F-18 y Eurofighter españolas son piezas claves en la Policía aérea del Báltico
Fuerzas Armadas El avispero del Báltico: España refuerza el flanco este de la OTAN con más de 1.500 militares
«La situación de seguridad se ha deteriorado aún más. Rusia ha intensificado el uso del sabotaje y de ciberataques destructivos, y está atacando objetivos en Europa con drones. La guerra híbrida se está intensificando». Así comienza una nota publicada por el FE, el servicio de Inteligencia de Defensa de Dinamarca. La inteligencia danesa advierte que existe un riesgo bajo pero creciente de que Rusia lance un ataque militar limitado contra uno o varios países de la OTAN fronterizos en los próximos meses, con el objetivo de sembrar la división en la alianza y desviar recursos destinados a Ucrania, mediante operaciones de falsa bandera, ataques aislados con armas de largo alcance o despliegues menores de tropas sin insignias nacionales. No obstante, se destaca que una invasión a gran escala sigue siendo altamente improbable en el corto plazo y requeriría al menos seis meses de preparativos visibles.
En esta misma línea, la Inteligencia de la República Checa (BIS), Suecia e Italia, así como las evaluaciones de Polonia y Letonia, coinciden en que Rusia prepara un salto cualitativo en sus operaciones. En un escenario de alta tensión, la región del Báltico se ha convertido en un avispero. Las Fuerzas Armadas españolas mantienen una presencia fundamental y permanente con el objetivo de contribuir a mantener la seguridad de la zona.
Efectivamente, España mantiene durante 2026 una participación destacada en el dispositivo de la OTAN destinado a reforzar el flanco este de la Alianza. Las Fuerzas Armadas españolas aportan unidades terrestres a los grupos multinacionales desplegados en Letonia, Eslovaquia y Rumanía, al tiempo que participan en las misiones de Policía Aérea y defensa del espacio aéreo integradas en la operación Persistent Effort. A este dispositivo se suma la contribución española a las Agrupaciones Navales Permanentes de la OTAN.
El Consejo de Ministros aprobó el 23 de diciembre de 2025 la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2026 de la participación de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil en las operaciones en el exterior. El Ministerio de Defensa planteó para este año un esfuerzo similar al de 2025, aunque con ajustes numéricos derivados de la evolución de las misiones y de los compromisos y rotaciones acordados por la OTAN y la Unión Europea. El Estado Mayor de la Defensa señala que España participa en 17 misiones en el exterior durante 2026, con una media de unos 3.000 militares desplegados en cuatro continentes. Dentro de la contribución a la OTAN, el refuerzo del flanco este constituye uno de los principales esfuerzos operativos, junto con las fuerzas aéreas y navales. Las Fuerzas Armadas mantienen simultáneamente fuerzas mecanizadas y acorazadas, unidades de Infantería de Marina, defensa antiaérea, medios de vigilancia y control del espacio aéreo, cazas de combate y elementos integrados en las estructuras de mando de la OTAN.
Letonia: carros Leopardo y vehículos Pizarro
Letonia constituye uno de los principales puntos de presencia terrestre española en el este de Europa. España participa desde 2017 en esta misión, integrada actualmente en el modelo de fuerzas terrestres de la OTAN para el flanco este. La aportación española se articula mediante un subgrupo táctico mecanizado, una unidad de zapadores, puestos en los órganos de mando del Battlegroup y de la Brigada Multinacional, además de elementos de apoyo nacional y logístico. El contingente ronda actualmente los 600 militares, según el Estado Mayor de la Defensa. Entre los principales sistemas aportados figuran los carros de combate Leopardo 2E y los vehículos de combate de infantería Pizarro.
Un Leopard 2E español abre fuego en la competición de carros de combate en la base de Adazi (Letonia)
El dispositivo español fue relevado en junio de 2026, cuando la decimonovena rotación asumió oficialmente sus cometidos en Adazi y Lielvarde. El relevo permitió dar continuidad a la contribución española a las tareas de disuasión y defensa colectiva de la Alianza. España mantiene además en Lielvarde una capacidad de defensa antiaérea basada en el sistema NASAMS. La presencia española en Letonia incorpora así capacidades terrestres, de protección de fuerza y de defensa aérea.
Eslovaquia: España asume el liderazgo multinacional
Eslovaquia constituye el segundo gran eje terrestre de la contribución española. Las Fuerzas Armadas comenzaron su despliegue progresivo en enero de 2024 y España asumió desde julio de ese año el liderazgo del Battlegroup multinacional desplegado en el país. En 2026 este compromiso se ha integrado en el nuevo modelo de fuerzas de la OTAN y ha evolucionado hacia una capacidad de nivel brigada. El Ministerio de Defensa cifra en 820 los militares españoles previstos para esta misión durante 2026. España ejerce como nación marco y coordina las aportaciones de Eslovaquia, Eslovenia, Portugal y República Checa, además de otras capacidades multinacionales integradas en el dispositivo.
