La Guardia Civil ha enviado a las Islas Chafarinas a la patrullera ‘Río Guadiana’, perteneciente al Servicio Marítimo de la Guardia Civil (SEMAR)
La Guardia Civil envía una patrullera a las Islas Chafarinas para cortar intentos de acceso desde Marruecos
La Guardia Civil ha reforzado la vigilancia marítima de las Islas Chafarinas con el despliegue de la patrullera Río Guadiana, del Servicio Marítimo de la Guardia Civil (SEMAR), que se incorporó anoche al dispositivo de seguridad establecido en el archipiélago.
La llegada de esta embarcación supone un incremento de los medios disponibles para controlar las aguas próximas a las islas y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles intentos de acceso irregular por vía marítima, según ha informado la Delegación del Gobierno en Melilla.
El despliegue adquiere especial relevancia por la necesidad de mantener una vigilancia permanente sobre los accesos marítimos al archipiélago en un contexto de máximo riesgo. La Río Guadiana permitirá reforzar las labores que ya desarrolla la Guardia Civil y ampliar su capacidad para intervenir ante situaciones que puedan producirse en las aguas próximas a las Chafarinas.
Las actuaciones que lo requieran se desarrollarán en coordinación y colaboración con la Gendarmería Real Marroquí, dentro de los mecanismos de cooperación existentes entre España y Marruecos. El refuerzo de la presencia marítima española se suma así al dispositivo de seguridad desplegado en las islas, con el objetivo de prevenir entradas irregulares y garantizar la vigilancia de un espacio estratégico situado frente a la costa norteafricana.
Una patrullera de 25 metros
La Río Guadiana es una patrullera de altura del Servicio Marítimo de la Guardia Civil que entró en servicio en 2006. Tiene una eslora de 25 metros y capacidad para diez tripulantes. La embarcación dispone de medios específicos de navegación, comunicaciones e intervención marítima, además de una embarcación auxiliar semirrígida tipo RIB capaz de alcanzar velocidades próximas a los 30 nudos.
Su sistema de propulsión está compuesto por dos hidrojets Hamilton accionados por dos motores Caterpillar de 1.400 caballos de potencia cada uno, a los que se añade un motor adicional de 800 CV. La patrullera puede alcanzar aproximadamente los 30 nudos y cuenta con una autonomía de unas 680 millas náuticas.
Entre sus capacidades figuran las labores de inspección y vigilancia marítima propias de la Guardia Civil, así como actuaciones relacionadas con la inspección. También dispone de un pañol de buceo.