El S-81 ‘Isaac Peral’ y el S-82 ‘Narciso Monturiol’ salen a la mar juntos por primera vezArmada

Armada  El comandante del S-81 elogia las «capacidades mejoradas de obtención de inteligencia» del submarino

La reciente navegación simultánea del S-81 Isaac Peral y del S-82 Narciso Monturiol representa uno de los momentos más significativos de la renovación del Arma Submarina española. Por primera vez, dos unidades de la nueva clase S-80 se encuentran en la mar al mismo tiempo, aunque en fases diferentes de su incorporación a la estructura operativa de la Armada.

El S-81 se encuentra ya en una fase de empleo y adiestramiento de su dotación, mientras que el S-82 continúa desarrollando su programa de pruebas de mar antes de su entrega. La situación permite visualizar la transición entre la primera unidad de la serie, que ya ha comenzado a integrarse en operaciones nacionales y aliadas, y el segundo submarino, que avanza hacia su incorporación a la Flotilla de Submarinos.

El S-81 ‘Isaac Peral’, en adiestramiento, y el S-82 ‘Narciso Monturiol’, en pruebas de mar, navegan simultáneamente frente a CartagenaArmada

El capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle, comandante del S-81 Isaac Peral, resume una de las principales diferencias respecto a los submarinos de la generación anterior en el ámbito de la información. El comandante señala que el submarino aporta «capacidades mejoradas de obtención de inteligencia respecto a la serie anterior», a las que se suman equipos tecnológicos que permiten a la unidad «cooperar con otras unidades a mayor distancia y con mayor precisión en la información».

La afirmación sitúa una de las claves del programa S-80 no solo en las características físicas de la plataforma, sino también en su capacidad para obtener, procesar y compartir información durante una operación. En un entorno naval en el que la localización de las unidades, la obtención de información y la coordinación entre diferentes plataformas resultan determinantes, el submarino adquiere una función que va más allá de la actuación aislada bajo el agua.

La capacidad de operar de manera discreta constituye precisamente uno de los elementos esenciales del empleo submarino. Un submarino puede desarrollar misiones de vigilancia, reconocimiento y obtención de información manteniendo un elevado grado de discreción, lo que permite a la fuerza naval disponer de una herramienta para conocer el entorno marítimo sin revelar con facilidad su posición.

En el caso del Isaac Peral, esta capacidad se combina con unos sistemas concebidos para trabajar dentro de una fuerza naval más amplia. La referencia de su comandante a la posibilidad de cooperar a mayor distancia apunta a una de las características que diferencian al S-80: su integración en redes de información y su capacidad para intercambiar datos con otras unidades.

Experiencia acumulada

El resultado es un submarino pensado para actuar como un sensor avanzado dentro de una operación naval, proporcionando información que puede contribuir a la toma de decisiones y a la coordinación de otras plataformas.

La experiencia acumulada por el S-81 desde su entrega a la Armada permite, además, observar esa capacidad fuera del entorno de pruebas. El Isaac Peral fue entregado oficialmente en noviembre de 2023 y se convirtió en la primera unidad de la nueva serie S-80 en incorporarse a la Armada.

Su evolución ha incluido ya la participación en escenarios operativos internacionales. En noviembre de 2025 realizó su primer despliegue en la operación Sea Guardian de la OTAN, con 46 días de navegación, unas 840 horas de inmersión y más de 5.050 millas náuticas recorridas.

La experiencia supuso un paso relevante en la progresiva integración del submarino en el entorno operativo aliado. El S-81 volvió a participar posteriormente en una actividad de integración con fuerzas de la OTAN durante el mes de febrero de 2026, dentro de la operación Noble Shield.

El programa S-80 está suponiendo una renovación profunda de la capacidad submarina española

Estos despliegues permiten trasladar el programa S-80 desde el terreno de la incorporación tecnológica al de la utilización de sus capacidades en escenarios multinacionales. La participación en operaciones y ejercicios aliados exige que la unidad pueda comunicarse, intercambiar información y coordinar su actividad con otros medios navales, precisamente uno de los aspectos destacados por el comandante del submarino.

Mientras el S-81 acumula experiencia, el S-82 Narciso Monturiol se encuentra en una etapa diferente. La segunda unidad de la serie inició sus pruebas de mar a finales de junio y durante julio completó varios hitos de su programa de evaluación, entre ellos su primera inmersión estática en aguas próximas a la Base Naval de La Algameca, en Cartagena.

Las pruebas de mar constituyen una fase fundamental antes de la entrega de un submarino. Durante este proceso se comprueba el comportamiento de la plataforma y el funcionamiento de sus diferentes sistemas en condiciones reales de navegación. El objetivo es verificar progresivamente las capacidades de la unidad antes de su incorporación a la Armada.

Por primera vez, dos submarinos de la nueva generación S-80 han navegado simultáneamenteArmada

La presencia conjunta de los dos submarinos permite, por tanto, contemplar dos etapas distintas del mismo programa. El S-81 representa la primera experiencia operativa de la nueva clase, mientras que el S-82 avanza en el proceso que deberá conducirlo hasta su entrega.

El programa S-80 está suponiendo una renovación profunda de la capacidad submarina española. No se trata únicamente de sustituir los submarinos de la anterior serie, sino de introducir una plataforma diseñada alrededor de nuevas capacidades de obtención de información, vigilancia y reconocimiento, cooperación con otras unidades y empleo en operaciones navales.

El salto tecnológico también tiene una dimensión industrial. España ha desarrollado una capacidad nacional para diseñar y construir submarinos convencionales avanzados, un ámbito que concentra algunas de las tecnologías más complejas de la construcción naval militar.