese periodo. No son relatos de Rambo, son historias vividas donde cuentan lo sucedido con sus miedos y sudores fríos.
—K. M.: Hay relatos impresionantes de EZAPAC que van a llamar la atención, también de Fuerza de Guerra Especial sobre situaciones que acaban de ocurrir en Irak hace pocos meses y, por supuesto, del MOE.
—Los militares rigen su vida por unos valores muy concretos sean de tierra, mar o aire, pero ¿qué valores destacarían en estas unidades especiales?
—K. M.: Yo creo que lo más bonito que he visto es que tienen un padre o una madre común que es la boina verde. Les une ya sea uno de Alcantarilla de EZAPAC, otro de Cartagena de la FGNE, u otro de Alicante del MOE, que son unidades completamente distintas pero complementarias. Lo que destacaría es ese espíritu de Boina Verde que les une. Es como una gran familia, que es la familia Boina Verde.
Miembros de la FGNE, acompañados por Kitín Muñoz y Terencio Pérez, a bordo de un VAMTAC se preparan para una serie de ejercicios de adiestramiento
—¿Cómo les valoran los iraquíes?
—K. M. y T. P.: Impresionante. ¿Por qué le pedí yo a Al-Tamimi que hiciera un prólogo? Porque es impresionante el alto nivel de respeto y de admiración que tienen por las unidades especiales españolas.
—Ustedes estuvieron allí viendo cómo trabajan esas fuerzas iraquíes a las que entrenan nuestras unidades. ¿Se nota la presencia de España en la formación?
—K. M.: Muchísimo. Se les nota y mucho y además con mucha entrega. Me lo contaba el jefe de la unidad que era de Fuerza de Guerra Naval Especial. Los españoles se integran siempre con las tropas de otras naciones. El español tiene algo muy importante. Me lo contaba mi padre en Rusia lo bien que se llevaban los españoles con los rusos. Yo lo he vivido en el Sáhara, con las tropas nómadas, de verdad hay un hermanamiento. Es algo que lleva innato el carácter español.
Un CH47 Chinook transportó a través de la cordillera de Makhmur al explorador Kitín Muñoz y al comandante Terencio desde Bagdad a Erbil 4
—¿Cómo creen que estas unidades han afrontado el repliegue que se ha hecho en Irak?
—K. M y T. P.: Como buenos soldados ellos quieren estar en primera línea. Creo que no es una cosa fácil de asimilar. Pero las cosas van y vienen, yo creo que retornarán si quieren, pero lo que puedo decir es que estoy más que seguro de que cumplieron con su deber de forma impecable.
—Seguro que se puede entender leyendo el libro, ¿cuál de todas las historias les llamó más la atención?
—K. M y T. P.: Aunque son unidades distintas, cuando escriben, escriben con la boina verde. Vas a encontrar un espíritu muy similar que es el espíritu de servir a España como boinas verdes. Los relatos son distintos en operatividad, pero tienen un hilo común que es eso y es también la escuela de Jaca, que es la madre de todos los boinas verdes. Luego hay también algunos relatos que ponen la piel de gallina de las tropas de operaciones especiales antiterroristas iraquíes escritos por ellos mismos. Hay un relato que nos cuenta uno en primera persona, está escrito en árabe y en español. Es impresionante. Ese militar ha tenido como 45 enfrentamientos a vida o muerte en Irak luchando contra los terroristas. Es espectacular. Todos los relatos son increíbles, y siempre hay alguno que te atrae o te hace pensar más que otros, pero yo sería incapaz de señalar uno porque todos tienen algo y estoy seguro de no coincidir contigo y seguramente cada lector marque su preferido en rojo.