La fragata Mohamed VI escolta al portaaviones de Estados UNidos USS Harry S. Truman

La fragata Mohamed VI escolta al portaaviones de Estados UNidos USS Harry S. TrumanUS Navy

Fuerzas Armadas

La fragata Mohamed VI que entró en aguas de Ceuta tiene capacidad de ataque de largo alcance

La fragata Mohamed VI (F-701) constituye una de las principales capacidades de combate de la Marina Real marroquí. Construida en Francia dentro del programa europeo de fragatas multimisión FREMM, fue entregada a Marruecos en enero de 2014 y representa un salto tecnológico por la combinación de sensores, armamento y autonomía que reúne en una sola plataforma.

La información difundida por las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos (FAR) con motivo de la transferencia y la inauguración del buque confirma sus principales dimensiones y prestaciones: 142 metros de eslora, 20 metros de manga, un desplazamiento de hasta 6.000 toneladas y una autonomía de 6.000 millas náuticas a 15 nudos. Su velocidad máxima declarada en aquellas comunicaciones era de 27 nudos.

La Mohamed VI pertenece a la familia de fragatas FREMM (Frégate européenne multi-mission), un programa desarrollado conjuntamente por Francia e Italia. Estos buques están concebidos para misiones de ataque profundo, guerra antisubmarina, guerra antiaérea, protección de la fuerza naval y tienen capacidades antisubmarinas, antibuque y antiaéreas, además de capacidad de ataque de largo alcance con el misil de crucero naval (MdCN). Su diseño permite integrar sensores, sistemas de armas y medios de mando en una plataforma destinada a operar en alta mar y participar en agrupaciones navales. Estos buques, en la configuración inicial francesa, disponen de 8 misiles antibuque MM-40-EXOCET, sistema antimisiles superficie-aire basado en misiles Aster 15 y misiles de crucero navales (MdCN). Además, siempre según la configuración francesa, dispone de 2 radares de navegación, 1 radar de vigilancia multifunción, 1 sonar de casco, 1 sonar remolcado, 1 inhibidor de señales, sistema de combate SETIS. La opacidad marroquí no permite concretar las adaptaciones al modelo concreto de la Mohamed VI.

Despliegues prolongados

La recepción del buque fue presentada por las FAR como un hito para la Marina Real. En el vídeo oficial de la ceremonia de entrega, publicado por el canal de las Fuerzas Armadas Reales marroquíes, se puede constatar que la ceremonia estuvo presidida por el príncipe Moulay Rachid, acompañado por el entonces ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian.

Su tamaño y autonomía le permiten permanecer desplegada durante periodos prolongados y operar tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo, aunque la duración real de una misión depende de factores como el consumo, las necesidades logísticas y el perfil de navegación. La autonomía de 6.000 millas náuticas a 15 nudos es especialmente relevante para un país con fachada marítima en ambos espacios. Esta característica proporciona margen para realizar navegaciones prolongadas sin necesidad de regresar continuamente a puerto, una ventaja para las misiones de vigilancia, presencia naval y cooperación con otras marinas.

Un centro de operaciones embarcado

La capacidad de combate de una fragata moderna no depende únicamente de sus armas, sino también de la información que recibe, procesa y comparte. El centro de operaciones constituye uno de los espacios esenciales del buque, porque permite al mando integrar la información disponible y coordinar la actuación de los diferentes sistemas. Las imágenes difundidas por las autoridades militares marroquíes durante la inauguración de la Mohamed VI muestran distintas instalaciones de la fragata, entre ellas el puente de mando y el centro de operaciones. El recorrido oficial incluyó asimismo la cubierta de vuelo y el hangar para helicópteros.

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