La Brigada Multinacional de Eslovaquia ha desarrollado durante este año ejercicios destinados a comprobar su capacidad para escalar desde el nivel de Battlegroup hasta el de brigada multinacional. En junio, el ejercicio Strong Lineage 26 integró bajo un mando español capacidades de España, Portugal, República Checa, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia y Turquía.
La Brigada Multinacional de la OTAN en Eslovaquia, bajo liderazgo español, culminó con éxito la operación Strong Lineage 26, principal actividad de validación orientada a certificar la capacidad de escalada de Battle Group a Brigada
La actividad española en Eslovaquia incluye además capacidades de coordinación entre las fuerzas terrestres y los medios aéreos. En septiembre, equipos españoles de controladores de ataque terminal conjunto (JTAC) desplegados en Eslovaquia y Letonia participaron en el ejercicio multinacional Furious Wolf, orientado a mejorar la integración del apoyo aéreo con las operaciones terrestres.
Rumanía: Infantería de Marina y defensa aérea
España mantiene también una presencia terrestre en Rumanía, donde comenzó a desplegar personal y capacidades en octubre de 2024, en la localidad de Cincu. La aportación española se integra en un Battlegroup multinacional de la OTAN liderado por Francia. La Brigada de Infantería de Marina Tercio de Armada aporta un subgrupo táctico mecanizado compuesto por más de 200 militares y cerca de 40 vehículos. Entre los principales medios figuran los VCI Mowag Piranha y los vehículos de alta movilidad táctica URO VAMTAC ST5, equipados con misiles contracarro Spike, ametralladoras pesadas y morteros de 81 milímetros. España aporta asimismo capacidades logísticas mediante camiones IVECO, VEMPAR y un destacamento sanitario.
Militares españoles de Infantería de Marina FIMAR_RIV desplegados en Rumanía realizan un ejercicio de tiro real con mortero embarcado sobre un vehículo de alta movilidad táctica (VAMTAC)
En el conjunto del dispositivo terrestre del flanco este, la infografía oficial del Ministerio de Defensa sitúa para 2026 una contribución de 542 militares en Letonia, 206 en Rumanía y 820 en Eslovaquia, además de los medios terrestres desplegados en estos tres países.
Policía Aérea y vigilancia del espacio aéreo
El esfuerzo terrestre se complementa con la participación española en Persistent Effort, que agrupa las misiones de Policía Aérea y defensa del espacio aéreo de la OTAN. En Rumanía, el Ejército del Aire y del Espacio mantiene el Destacamento Aéreo Táctico Paznic, integrado en la Policía Aérea Reforzada de la Alianza. En julio de 2026, el Ala 12 asumió la misión con cazas F-18 y, por primera vez en este despliegue, helicópteros NH90. Cerca de 200 personas participan en el dispositivo, cuya misión es contribuir a garantizar la seguridad del espacio aéreo en el flanco este.
El destacamento Paznic opera con siete cazas F-18 del Ala 12
El despliegue aéreo español en Rumanía se complementa con capacidades de vigilancia y control. Defensa señala también la presencia de un radar del Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA), con alrededor de 40 militares dedicados al mantenimiento y funcionamiento del sistema.
España participa asimismo periódicamente en la Policía Aérea del Báltico, misión que mantiene desde 2004. Los contingentes españoles han empleado F-18 y Eurofighter Typhoon y cuentan con personal especializado para garantizar las tareas de mantenimiento, logística, vigilancia y control de los destacamentos. La contribución española al flanco oriental se extiende, además, a Islandia, donde España comenzó su participación en la misión de Policía Aérea el 28 de julio de 2025 con seis aviones de combate y un contingente de aproximadamente 122 militares desplegados en Keflavik.
Un eurofighter español del destacamento Vilkas sale del refugio en Lituania tras ser activado por una incursión de drones en Polonia
El dispositivo español se completa con la participación en las fuerzas navales permanentes de la OTAN, las SNMG y SNMCMG, que permiten mantener una presencia marítima aliada en diferentes áreas de responsabilidad. En 2026 España asumió además el mando de la fuerza naval de la OTAN encargada de vigilar el Atlántico Norte, dentro del Despliegue Atlántico 26, con el Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad español al frente de una fuerza multinacional.