Comandos Meiktila abordan un U-Boat frente a la costa norte de Escocia durante el ejercicio Strike Warrior 26

Comandos Meiktila abordan un U-Boat frente a la costa norte de Escocia durante el ejercicio Strike Warrior 26Royal Navy / LPhot Hutchins

Despliegue Strike Warrior 26  La espectacular infiltración de boinas verdes británicos desde un submarino alemán en Escocia

Comandos británicos han emergido de las profundidades del Atlántico Norte a bordo de un submarino de ataque alemán para participar en una operación desarrollada durante el ejercicio Strike Warrior, la mayor prueba conjunta de las distintas ramas de la Fuerza de Comandos del Reino Unido en los últimos 15 años, según ha informado la Royal Navy.

Boinas Verdes británicas desembarcaron en Cabo Wrath, el punto más noroccidental de la Gran Bretaña continental, después de aproximarse a la costa a bordo del submarino alemán. La operación forma parte del ejercicio, que reúne por primera vez desde la guerra de Afganistán a todos los elementos especializados de la formación de comandos de élite británica. La Batería de Observación Avanzada de Comandos 148 (Meiktila) llevó a cabo un Perfil de Misión Completo (FMP), integrando un submarino de la Armada alemana y un buque de guerra portugués durante el ejercicio

Strike Warrior 26. El ejercicio se diseñó para ensayar un enlace submarino y desarrollar la integración marítima de la Batería, incluyendo simulacros de embarque y desembarque con las embarcaciones de la 148. Posteriormente, la fuerza realizó una infiltración submarina y una inserción discreta de pequeñas embarcaciones hacia la zona objetivo. EI ejercicio culminó con el establecimiento de un Puesto de Observación (OP), desde el cual el equipo coordinó fuego naval de superficie real desde el buque de guerra portugués, lo que resultó en un enfrentamiento y una extracción exitosos, siempre según la Royal Navy.

La Batería 148 asegura una playa remata en Cabo Wrath

La Batería 148 asegura una playa remata en Cabo WrathRoyal Navy / LPhot Hutchins

Más de 2.000 militares de seis países —Reino Unido, Países Bajos, Canadá, Alemania, Noruega y Estados Unidos— participan en Strike Warrior. Las fuerzas desplegadas operan en distintas zonas de Escocia, incluidas las Islas Occidentales, los Accesos Noroccidentales, Galloway, la región de Borders y el Mar del Norte. El entrenamiento está dirigido por los comandos británicos y tiene como objetivo ensayar operaciones aliadas de respuesta a crisis en la región del Alto Norte y el Atlántico Norte. Durante una de las operaciones, militares de la 148.ª Batería de Observación Avanzada de Comandos, integrada por personal especializado de la Armada y el Ejército británicos, se infiltraron desde el mar utilizando botes inflables de asalto.

Un comando británico de fuerzas especiales realizó una infiltración submarina y una inserción discreta de pequeñas embarcaciones hacia la zona objetivo

Un comando británico de fuerzas especiales realizó una infiltración submarina y una inserción discreta de pequeñas embarcaciones hacia la zona objetivoRoyal Navy

Los comandos establecieron un puesto de observación en los acantilados de Cabo Wrath desde el que pudieron localizar objetivos y dirigir el fuego naval contra posiciones consideradas enemigas. La unidad está especializada en misiones de reconocimiento y en la dirección de fuego naval desde posiciones situadas detrás de las líneas enemigas. En esta ocasión, los comandos británicos coordinaron sus acciones con fuerzas navales de tres países aliados.

El submarino alemán se encargó de identificar los objetivos. Los comandos desembarcaron discretamente en la costa y establecieron el puesto de observación, mientras que el buque de guerra portugués NRP Dom Francisco de Almeida concentró su potencia de fuego sobre las posiciones señaladas desde tierra.

El oficial de operaciones de la 148.ª Batería, cuya identidad no ha sido revelada por razones operativas, destacó la complejidad de la misión y la coordinación entre las distintas capacidades. «Este nivel de complejidad y coordinación de recursos operativos no se había alcanzado en la 148.ª Batería en casi 30 años», afirmó. El militar explicó que el objetivo era demostrar ante los socios de la Fuerza de Comandos del Reino Unido, el conjunto de la Defensa británica y la comunidad de Fuerzas de Operaciones Especiales de la OTAN las capacidades disponibles para afrontar futuras amenazas. «Nuestro enfoque está en el combate, y estamos preparados para emplear recursos especializados para realizar fuego y ataque multidominio», añadió.

La operación puso a prueba la capacidad de integrar diferentes medios aliados en una misma acción: un submarino alemán para la identificación de objetivos, comandos británicos para el reconocimiento y la dirección del fuego desde tierra y un buque portugués para ejecutar el ataque naval. La 148.ª Batería ya había participado anteriormente en Strike Warrior en otras misiones de apoyo al fuego naval. Durante el ejercicio controló el fuego de buques pertenecientes al Grupo Marítimo Permanente Uno de la OTAN, el principal grupo de trabajo marítimo permanente de la Alianza en aguas del norte de Europa.

El submarino proporcionó apoyo de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR) para identificar y desarrollar el objetivo, antes del desembarco táctico

El submarino proporcionó apoyo de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR) para identificar y desarrollar el objetivo, antes del desembarco tácticoRoyal Navy

En esas operaciones participaron también la fragata neerlandesa HNLMS Van Amstel y la fragata de la Marina Real Canadiense HMCS St. John’s. Ambos buques se integraron con los comandos en sus puestos de observación para dirigir el fuego hacia las posiciones designadas como enemigas. Strike Warrior reúne en total ocho buques de guerra y 19 aeronaves. El ejercicio comenzó el 28 de septiembre y está previsto que finalice el 9 de octubre.

Las actividades incluyen diferentes escenarios de combate y respuesta a crisis. Entre ellos figuran desembarcos anfibios, operaciones de abordaje, misiones de inteligencia y vigilancia, logística y apoyo logístico, seguridad marítima y guerra antisubmarina. El ejercicio también ha permitido entrenar el empleo de sistemas no tripulados. Los comandos han realizado misiones con drones, incluidas acciones de ataque y operaciones de reabastecimiento a tropas desplegadas en combate.

Otra de las capacidades ensayadas ha sido la construcción de instalaciones médicas subterráneas, dentro de un escenario que combina operaciones terrestres, marítimas y aéreas y exige la coordinación de unidades especializadas de diferentes países.

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