Policía aérea española F-18 de la base aérea de Šiauliai, LituaniaNATO Air Command

Ejército del Aire y del Espacio  Caza de combate F-18 Hornet: cuatro décadas como pilar de la defensa aérea española

El McDonnell Douglas EF-18 Hornet, designado C-15 en el Ejército del Aire y del Espacio, constituye uno de los sistemas de armas más importantes de la historia de la aviación militar española. Concebido como un caza polivalente capaz de desarrollar con la misma eficacia misiones aire-aire y aire-superficie, el Hornet ha sido durante casi cuatro décadas el principal garante de la defensa aérea nacional y uno de los grandes protagonistas de las operaciones internacionales en las que ha participado España.

El avión, desarrollado por la compañía estadounidense McDonnell Douglas, realizó su primer vuelo el 18 de noviembre de 1978. Tras un largo proceso de evaluación técnica y operativa, España decidió en mayo de 1983 adquirir este modelo frente a otras alternativas del mercado internacional. La compra incluyó 72 aeronaves, de las cuales 60 correspondían a la versión monoplaza F/A-18A y 12 a la variante biplaza F/A-18B, destinadas principalmente a la formación de pilotos y al adiestramiento operativo. Aquella decisión marcó un hito para el Ejército del Aire, ya que fue la primera vez que pudo desarrollar un programa completo de evaluación comparativa y selección de un cazabombardero sin que la adquisición estuviera condicionada por acuerdos políticos o tratados internacionales, sino exclusivamente por criterios técnicos y operativos.

Aquí os dejamos una foto del imponente #F18 lanzando bengalasMinisterio de Defensa

Los primeros EF-18 llegaron a la Base Aérea de Zaragoza en julio de 1986 para incorporarse al Ala 15, iniciando así su entrada en servicio en España. Poco después comenzaron a reemplazar a los veteranos F-4C Phantom II del Ala 12, iniciando una profunda modernización de la aviación de combate española que situó al Ejército del Aire entre las fuerzas aéreas más avanzadas de Europa.

El EF-18 fue diseñado como un auténtico avión multifunción, tal y como reflejan los datos técnicos reseñados por el Ejército del Aire y del Espacio. Con una longitud de 17,07 metros, una envergadura de 11,43 metros y una altura de 4,67 metros, presenta unas dimensiones equilibradas que favorecen tanto la maniobrabilidad como la capacidad de transporte de armamento. Su peso en vacío es de 12.701 kilogramos, mientras que el peso máximo al despegue alcanza los 25.400 kilogramos, lo que le permite operar con una elevada carga de combustible y armamento.

La planta motriz está formada por dos motores turbofán General Electric F404, que proporcionan la potencia necesaria para alcanzar una velocidad máxima de Mach 1,8, operar hasta un techo de 15.240 metros y desarrollar misiones tácticas con un radio de acción de aproximadamente 780 kilómetros, ampliable hasta unos 3.700 kilómetros en configuración ferry. Además, el avión dispone de capacidad de reabastecimiento en vuelo, una característica que multiplica significativamente su autonomía y flexibilidad operativa durante despliegues de larga duración.

Dos cazas F-18 del Ejército del Aire en vuelo en Gran CanariaEjercito del Aire

En el apartado de armamento, el EF-18 dispone de un cañón interno M61 Vulcan de 20 milímetros y puede emplear misiles aire-aire AIM-7 Sparrow y AIM-9 Sidewinder, además de transportar hasta 7.700 kilogramos de cargas externas, entre bombas, misiles, depósitos suplementarios y otros equipos específicos para cada misión. Esta versatilidad le ha permitido ejecutar con gran eficacia tareas de superioridad aérea, interceptación, ataque al suelo, apoyo aéreo cercano, interdicción, reconocimiento táctico y supresión de defensas antiaéreas enemigas.

Su elevada capacidad de evolución tecnológica ha permitido mantener al EF-18 plenamente operativo durante décadas mediante sucesivos programas de modernización, convirtiéndolo en un sistema de armas extraordinariamente flexible y con un alto índice de disponibilidad. Sin llegar a la especialización de otros cazas diseñados para cometidos muy concretos, el Hornet ha demostrado un reconocido equilibrio entre prestaciones, capacidad de supervivencia y polivalencia, lo que explica su prolongada permanencia en servicio.

Operaciones de la OTAN

La experiencia operativa del EF-18 adquirió una dimensión internacional a partir de 1994 con el despliegue del Destacamento Ícaro en la base italiana de Aviano, desde donde los cazas españoles participaron en las operaciones de la OTAN Deny Flight, Deliberate Force y Allied Force entre 1994 y 2002. Aquellas misiones supusieron las primeras acciones de combate del Ejército del Aire desde la campaña de Ifni-Sáhara de 1958 y consolidaron la capacidad expedicionaria de España dentro de la Alianza Atlántica. La actuación de sus tripulaciones fue reconocida con la concesión colectiva de la Medalla Aérea al Destacamento Ícaro.

Con el objetivo de mantener sus capacidades operativas y sustituir parcialmente las bajas producidas por el paso del tiempo, España adquirió posteriormente un lote adicional de F/A-18 excedentes procedentes de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Tras un proceso de adaptación y revisión en la Base Aérea de Morón, estas aeronaves fueron destinadas al Ala 46, en la Base Aérea de Gando, desde donde asumieron durante años la misión permanente de defensa aérea del archipiélago canario.

La última gran etapa en la historia del EF-18 comenzó el 26 de junio de 2026, cuando el Ejército del Aire y del Espacio incorporó ocho Eurofighter Typhoon a la Base Aérea de Gando. Con esta decisión culminó la sustitución de los seis EF-18 que permanecían operativos en Canarias y se formalizó la integración del Eurofighter como sistema de armas del Ala 46. Gando se convirtió así en la tercera base operativa española equipada con este caza europeo, junto al Ala 11, en Morón de la Frontera, y el Ala 14, en Albacete.

McDonnell Douglas EF-18 Hornet del Ejército del Aire y del EspacioEjército del Aire y del Espacio

Los seis EF-18 que habían garantizado durante años la defensa aérea de Canarias fueron trasladados a la Base Aérea de Zaragoza, donde está prevista su baja definitiva del servicio. Durante el acto de incorporación del Eurofighter, el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, general del aire Francisco Braco Carbó, subrayó que la modernización constituye un proceso permanente y afirmó que «no podemos quedarnos anclados en lo que tenemos, tenemos que seguir progresando y prosperando y moviéndonos hacia adelante». Asimismo, destacó que las aeronaves evolucionan de forma constante mediante nuevas incorporaciones tecnológicas y que el objetivo de la Fuerza Aérea es disponer siempre de los sistemas más avanzados para garantizar la defensa del espacio aéreo nacional.

Aunque el Eurofighter está llamado a asumir progresivamente todas sus funciones, el EF-18 deja tras de sí un legado difícilmente igualable. Durante casi cuarenta años ha constituido el principal caza de combate del Ejército del Aire y del Espacio, ha participado en operaciones reales de la OTAN, ha protegido el espacio aéreo español y ha demostrado una extraordinaria capacidad de adaptación a los nuevos escenarios estratégicos, consolidándose como uno de los aviones más emblemáticos de la historia militar española.